Economía

Fitch recorta por sorpresa el rating de EEUU de triple A a AA+ por el "deterioro fiscal"

  • El Tesoro ve la decisión "arbitraria" y sobre la base de "datos obsoletos"
  • Moody's es la única que mantiene la máxima nota de solvencia
  • Los bonos acusan las tensiones y las bolsas europeas se mueven con caídas

Jarro de agua fría de Fitch Ratings. La agencia de calificación crediticia ha rebajado por sorpresa un peldaño la nota de solvencia de la deuda a largo plazo de EEUU, que pasa a situarse en 'AA+' desde la preciada triple A -'AAA'- con perspectiva estable, como reflejo del deterioro fiscal esperado durante los próximos tres años y la elevada y creciente carga de deuda del Gobierno.

La calificadora de riesgos ha explicado que su decisión tiene en cuenta también "la erosión de la gobernabilidad" en relación con otros emisores soberanos calificados 'AA' y 'AAA' durante las últimas dos décadas, tal como se ha manifestado en repetidos enfrentamientos sobre los límites de deuda y resoluciones de última hora.

Los mercados no se han tomado muy bien este palo. Las bolsas europeas se mueven con descensos que han llegado a alcanzar el 2%. Sin embargo, la renta fija es quien más acusa la noticia. La deuda con vencimiento a 10 años de EEUU supera de nuevo el 4% de rentabilidad aunque los títulos que mejor reflejaron la aversión al riesgo durante las últimas 24 horas fueron los bonos europeos. El bund alemán supera de nuevo 2,5% aunque mantiene los 100 puntos básicos de diferencia con los títulos españoles, por encima del 3,5%.

De este modo, Fitch ha cumplido su amenaza de rebajar la calificación de la primera economía mundial, que había colocado en vigilancia negativa el pasado mes de mayo durante la última crisis política para suspender el techo de endeudamiento. Tras la decisión anunciada por Fitch Ratings, únicamente Moody's mantiene la máxima nota de solvencia para la deuda a largo plazo de EEUU, después de S&P Global degradara la calificación del país en 2011.

En su análisis, Fitch ha señalado los desafíos fiscales que EEUU tiene pendientes durante la próxima década, advirtiendo de que los tipos de interés más altos y el aumento del volumen de la deuda aumentarán la carga del servicio de intereses, mientras que el envejecimiento de la población y el aumento de los costes de atención médica aumentarán el gasto a falta de reformas de la política fiscal.

Además, la agencia ha advertido de que los recortes de impuestos de 2017 expirarán en 2025, aunque es probable que haya presión política para hacerlos permanentes, como ha sido el caso en el pasado, lo que resulta en unas proyecciones de déficit más altas.

Por otro lado, la calificadora de riesgos espera que la economía estadounidense entrará en recesión a finales de 2023 y el comienzo del próximo año como consecuencia de unas condiciones crediticias más estrictas, el debilitamiento de la inversión empresarial y la desaceleración del consumo.

De este modo, la agencia prevé que el crecimiento anual del PIB real de EEUU se desacelerará al 1,2% este año desde 2,1% en 2022 y un crecimiento de sólo el 0,5% en 2024.

Decisión "arbitraria"

De su lado, la secretaria del Tesoro de Estados Unidos, Janet Yellen, ha criticado la decisión de Fitch de rebajar el rating estadounidense, calificando la medida de "arbitraria" y señalando que se ha tomado sobre la base de "datos obsoletos". "Estoy totalmente en desacuerdo con la decisión de Fitch Ratings. El cambio de Fitch Ratings anunciado hoy es arbitrario y se basa en datos obsoletos", ha afirmado Yellen.

En cualquier caso, para Yellen, la decisión de Fitch "no cambia" la opinión de los estadounidenses, los inversores y las personas de todo el mundo sobre la deuda emitida por el Tesoro de Estados Unidos como el activo líquido y seguro preeminente del mundo.

"La economía estadounidense sigue siendo la economía más grande y dinámica del mundo, con los mercados financieros más profundos y líquidos del mundo", ha subrayado.

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