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Sólo cuatro firmas del Ibex están pendientes de una rebaja de ráting

  • Aena, Amadeus, Grifols y Siemens Gamesa
Foto: Getty
Madrid

En 2022 ha llegado lo que muchos llevaban años temiendo: un repunte inflacionista que no se veía en décadas, que ha forzado a los bancos centrales a borrar de un plumazo sus programas de estímulo.

Estas entidades se han encargado, desde la crisis, de mantener las condiciones financieras favorables, y esto ha sido gasolina para las bolsas, además de haber terminado llevando a los bonos a ofrecer rentabilidades negativas, algo nunca antes visto.

Con el final del apoyo de los bancos centrales surgen nuevos peligros. El más evidente, el endurecimiento de las condiciones de financiación para quienes vayan a mercado a pedir dinero. El aumento de las rentabilidades de los bonos no es sino un incremento de los costes de financiación, y las empresas que no hayan hecho los deberes en los últimos años, y se hayan preparado para esta eventualidad, corren el riesgo de tener problemas.

Uno de los indicadores que más utilizan los inversores para medir el riesgo de prestar a una compañía es el ráting que dan las agencias de calificación a la deuda de las empresas. Es la nota de seguridad que estas le otorgan, y sirve como guía para saber quién puede estar ante una situación problemática.

Y la perspectiva que dan a estas notas (es un añadido que incluyen las agencias en su calificación) también sirve de guía para saber quién está cerca de sufrir un recorte de calificación, si la perspectiva es negativa, y quién lo está de que se la mejore, si esta es positiva. Las empresas que se mantienen con perspectivas positivas se encuentran en revisión, de cara a una posible subida, y las negativas están bajo vigilancia de cara a un posible deterioro de la calificación.

Perspectiva estable para el Ibex

En este momento el índice español no presenta una situación especialmente complicada en lo que a perspectivas se refiere. A pesar del encarecimiento que se está empezando a producir en los costes de financiación, en general, las empresas del selectivo han hecho los deberes en los últimos años, alargando los vencimientos de su deuda, y presentando una situación financiera saneada para poder enfrentarse con más músculo a la retirada de los estímulos del BCE.

De media, las 24 empresas del índice (se han excluido las empresas del sector financiero, ya sean bancos o aseguradoras, y aquellas firmas que tienen una situación de caja neta en 2022) mantienen ahora un vencimiento medio de 5,4 años, un margen que parece estar siendo suficiente para evitar sustos, a ojos de las agencias de calificación. En este grupo de compañías hay cinco que no reciben rating por parte de las agencias: Acerinox, CIE Automotive, Indra, Solaria y Meliá Hotels. A excepción de Solaria, que es un mantener, las otras cuatro reciben la recomendación de compra de sus acciones por parte del consenso.

Y es que, aunque el coste de financiación medio de la deuda que cotiza en mercados financieros de las empresas del Ibex ha empezado a subir, desde el 2,2% que mantenían a principios del año pasado, hasta el 2,34%, las agencias de rating tienen perspectivas de estabilidad, en general, para las firmas del índice.

Ahora sólo hay cuatro firmas del selectivo español que están pendientes de una rebaja de su calificación, ya que tienen su rating en perspectiva negativa: se trata de Aena, Amadeus, Grifols y Siemens Gamesa, cuatro empresas que, aunque comparten el dudoso honor de estar cerca de perder un peldaño de su calificación, son firmas en situaciones diferentes.

Las dos primeras son empresas que han tenido que sufrir el desplome de los vuelos por la llegada de la pandemia de Covid-19, un deterioro de su negocio que se ha traducido en un castigo en bolsa en los últimos años. Sin embargo, para Amadeus el consenso de analistas que recoge Bloomberg espera que la compañía sea capaz de recuperar el beneficio previo al Covid el año que viene. Aena tendrá que esperar un poco más, ya que no es hasta 2025 cuando los analistas esperan que vuelva a alcanzar estos niveles.

En el caso de Aena, además, es una de las empresas del Ibex con mejor calificación para las agencias, ya que recibe una nota de A- para Fitch, un ráting que sólo comparte con Red Eléctrica Española. El caso de Amadeus es más preocupante, ya que, de cumplirse los malos pronósticos que mantienen las agencias, si su ráting cae un escalón dejará de ser un bono con grado de inversión, y pasará a ser un BB+, una nota que ya entra dentro del grupo conocido como bonos basura. Eso sí, Amadeus es la empresa, de las cuatro que tienen pronóstico negativo en este momento, que cuenta con la ratio de apalancamiento más baja, de 1,74 veces, frente a las 4,14 de Aena, las 5,46 veces de Grifols, y las 12,25 de Siemens Gamesa.

Siemens Gamesa, en peligro

Si se tienen en cuenta la ratio de apalancamiento, la recomendación del consenso de analistas de FactSet para las acciones de estas empresas, el plazo de vencimiento de su cartera de deuda, el rating y el pronóstico, Siemens Gamesa es la compañía que se encuentra en una situación más complicada de todo el selectivo.

Para empezar, la firma tiene un pronóstico negativo, con un rating de BBB para S&P, y una recomendación para sus acciones que está a punto de ser venta. Con una ratio de apalancamiento (deuda / ebitda) de 12,25 veces, según las previsiones del consenso que recoge FactSet, y un vencimiento de su deuda en los 0,63 años, la empresa hispanogermana no tiene buen aspecto. La compañía ha presentado sus resultados para el periodo de seis meses que transcurre entre octubre de 2021 y marzo de 2022, publicando unas pérdidas de 780 millones de euros en este periodo, un dato que es 14 veces superior a las pérdidas que se cosecharon en el mismo periodo del año anterior.

El problema al que está teniendo que hacer frente la compañía tiene que ver con el incremento de los costes de los suministros, en su caso, del acero, una situación que durante los últimos meses, en parte debido a la guerra en Ucrania, y también por las medidas que ha tomado el Gobierno chino para luchar contra el repunte de contagios en el país, ha pasado a ser dramática.

El problema de Siemens Gamesa es que la compañía no puede trasladar el incremento de los costes de las materias primas a sus clientes. Los aerogeneradores que se sirven en 2021, que se tienen que fabricar con los precios del acero actuales, se vendieron hace varios años, con precios muy inferiores de la materia prima. Hay que tener en cuenta que, desde los mínimos que se tocaron en 2020, en agosto, el precio del metal se ha revalorizado un 200% en el mercado estadounidense.

Las mejores perspectivas

En el Ibex ahora hay 2 compañías que tienen un pronóstico positivo para su calificación: Repsol y Merlin Properties. Desde S&P mantienen esta perspectiva, preparando una revisión del ráting de ambas firmas, que cuentan con una nota de BBB.

Además, el coste de financiación de su deuda corporativa del 2,31% en el caso de la petrolera, y del 1,98% para la socimi, con vencimientos de 10,44 años y 5,35 años, respectivamente. Ambas firmas cuentan con una recomendación de compra para sus acciones, según el consenso de analistas que recoge FactSet, y una ratio de apalancamiento de 0,48 veces en el caso de Repsol, y de 11,41 veces en el de Merlin. Este último puede parecer elevado, si se compara con la media del Ibex (4,7 veces según las estimaciones de los analistas para este año), pero no lo es tanto si se tiene en cuenta que es una socimi, un sector en el que el apalancamiento se mide con otra ratio, el loan to value (los préstamos frente al valor de los activos inmobiliarios de la compañía).

Repsol es la compañía del índice español que mejor se está comportando en el año, con una revalorización de sus acciones del 42,1% en 2022. Las ganancias que está dejando la petrolera a los inversores que tienen sus acciones en cartera se sostienen sobre unos resultados que están gustando a los analistas. En marzo, varias casas de análisis, como Banco Sabadell, Jefferies y Barclays, han mejorado el precio objetivo para los títulos de la petrolera, defendiendo que la empresa ha conseguido incrementar los márgenes de refino por encima de lo esperado en lo que va de año, y superando los 4 euros que mantenía la propia empresa como objetivo.

En el caso de Merlin Properties, el mercado está dando el visto bueno a la venta de la cartera Tree de sucursales bancarias y edificios, por 1.980 millones de euros, un dinero que se destinará, por un lado, a retribuir a los accionistas con un dividendo extraordinario de 0,67 euros en el tercer trimestre, lo que aumentará la rentabilidad por dividendo por encima del 10% anual. Por otro lado, parte de estos fondos se utilizarán para invertir en centros logísticos y centros de gestión de datos.

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