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Nokia, metamorfosis desde el papel al 'ladrillomóvil' para llegar al 5G

  • La compañía es uno de los líderes mundiales en equipos de telecomunicaciones
Foto: Pixabay.

La firma finlandesa fue uno de los mayores vendedores de teléfonos móviles en los años 90 y se ha transformado en un actor principal en las telecomunicaciones.

Mientras buena parte del mundo aún espera la tecnología de quinta generación (5G), ya se trabaja en el desarrollo del 5G avanzado y el 6G, pero para que se puedan implantar el tejido de comunicaciones requerirá de una arquitectura diferente. "De cara a 2030, creemos que dos de los motores más impactantes que dominarán el tráfico de red y darán forma a la evolución de las redes serán la realidad aumentada y la fusión digital-física", auguran desde Nokia, uno de los principales proveedores de equipamiento de telecomunicaciones en el mundo.

"Aunque la banda ancha para consumidores seguirá siendo el servicio más importante, la forma de utilizar Internet cambiará radicalmente en el futuro. La realidad aumentada humana consiste en experiencias altamente inmersivas e interfaces humano-ordenador mejoradas que permitan a los seres humanos convertirse en parte de Internet, no solo en usuarios de la misma.

Esto incluye que el tiempo que uno pasa en la pantalla se traslade cada vez más a los dispositivos impulsados por la RA/XR [realidad aumentada y realidad extendida] y que se aumente el cuerpo humano con interfaces biodigitales, exoesqueletos y muchas otras innovaciones similares que pueden ayudar a la sociedad, por ejemplo, a las personas que trabajan en fábricas y a las que tienen discapacidades o afecciones médicas", explicaba Nishant Batra, director de estrategia y tecnología de Nokia, en un artículo publicado en su web el año pasado.

Asimismo, añadía Batra, "la fusión digital-física significa que, en 2030, todo lo físico que tenga sentido conectar digitalmente se habrá conectado a Internet o a las intranets. Esto supondrá enormes cambios en las exigencias que se plantean a las redes y a la industria en su conjunto. Las empresas, en particular, tendrán que transformar sus procesos y modelos de negocio para aprovechar las nuevas oportunidades que presentará esta era de la digitalización. Además, impulsará una escala de conexión masiva, así como las aplicaciones industriales más exigentes en cuanto a rendimiento".

La historia de Nokia empezó en 1865, en Tampere (Finlandia), como una fábrica de papel, aunque también se dedicó a la generación de electricidad y la producción de cable, botas de goma, neumáticos, televisores y teléfonos móviles. En los años 30 del siglo pasado, fabricó respiradores, que siguieron desarrollándose hasta los años 90. "Sin embargo, fue el desarrollo de radios lo que más influyó en su dirección inicial", recordaba The Helsinki Times en un artículo de 2019.

La era del teléfono móvil

Más tarde pasó a desarrollar ordenadores: los MikroMikko fueron su primera incursión en este campo, y casi al mismo tiempo se lanzó a los teléfonos, tras la adquisición de la empresa de telefonía móvil Mobira en 1981. "Su primer esfuerzo fue un teléfono móvil para automóviles en 1982, seguido de una gama de teléfonos totalmente portátiles llamada Mobira Cityman en 1987", apuntaba el diario finlandés.

El enfoque principal en las telecomunicaciones comenzó en la década de 1990. "La primera llamada GSM [sistema mundial para las comunicaciones móviles] se realizó en 1991 con equipos Nokia", cuenta la compañía, que en 1998 era la marca de teléfonos móviles más vendida del mundo.

Pronto, los móviles se volvieron baratos y fiables, y fueron muchos los usuarios que tuvieron en el Nokia 3310 su primer teléfono portátil -los modelos anteriores eran más grandes y parecían ladrillos-. Durante los primeros años de este siglo, los teléfonos de la empresa escandinava dominaban el espacio. "En 2007, Nokia disfrutaba de una cuota del 50,9% del mercado total de smartphones. Sin embargo, esta cifra no tardaría en disminuir", apuntaba The Helsinki Times.

Pero el éxito les pasó factura. "Este rápido crecimiento tuvo un coste. Y ese coste fue que los directivos de los principales centros de desarrollo de Nokia se vieron sometidos a una presión de rendimiento a corto plazo cada vez mayor y no pudieron dedicar tiempo y recursos a la innovación", explica Yves L. Doz, profesor emérito del Insead, en un artículo publicado en la web de esta escuela de negocios francesa. Doz cuenta que la firma tecnológica estaba atrapada por la dependencia de su "inmanejable" sistema operativo llamado Symbian.

"Aunque Nokia obtuvo algunos de sus mejores resultados financieros a finales de la década de 2000, el equipo directivo se esforzaba por encontrar una respuesta a un entorno cambiante: el software estaba primando sobre el hardware como característica competitiva fundamental en el sector", relataba el experto en gestión empresarial.

En 2011, para competir con los sistemas operativos iOS y Android, Nokia estableció una asociación estratégica con Microsoft, y en 2014 le vendió su división de móviles y dispositivos.

La creación de Nokia Networks que en un inicio fue una empresa conjunta con Siemens, sentó las bases para la transformación de Nokia en un proveedor principalmente de hardware y software de redes, según cuentan desde la compañía nórdica. La adquisición en 2015 del proveedor de equipos de telecomunicaciones Alcatel-Lucent amplió en gran medida el alcance de la cartera y la base de clientes de Nokia, y junto con otras adquisiciones se posicionó como líder tecnológico en el sector.

Ya en 2016, la marca Nokia volvió a entrar en el mercado de los teléfonos gracias a un acuerdo de licencia con HMD Global.

Este verano, la firma finlandesa anunció un aumento notable de sus ventas en Norteamérica gracias al 5G. Según The Wall Street Journal, Nokia y Ericsson se han beneficiado de la campaña impulsada por EEUU para que sus aliados vetasen a Huawei.

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