Bolsa, mercados y cotizaciones

¿Cómo afrontar un escenario de subidas de tipos?

Pendientes de los Bancos Centrales

A medida que nos acercamos al segundo aniversario del brote de la pandemia de Covid-19, la enfermedad sigue siendo una de las principales preocupaciones de los inversores. El coronavirus continúa teniendo la capacidad de alterar la demanda y la oferta y que esto se refleje en episodios de riesgo en los mercados financieros. Normalmente, las perturbaciones inesperadas tienden a plantear dudas sobre la capacidad de la economía mundial para mantener su ritmo de recuperación.

Esto, a su vez, desencadena la compra de activos supuestamente seguros, generando movimientos contraintuitivos en los rendimientos de los bonos cuando la narrativa macroeconómica es de crecimiento inflacionario y tipos de interés más altos.

Y es probable que 2022 mantenga esta pauta de comportamiento del mercado. Sin embargo, aunque el Covid seguirá siendo un problema, es previsible que el aumento de la inflación en todo el mundo sea la principal preocupación. Los responsables políticos se enfrentaron al potencial impacto de la pandemia en la economía mundial recortando agresivamente los tipos de interés y aflojando las cuerdas fiscales. Esto primero apoyó y luego impulsó el crecimiento económico y se reflejó en valoraciones más altas para los activos corporativos.

El remedio para la inflación no es tan benigno. Los bancos centrales han intentado aumentar la inflación en los últimos años y ahora se enfrentan a la posibilidad de tener que reducirla. Para ello, los tipos de interés tendrán que subir en varias economías y eso tendrá implicaciones muy diferentes para los rendimientos de los mercados de renta fija y de renta variable, así como para el crecimiento económico.

Varios de los principales bancos centrales podrían empezar a aumentar los tipos de interés oficiales desde los niveles de la pandemia de la crisis durante el próximo año. Estos movimientos comenzarían desde niveles muy bajos y, si las hipótesis del mercado son correctas, serían de naturaleza limitada. Sin embargo, queda claro que la era de la política monetaria de crisis pandémica está llegando a su fin.

A medida que nos acercamos al cambio de orientación de la política monetaria a nivel mundial, es importante considerar diferentes escenarios y cómo repercutirán en las diferentes expectativas de rentabilidad de las distintas clases de activos. Un choque negativo en los bonos y luego en la renta variable sólo se produciría si pareciera que los responsables de la política cambian sus opiniones sobre los tipos de equilibrio a largo plazo.

Si los datos que llegan empujan a la Reserva Federal a admitir que su tipo de interés final no es el 2,5%, sino algo más alto, los rendimientos de los bonos a largo plazo y, lo que es más importante, los rendimientos reales, podrían moverse significativamente por encima de los niveles observados en el mercado durante los dos últimos años. Esto socavaría el crecimiento y el impulso de los beneficios. Los rendimientos negativos de los bonos irían seguidos rápidamente de grandes correcciones en los mercados de renta variable.

Las carteras deberían adaptarse

Sin embargo, por ahora esto sigue siendo un riesgo y no la expectativa central. Es probable que la inflación sea transitoria, incluso si los tipos elevados persisten hasta bien entrado el año 2022. La idea de volver a las espirales de precios salariales en EEUU y otras grandes economías parece algo fantasiosa. Si estamos en lo cierto, los mercados de bonos pueden soportar un modesto endurecimiento de la política monetaria. Una subida de los tipos de 100 puntos básicos, más o menos, no sería un cataclismo para los inversores en renta variable, que se han visto recompensados por estar en una clase de activos impulsados por unos beneficios muy elevados. Una ligera alza de los tipos y una ligera disminución del crecimiento de los beneficios en la renta variable no son motivo de mercados bajistas. La recuperación en curso, la innovación en torno al cambio climático y el replanteamiento de las cadenas de suministro deberían ser vientos de cola fuertes para los inversores en renta variable durante algún tiempo.

Sin embargo, un poco de seguridad en las carteras no es algo malo. Las carteras deberían adaptarse para protegerse de un resultado peor del anticipado. Ese peor resultado consistiría en una inflación aún más alta, un endurecimiento más agresivo de las políticas monetarias y una posterior rebaja de las perspectivas de crecimiento. En este sentido, los bonos vinculados a la inflación han superado la inflación real en este ciclo y deberían seguir haciéndolo en 2022. Otros activos de renta fija pasarán apuros, pero incluso en ese caso, las exposiciones a la duración y al crédito gestionadas activamente pueden ofrecer una rentabilidad positiva a los inversores. Merece la pena tener en cuenta que es muy raro obtener dos años consecutivos de rendimientos negativos en los mercados de deuda pública desarrollados. Las previsiones de un aumento significativo de los rendimientos de los bonos han sido erróneas en el pasado, y podrían volver a serlo. En cuanto a la renta variable, las empresas con menos apalancamiento, con un fuerte poder de fijación de precios y con líneas de productos innovadoras prosperarán.

Como conclusión, el aumento de los precios será una parte necesaria de la transición energética, pero no tiene por qué ser algo que traiga consigo tipos de interés significativamente más altos y más volatilidad macroeconómica. En 2022, los inversores estarán muy atentos al pico de inflación y a su impacto en el comportamiento de los precios y los salarios. El escenario alcista es que la inflación alcanzará su punto máximo, y la flexibilidad de la economía mundial moderna, aún muy interconectada, permitirá que las expectativas vuelvan a estar firmemente ancladas.

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Comentarios 8

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Ebenezer
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Estos tipos cero con estas inflaciones no pueden sostenerse en el tiempo.

Cada ahorrador e inversor tendrá que espabilar para que no lo quiten demasiado de su dinero.

Respecto a España, no puede afrontar la subida de tipos y tiene que pedir ordenadamente el rescate, antes de que todo se hunda. Y devolver el menor dinero a los acreedores, que al igual que el barman que sigue sirviendo alcohol a un borracho, tienen mucha responsabilidad en haber prestado tanto dinero a España, especialmente estos tres últimos años al psicópata que nos desgobierno. Han sido auténticos cómplices de la situación que se avecina.

En fin, que al menos el 2022 nos traiga salud, que es lo más importante.

Puntuación 31
#1
Fed
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La bruja en la foto está diciendo: me voy a meter una raya de este tamaño¡!"

Puntuación 25
#2
igor
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buenos dias. la situacion no es nada facil. por una parte la inflacion tiende que habria subir los tipos de interes para controlar digamos pero por otra parte si suben los tipos saben que pueden crear un mayor daño a la sociedad europea. en mi modesta opinion es una aberracion y perdon por la palabra estar en tipos bajos por estar siempre sin crecer.

Puntuación 15
#3
miguel
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La obligación del banco central europeo y de los gobiernos es proteger el dinero de los europeos y no robarlo, que es lo que hacen.

Puntuación 27
#4
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Malas noticias, eran más culpables con Grecia y su rescate fue sin condonar ni un euro. Se aumentan los plazos, se pactan intereses bajos y a correr.

Lo que sí que van a hacer es lo mismo que allí, un 35% de recorte en las pensiones más altas, un 20% de funcionarios a la calle, recortes en sus sueldos...

El artículo habla de intereses como si el BCE nos fuera a seguir comprando deuda.

Y ya han dicho que no, que vayamos pensando en ir al mercado. Y entonces vamos a ver cómo resucita "la prima".

Si seguimos en el cero oficial pero nos meten una prima del 4%, por ejemplo, España no podrá pagar la paga extra a los funcionarios... de nuevo.

¡Hala! a disfrutar de lo votado, sobre todo un fuerte abrazo a la derecha catalana y vasca, que ha entregado el poder a los socialcomunistas en el peor momento.

Puntuación 18
#5
delgado
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^<

Para empezar, como es posible que la Policía del Pensamiento-Google- que es tan estricto censurando todo lo políticamente incorrecto permite que salgan en los medios de comunicación fotografías de delincuentes como la Lagarde

La subida o bajada de los intereses lo debería de decidir el mercado.

Pero el problema con la inflación no son los intereses, es la emisión desenfrenada de papel

moneda, todo lo que abunda pierde valor

Puntuación 16
#6
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Es inxreible como mazclas peras con manzanas. La culpa dectodobla tienen los vascos y caralanes jajaja si claro, Grecia quebro por los vascos.

España lleva mas de 20 años aumentando su deuda y su deficit, gobernó el PP con mayorua absoluta y continuaron las deudas y los chiringuitos... Los regalos economicos a sectas como la catolica, Ibi, ayudas.

Y ahora que? Mira a Tony Canto en Madrid, cobrando mas que toda tu familia juntos, eso es culpa del PNV? o de ERC?

El gran problema de Expaña son los demagogos como tú, que creen que deficit solo lo crea 1 partido cuando todos sabemos que PP = PSOE

Puntuación -2
#7
Juan
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Esa vieja fea va a seguir robando a los ahorradores? Que se vaya ya , la huarra.

Puntuación 1
#8