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Solo nueve países del mundo defienden una triple 'matrícula de honor' para su deuda

Las matrículas de honor no son sencillas de conseguir en el mundo financiero por parte del tribunal de agencias de calificación crediticia. Y mucho menos de mantener. Solo nueve países en todo el planeta conservan la máxima nota por parte de las tres grandes entidades, lo que les avala en los mercados para emitir deuda con el sello de contar con un capacidad "extremadamente fuerte de cumplir con sus obligaciones financieras", según define S&P Global Ratings, uno de esos tres jueces, junto a Moody's y Fitch, a los que también se juzgó muchos en algunas de las grandes crisis financieras.

Este martes ha sido Estados Unidos el que ha perdido una de sus AAA, la de Fitch, con lo que ya solo Moody's le mantiene una matrícula -S&P se la arrebató en 2011-. Tras las sucesivas crisis, son pocas las economías que mantienen esta calificación por triplicado. En Europa, son Alemania, Dinamarca, Luxemburgo, Noruega, Países Bajos, Suecia y Suiza los países que lo consiguen. Fuera de la región, solo Australia y Singapur defienden los mejores ratings posibles.

De estos nuevos países, en realidad, únicamente Alemania y Suiza mantienen sus notas intactas a lo largo del tiempo, mientras el resto ha ido perdiendo y recuperando las suyas sobre todo en momentos complejos de crisis. Alemania, que se mueve entre el estancamiento económico y la recesión en estos momentos, es uno de los países que está presionando en la UE para imponer sus reglas fiscales en el resto de miembros de la región. Su intención es fijar una reducción del 1% anual en la deuda para aquellos países en los que esta supere niveles del 60% del PIB. El país germano se mueve ahora en niveles ligeramente inferiores, según datos de Bloomberg. Aunque es Suiza la que tiene un pasivo de solo el 31,7% de la economía.

"Este año puede representar una especie de período de transición para los soberanos desarrollados europeos, ya que la política fiscal subyacente comenzará a endurecerse gradualmente en 2024, posiblemente, e inconvenientemente, junto con un crecimiento global más débil", señala S&P en un informe. "Ningún gran soberano desarrollado europeo registrará un superávit fiscal subyacente este año y, con la excepción de Italia, los gobiernos planean solo una reducción muy gradual del déficit durante los próximos tres años", añade, indicando que tienen "perspectivas negativas para cuatro de los treinta soberanos desarrollados europeos que calificamos".

La proporción de deuda frente al PIB es un dato clave para las agencias y para los mercados en general. Fitch citaba entre sus argumentos para rebajar la calificación de Estados Unidos "el deterioro fiscal esperado" los próximos tres años y a la deuda "cada vez más alta". Para James Athey, director de inversiones de abrdn, la caída de esta nota "parece totalmente justificada. La deuda en relación con el PIB [de EEUU] supera ahora el 100%, frente a la media de los países con calificación AAA, que se sitúa en torno al 40", señala.

Además de Suiza, una de las ratios más bajas entre las triple A en estos momentos es la de Suecia, en el entorno del 30%, junto a Dinamarca, que rebasa en pocos puntos esta cifra (ver gráfico). En cambio, la de Singapur se encuentra muy alejada del resto del países del club, en el 136%.

El experto de abrdn considera que "las repercusiones de la rebaja de la calificación crediticia en el precio de los rendimientos de los bonos del Tesoro de EEUU deberían afectar relativamente poco. Esto es así porque son relativamente pocos los activos que tienen como referencia los bonos AAA, sobre todo en los últimos años, cuando el universo se ha reducido".

Efectivamente los grandes fondos y los productos de inversión que se fijan exclusivamente en este grupo cada vez más pequeño de países ha disminuido mucho. Björn Jesch, CIO de DWS, recuerda que "las regulaciones sobre tenencias de deuda de alta calidad implementadas desde la rebaja de S&P en 2011 hacen que cualquier venta significativa forzada sea muy improbable". Es más "en lo que respecta específicamente a los Fondos del Mercado Monetario, la Comisión de Bolsa y Valores de EEUU (SEC) ha designado los valores gubernamentales como valores elegibles sin hacer referencia a los ratings", apunta el experto.

Últimos movimientos

Fitch ya había avisado de la posibilidad de rebajar la calificación a Estados Unidos, y no es el primer deterioro que realiza a una gran economía del mundo este año. En abril, la agencia bajó a Francia desde AA hasta AA- ante las fuertes tensiones sociales y al "callejón político" en torno a la reforma de las pensiones. No todo han sido rebajas este año. Fitch mejoró el rating de Grecia de BB a BB+ después de tres años sin cambios, lo que deja al país a solo un escalón de dejar atrás el conocido como bono basura. Grecia no lograba esta nota crediticia por parte de esta agencia desde 2011, en plena crisis de deuda periférica, mientras que S&P ya se lo mejoró a BB+ en abril del año pasado.

Fitch también elevó hace unos días la calificación crediticia de Brasil a BB, desde BB-, con perspectiva estable gracias a la evolución macroeconómica y fiscal mejor de lo esperado pese a las tensiones políticas del país, con lo que también la va acercando al nivel del grado de inversión. 

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