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'Game over' para Bobby Kotick: el rey de los videojuegos de Activision está en apuros

  • El empresario habría ocultado acusaciones de acoso y agresión sexual
  • 'The Wall Street Journal' publicó esta información el 16 de noviembre
Bobby Kotick, consejero delegado de Activision Blizzard. Foto: Getty.

Cientos de trabajadores de Activision Blizzard piden la dimisión de su consejero delegado, que ha lanzado productos tan rentables como Call of Duty o Candy Crush.

Un buen día, Bobby Kotick tomó un avión desde Michigan a Texas y se presentó a sus diecinueve años en una de las grandes reuniones de la alta sociedad de Dallas: el Cattle Baron's Ball. Amenizado por las estrellas del country, se dice que es el mayor evento de recaudación de fondos en Estados Unidos para la Sociedad Americana del Cáncer.

La intención de Kotick en aquel día a principios de los años 80 era convencer a los ricos del lugar para que invirtiesen en sus proyectos, y eso fue lo que ocurrió. En aquel baile conoció a Steve Wynn -de Wynn Resorts-, magnate de los casinos conocido sus icónicos hoteles en Las Vegas, como el Bellagio.

Kotick acabó volando de vuelta en el avión privado de su nuevo padrino inversor y algunas semanas más tarde recibió en Atlanta un cheque de 300.000 dólares de manos de Wynn. Con esa cantidad pudo financiar el crecimiento de Arktronics, la empresa que había creado en la residencia de estudiantes de la Universidad de Michigan junto a su compañero Howard Marks. ¿En qué consistía el negocio? Pues en vender un paquete de software llamado Jane que costaba 295 dólares y trataba de imitar a Lisa, el sistema operativo que Apple vendía por 10.000 dólares.

Cosas de la vida, si los inicios de Bobby Kotick en el mundo empresarial estuvieron ligados a Steve Wynn, su final también podría correr la misma suerte. En 2018, a los 75 años, el patrón de Wynn Resorts dimitió como consejero delegado a raíz de que The Wall Street Journal publicase una serie de acusaciones de acoso sexual y violación contra su persona, conductas que habrían tenido lugar durante varias décadas -algo que Wynn siempre negó- y que habrían sido ocultadas por altos ejecutivos de su empresa, según dictaminó la Massachusetts Gaming Commission (la autoridad competente en ese estado).

Ahora, hace tan solo unos días, el mismo diario estadounidense reveló que Kotick fue conocedor durante años de acusaciones de "conducta sexual inapropiada" en Activision Blizzard -empresa de la que es consejero delegado- y que no informó al consejo de gobierno de la compañía sobre ello, incluidas violaciones. Todo esto ha provocado que algo más de 1.700 empleados hayan pedido la dimisión de Kotick -en torno a un 17% del personal de Activision Blizzard-, según informa The Wall Street Journal.

Pero Bobby Kotick no quiere abandonar todavía el puesto de mando que ha ocupado en los últimos treinta años. Tal y como señalaba el diario norteamericano, "Kotick ha dicho a los altos directivos que consideraría la posibilidad de dejar la compañía si no puede arreglar rápidamente los problemas de cultura en el gigante de los videojuegos". Entiéndase por cultura el conjunto de cambios para hacer de la empresa un lugar seguro para sus empleados. En julio, la Securities and Exchange Commission (la CNMV estadounidense) inició una investigación acerca de la gestión que hizo Kotick de aquellas "conductas sexuales inapropiadas". 

El consejo de Steve Jobs

Bobby Kotick no es informático ni programador, pero es un vendedor muy hábil. De hecho, ni siquiera acabó sus estudios. "Steve Jobs había oído hablar del paquete de software Jane y visitó a Kotick y Marks en Ann Arbor [Michigan]. Les dijo que estaban perdiendo su tiempo en clase. Kotick, que estudiaba historia del arte, siguió el consejo", contaba la periodista Amy Chozick en un artículo de 2012 publicado en The New York Times.

En 1990, Kotick se encontró con un estudio de videojuegos endeudado llamado Mediagenic, creado por cuatro programadores descontentos en Atari. Invirtió en la empresa, la renombró como Activision y emuló el modelo de Electronic Arts, aunque ofreciendo más autonomía a los diseñadores para desarrollar su creatividad.

Compró estudios de videojuegos durante años y, al fin, llegaron los éxitos: los patinadores de Tony Hawk's Pro Skater, que se convirtió en su primera franquicia; los escenarios bélicos de Call of Duty -"una franquicia multimillonaria y uno de los activos de entretenimiento más lucrativos del mundo", según The New York Times-; Guitar Hero, que cambió los mandos de juego por una guitarra y al que los adultos querían jugar en las fiestas; World of Warcraft, que llegó tras la fusión de Activision con Blizzard (de Vivendi, aunque en 2013 el grupo francés salió del accionariado ) y Candy Crush, fruto de la adquisición del desarrollador de juegos para móvil King Digital Entertainment, en 2016.

De Bobby Kotick se han dicho muchas cosas. Jeff Brown, un portavoz de Electronic Arts, dijo una vez que "la historia de Kotick de demandar a los desarrolladores y competidores parece ser una parte fundamental de su modelo de negocio", publicó The New York Times. Por otro lado, un perfil muy completo sobre el empresario que apareció en Forbes en 2009 empezaba así: "La madre de Robert Kotick remonta su capitalismo compulsivo a la infancia, cuando el joven Bobby vendió su cenicero a un amigo que había venido a jugar".

Kotick, que tuvo una relación con Sheryl Sandberg -directora de operaciones de Facebook- e hizo un cameo en la película Moneyball (2011) dirige, todavía, una de las grandes firmas de videojuegos del mundo, con un valor en bolsa de 48.000 millones de dólares (frente a los 36.000 millones de Electronic Arts), aunque el precio de sus acciones se ha desplomado un 34% este año, conviertiéndolo, de momento, en el peor desde 2008. Según datos de Bloomberg, Kotick posee un 0,51% del capital accionarial de Activision.

Para 2022, la compañía estadounidense ingresará 8.050 millones de euros, un 40% más que en 2019, según el consenso de analistas que recoge FactSet. Será la mejor cifra de ventas de su historia. Electronic Arts, su archienemigo, facturará 7.200 millones.

Casi 3.000 millones de jugadores contribuirán a que el mercado mundial de videojuegos genere 175.800 millones de dólares en 2021, cifran desde Newzoo, una firma de análisis de datos del sector de los videojuegos y los e-sports. Como dijo Kotick tras la fusión de Activision con Vivendi Games en 2008 (unas palabras que recogió The Guardian): "somos una forma muy barata de entretenerse en términos de coste por hora".

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