Bolsa, mercados y cotizaciones

Los algoritmos toman el control del petróleo por primera vez en la historia

  • Los asesores que usan 'bots' para sus inversiones han movido casi el 60% del mercado
  • Desde que se empezaron a recoger datos en 2017 nunca superaron el 40%
  • En 2023 el crudo se ha movido más de 2 dólares en 161 jornadas, muy por encima de la media
Por primera vez hay más dinero gestionado por bots invirtiendo en crudo americano
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Las fuerzas que mueven el mercado del petróleo están cambiando. Los datos de oferta y demanda han sido el motor que ha marcado las tendencias de los precios del barril de petróleo a lo largo de la historia. La cantidad de oferta de petróleo que se colocase en el mercado, y cómo casaba con las previsiones de demanda que lanzan los expertos eran los dos fundamentales a vigilar, pero en los últimos años ha ido creciendo la importancia del trading con algoritmos, a medida que las inversiones especulativas cada vez suponían un porcentaje mayor del dinero que mueve el mercado del petróleo en Estados Unidos. Esta tendencia ha crecido hasta el punto de que los bots, algoritmos programados que invierten en el crudo en base a datos matemáticos, han sido la principal fuerza que ha movido el precio del recurso energético en 2023 en Estados Unidos. Es la primera vez en la historia en la que ocurre esto, y crea un nuevo paradigma en el mercado de la energía.

En el último asalto de los algoritmos al mercado del petróleo ha habido un tipo de inversores que han sido especialmente protagonistas en su impacto en las cotizaciones, los llamados CTAs, o Commodity Trading Advisors (asesor comercial de materias primas). Se trata de firmas que asesoran a los inversores en futuros, opciones y swaps sobre posibles tendencias en este tipo de productos financieros, y con sus análisis han aumentado la violencia de los movimientos que se han visto en los precios del petróleo durante este ejercicio.

Si la media de jornadas en un año en las que el precio del petróleo en Estados Unidos se movía más de dos dólares era menor a 100 desde el año 2000 hasta ahora, en lo que va de 2023 esto ha ocurrido en 161 sesiones, según los datos que publica Bloomberg. Este incremento ha coincidido con el auge de la cantidad de dinero del mercado del crudo que mueven los CTAs: según Bridgeton Research Group, en 2023 estos asesores han gestionado casi el 60% de todo el dinero que se ha movido en este mercado, un porcentaje que jamás había sido tan elevado. Desde que estos datos se empezaron a recoger en 2017, nunca habían alcanzado siquiera el 40%, moviéndose en una horquilla de entre el 18% y el 39%.

Las tendencias de largo plazo del petróleo sí pueden estar marcadas por factores como los recortes de oferta de la OPEP+ o sus guerras de precios, las perspectivas de la demanda, o los temores de los mercados cuando surge un conflicto bélico como el que se está produciendo en este momento en Oriente Medio, pero la cantidad de petróleo que mueven ya los algoritmos los han convertido en los actores principales del mercado intradía. Según destaca Bloomberg, hay analistas, como JP Morgan o TD Bank, que apuntan a que el 70% de las operaciones intradía sobre petróleo las realizan algoritmos, ya sean por parte de CTAs, o de otro tipo, y destacan cómo los movimientos de precio violentos que se han visto este año se intensifican por culpa del uso de estos bots.

La agencia destaca cómo los movimientos de 1 o 2 dólares en el precio del petróleo ya afectan a la economía real, ya que, por ejemplo, trastocan los precios de la gasolina en los surtidores. Según varios analistas, en 2023 habría habido momentos en los que el petróleo llegó a estar sobrevalorado más de 7 dólares por encima de sus fundamentales puros, afectando de forma importante a los precios finales de los combustibles.

Esto también se ha dejado notar en el avance de la inflación, en un momento en el que los bancos centrales están tratando de contenerla con todas sus armas. En agosto la mitad del incremento de la inflación en Estados Unidos tuvo como responsable el aumento de precios de la gasolina. "La Reserva Federal debería estar pendiente de estos algoritmos, y de la influencia que tienen en los mercados", destaca Rebecca Babin, trader de energía en CIBC Private Wealth.

Según las fuentes de la agencia, los bandazos que se han producido este año en el mercado del petróleo se han visto intensificados por los algoritmos. Y no sólo en el recurso energético: otras materias primas, como el oro, también han sido víctima de estos bots de la inversión.

Seguidores de tendencias: el auge de los algoritmos

El uso de los algoritmos en la inversión lleva ya implantado desde hace años. Los propios CTAs ya se regularon en 1984, cuando se les obligó a registrarse en la Asociación Nacional de Futuros en Estados Unidos.

La idea de muchos programadores fue tratar de aprovecharse de los mercados, a base de desarrollar una inteligencia artificial que analice una gigantesca fuente de datos históricos, y con ello analice patrones de los que pueden sacar partido, anticipándose a los movimientos que históricamente se han producido. Las correlaciones entre distintos activos es una de las formas que han utilizado para tratar de aprovechar los movimientos que se producen en las bolsas, o en otros activos como las divisas y las materias primas algo que ha terminado afectando en gran medida a los precios del petróleo.

Otra de las formas en las que funcionan estos algoritmos es la de seguir e identificar tendencias en los distintos activos del mercado, con el objetivo de sacar partido de los movimientos que se puedan producir. De este modo, en muchas ocasiones los movimientos de un activo se convierten en una profecía autocumplida, ya que los bots contribuyen a agudizar estas tendencias.

En los últimos años, su protagonismo ha crecido a medida que se sucedían eventos muy poco predecibles, bautizados como Cisnes Negros por Nassim Taleb, que dificultaban enormemente la posibilidad de llevar a cabo estimaciones fiables a futuro en base a los datos fundamentales. La pandemia de Covid es el mejor ejemplo. Supuso un hundimiento de la demanda de petróleo que llevó al barril estadounidense, el West Texas, a cotizar en precios negativos: los futuros llegaron a pagar cientos de dólares a los inversores que estuviesen dispuestos a responsabilizarse del barril físico que subyacía de sus posiciones en el mercado financiero.

Para Daniel Ghali, estratega de materias primas en TD Securities, este tipo de eventos, igual que los conflictos bélicos que han surgido en los últimos años, se han convertido en "acontecimientos de extinción" para los fondos de inversión tradicionales. Según este análisis, la dificultad de poder llevar a cabo un análisis fundamental llevaría a muchos inversores a decidir invertir con los algoritmos como guía.

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