Bolsa, mercados y cotizaciones

Los grandes fondos mixtos de renta fija se encuentran encallados por la volatilidad

  • M&G Lux Optimal Income, Pictet MultiAsset Global Opportunities
Madrid

Un comienzo de año frenético. Podría ser el resumen de lo vivido por los inversores más conservadores en estas primeras semanas del año, a tenor del rendimiento experimentado por los fondos mixtos globales más conservadores, según la clasificación de Morningstar, en su clase en euros, entre los que se encuentran vehículos de inversión tan conocidos como el M&G Lux Optimal Income, el Pictet-Multi Asset Global Opps EUR o el BBVA Quality Inversión Conservadora, que son tres de los fondos con más volumen patrimonial y que más partícipes concentran.

La inminente subida de tipos de interés en Estados Unidos y el debate abierto en Europa sobre si el BCE tendrá que adelantar el mismo proceso mucho antes de lo previsto para luchar contra la inflación ha elevado el rendimiento de los bonos soberanos, lo que ha repercutido en el resto de activos de renta fija, teniendo en cuenta que el T-Note nortemericano a diez años se encuentra ya en el 1,94% mientras que la referencia alemana en este período ya se sitúa en el 0,21%. Y la corrección de los mercados bursátiles tampoco ha ayudado a corregir las pérdidas por precio en las carteras de renta fija.

Esto ha provocado que los grandes fondos mixtos conservadores hayan perdido ya todo o gran parte de lo ganado durante el año pasado. En el caso del M&G Lux Optimal Income, que cerró 2021 con un rendimiento del 1,17%, a 14 de febrero se encontraba con una caída del 3%, según datos de Morningstar, mientras que el fondo estrella en esta categoría de BBVA, que consiguió un 2,55% en 2021, deja a sus partícipes una pérdida de dos puntos porcentuales. Y el producto de Pictet se encuentra en una situación parecida: tras ganar un 4,05% el año pasado, ahora pierde un 3,26%.

¿Qué puede esperar el inversor de estos fondos para los próximos meses: ya ha vivido lo peor de las caídas, se podrán recuperar? "Es una pregunta que nadie puede responder con certeza ya que la evolución de los mercados depende de factores económicos, geopolíticos... muchas veces poco predecibles. Sin ir más lejos, tenemos un buen ejemplo con el estallido de la pandemia en marzo de 2020. Actualmente tenemos un posicionamiento en riesgo cercano a la neutralidad. Lo que sí podemos asegurar es que nuestro proceso de inversión está preparado para afrontar cualquier desafío", señalan en BBVA AM, gestora que ha tomado distintas medidas para proteger la cartera como mantener duraciones muy bajas en deuda soberana, posiciones por debajo de lo habitual en crédito europeo y "favorecer otras zonas geográficas con dinámicas más favorables en términos de inflación y política monetaria", subrayan.

Con respecto a la renta variable, "todavía pensamos que es atractiva pero favorecemos sectores que históricamente han tenido un buen comportamiento en entornos inflacionistas como reits americanos o el sector energético europeo. Además, mantenemos distintas coberturas ante escenarios imprevistos ligados a la crisis ucraniana. Y dentro del apartado de alternativos, mantenemos varios mandatos de primas de riesgo que están teniendo un comportamiento excelente en este entorno y nos ayudan a diferenciarnos de nuestros competidores", subrayan en la gestora del banco azul.

En M&G reconocen que la caída del fondo ha sido importante pero la contextualizan en un entorno en el que los índices de renta fija han caído un 3,7% en el caso del high yield global o un 3,1% en el caso de los bonos globales, mientras que la renta variable global también ha sufrido pérdidas del 4,4%. "No podemos saber con certeza si ya hemos sufrido lo peor, pero sí que vemos este momento como una fase de transición en la que los inversores reaccionan a la nueva realidad de una mayor inflación y unos tipos de interés más altos, en lugar de un punto de inflexión significativo en el ciclo ecónomico. Las subidas de tipos no tendrán un impacto inmediato en la economía real, ya que la política monetaria suele tardar unos 18 meses en afectar al mundo real. Las tasas reales son profundamente negativas, lo que sugiere que hay mucho espacio para que la Reserva Federal suba las tasas antes de que la economía se desacelere realmente. Así que los impagos de los bonos corporativos deberían seguir siendo bajos y respaldar las inversiones en crédito", asegura el equipo de renta fija de mercados de la gestora.

En Pictet, por su parte, achacan lo ocurrido a la "caótica comunicación de los bancos centrales" y la falta de refugio para los inversores. "Pero el ajuste monetario está ya descontado, incluso con holgura para bsorber malas noticias adicionales. La cuestión es si la Reserva Federal será capaz de normalizar la política monetaria sin afectar la recuperación económica. En cualquier caso, los bancos centrales muestran fuerte dependencia de los datos macroeconómicos los próximos meses, lo que no ayudará a los mercados a normalizarse a corto plazo. Además, la liquidez también ha disminuido, amplificando la volatilidad más allá de los fundamentales", señala Andrea Delitala, gestor del Pictet-Multi Asset Global Opps.

El gestor explica que, entre otras medidas, han llegado a cubrir a corto plazo el índice S&P 500 con futuros y opciones sobre el Vix. Y han aumentado gradualmente la exposición al dólar y agregando protección táctica en renminbi de China.

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