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El misterio del oro: por qué el activo refugio por excelencia sigue cayendo con una inflación récord

  • El oro retrocede un 11% desde máximos del año y un 5% desde inicios de mayo
  • El fuerte dólar y los bonos disparados podrían explicar esta tendencia

El oro es el activo refugio por excelencia. En épocas de gran inflación, los inversores huyen en masa a proteger sus activos comprando el metal precioso. La situación actual desafía esta concepción. El IPC en EEUU se ha disparado en mayo hasta el 8,6%, mientras que en la Eurozona llegó al 8,1%. Los mercados vivieron un auténtico lunes negro tras la reacción cayendo un 2,5% y hasta un 3% en varios índices de Wall Street. Además de que la posibilidad de recesión (y casi segura de desaceleración económica) está ahora encima de la mesa.

Tras estos movimientos, el oro en vez de ir en aumentó ese día, retrocedió un 2,5%, y ya cae un 5% desde mayo y un 11% desde sus máximos en marzo. A pesar de que llegó a superar los 2.000 dólares por onza, actualmente apenas llega a los 1.816. Un camino que han seguido el resto de metales (refugio), como la plata o el paladio. En el caso de la primera el descenso es del 20% desde sus máximos mientras que para la segunda la caída es más fuerte con una caída del 46% desde sus máximos de 2022 y del 26% desde el mes de mayo.

Ahora los expertos debaten por qué el oro está atrapado en esta espiral bajista y cuando si los inversores deben esperar próximas subidas, dado el contexto actual. Ben Laidler (estratega de mercados globales de la plataforma de inversión en multiactivos eToro), defiende que las propiedades como activo refugio "han mermado" por la fuerza del dólar porque ha marcado nuevos máximos de 20 años, lo que ha encarecido la compra de activos en dólares, como el oro, para los inversores internacionales".

Mientras tanto, "el rendimiento de los bonos estadounidenses a 10 años se ha disparado hasta el 3,3%, el más alto desde 2011. Esto ha aumentado el atractivo de los bonos frente a los activos de rendimiento cero como el oro." Desde la consultora especializada en materias primas, Quant , afirman que "la buena marcha de los bonos y la deuda es el principal lastre para el oro" porque "si un inversores tienen para elegir estos dos valores sin duda elegirán la deuda".

Desde Generali Investments coinciden con esta visión y Vincent Chaigneau, responsable de análisis defiende que "sufre una gran desventaja competitiva en un escenario en el que los rendimientos suben. El oro no ofrece ingresos o carry, a diferencia de los bonos (cupones) y las acciones (dividendos), por lo que cuando los rendimientos aumentan -y en esta fase, con los bancos centrales endureciendo su política, los rendimientos tanto a corto como a largo plazo están aumentando- esto se convierte en una desventaja".

Ned Naylor-Leyland, responsable del área de Oro y Plata de la gestora británica Jupiter Asset Management, sin embargo, cree que estas desventajas se reducirán con el tiempo en favor del oro y que en el medio plazo romperá con subidas. "Es probable que se produzca una ruptura en el precio del oro que cobrará impulso", explica el experto que añade que "el detonante puede ser que la inflación suba por encima de las previsiones o que el mercado acepte que siete subidas de tipos en EE. UU. son demasiadas".

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