Bolsa, mercados y cotizaciones

Solo seis firmas del Ibex enfrentan esta crisis con perspectiva de 'rating' negativa

  • Solo cuatro empresas tienen grado de especulación
Madrid

Hace una década que la economía española mostró uno de sus grandes puntos débiles al sufrir como pocas el incremento de los diferenciales de los bonos durante la gran crisis de deuda. Eso también sirvió como enseñanza tanto a la propia eurozona, como a los países y, en último lugar, al tejido empresarial, de forma que había que ser más cautos de lo que se había sido en la década anterior en cuanto a la salud de los balances y el apalancamiento.

En esta ocasión, cuando la disparada inflación ha obligado a los bancos centrales a pisar el acelerador de los tipos de interés después de años cogiendo polvo, las empresas llegaban con una situación diferente, con vencimientos alargados, costes de financiación moderados y, sobre todo, calificaciones crediticias que garantizaban la buena salud de casi todas las grandes compañías.

De hecho, de las 26 empresas del Ibex que tienen rating de alguna de las tres grandes agencias de calificación (Moody's, S&P y Fitch), solo seis cuentan ahora mismo con alguna perspectiva (outlook) negativa, la cual indica que en las próximas revisiones podría haber alguna rebaja en sus calificaciones crediticias.

"La situación actual no se puede comparar ni de lejos a la de 2008 ya que fue una crisis de crédito en la que el sistema financiero por completo tembló a nivel global", explica Rafael Valera, consejero delegado y gestor de Buy & Hold. "Ahora estamos hablando de que las subidas de tipos de los bancos centrales también enfrían la economía y pasar de aquí a una crisis de crédito como la de 2008 no lo estamos contemplando en ningún escenario", agrega el experto.

La primera de ellas es Naturgy, para la cual S&P le da una perspectiva negativa a su deuda, calificada como BBB, que está dos peldaños por encima del grado especulativo. Si bien, es cierto que las otras dos agencias encuentran estable su rating a corto plazo. En el caso de Endesa, es Moody's la que advierte de posibles revisiones a la baja futuras, desde la calificación Baa, también dos peldaños por encima del bono basura. Siemens Gamesa está en la misma situación exactamente que Naturgy, sin embargo, es cierto que está en el proceso de ser opada, por lo que dentro de la matriz alemana esto cambiará. Lo mismo sucede con Enagás, donde solo Moody's tiene puesta una perspectiva negativa dos escalones por encima del bono basura.

Peor lo tienen IAG y Grifols. En el caso de la primera tiene un outlook negativo por parte de Moody's sobre una calificación ya de grado de especulación, la cual también recibe de S&P. Su situación ha sido más que complicada en los últimos dos años ya que su deuda se ha disparado por la crisis del Covid, pero ha conseguido evitar la quiebra pese a que sí tuvo que recurrir a una ampliación de capital de más de 2.700 millones de euros en septiembre de 2020. La biofarmacéutica ha sido muy activa en adquisiciones en los últimos años, disparando su endeudamiento en un momento en el que los costes de financiación están creciendo, lo que ha provocado la penalización que ha recibido este año en el parqué (cae un 37%). Esta situación de crisis ha provocado que incluso haya habido rumores de ampliación de capital, de momento desmentidos por parte de la catalana. Sin embargo, sí que se han puesto un claro objetivo de reducción de deuda para calmar al mercado. La compañía recibe calificación de grado de especulación de las tres grandes agencias.

Más mejoras que deterioros

Durante la crisis de deuda europea se dieron fuertes rebajas de calificación crediticias que hurgaron en la herida de los diferenciales de aquellas compañías menos solventes. Sin embargo, este año está habiendo más mejoras de rating que deterioros (excepto en Fitch) en empresas españolas. Moody's ha elevado a 10 firmas frente a ocho rebajas, S&P 26 a 12 y solo Fitch ha tenido más bajas que altas. En concreto, 10 a 22. La situación actual es que, además de Grifols e IAG, la deuda de Fluidra también está considerada como especulativa por Moody's y S&P, aunque cerca del grado de inversión. La cuarta y última es Cellnex, que está a solo un peldaño del grado de inversión para S&P, que además le concede el outlook positivo. De hecho, este se ha convertido en el gran objetivo de la compañía catalana, que dejará de intentar crecer de forma inorgánica y se centrará en reducir deuda para rebajar sus costes de financiación.

Por el contrario, también hay varias compañías con perspectivas positivas, además de Cellnex, como Repsol, Sabadell, Merlin y Colonial. "Sí pensamos que las primas de riesgo en el mercado de deuda se han disparado debido a la aversión de los inversores al riesgo y la correlación tan alta que tienen los mercados de crédito con la evolución de la bolsa", expone Valera. "Tan pronto como las bolsas comiencen a remontar, las primas de riesgo se contendrán y viviremos un rally en la deuda corporativa de los más intensos que hayamos visto en los últimos años", agrega. "Por todo ello no esperamos tensiones generalizadas en los ratings de las empresas, ni españolas ni extranjeras, además de que las agencias de calificación suelen ir por detrás del mercado", concluye el experto.

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