Bolsa, mercados y cotizaciones

David Card, un premio Nobel para un estudioso del salario mínimo

  • Recibió el Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en 2007
  • Los otros dos galardonados son Joshua Angrist y Guido Imbens
David Card, uno de los tres galardonados con el Premio Nobel de Economía 2021. Foto: EFE.

La Academia sueca otorga el máximo galardón de Economía a este canadiense de 65 años doctorado en Princeton y que enseña en Berkeley, experto en cuestiones elementales del mercado laboral.

Hace unos días, el español Jorge Carrión escribía en The Washington Post que "los Nobel siguen mostrando un sesgo muy marcado en su identificación de la excelencia", y lo decía en referencia al premio de Literatura, concedido este año a otro escritor que escribe en inglés y es residente británico a pesar de su origen tanzano. "Los criterios con que se evalúan y recompensan las aportaciones a la cultura universal nacieron en la Europa colonialista, fueron adoptados por las instituciones académicas de Estados Unidos y perpetúan lógicas de otras épocas", cavilaba Carrión, doctor en Humanidades por la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona.

Esta reflexión no le quita mérito a los ganadores; más bien pretende ampliar nuestra visión de un mundo multipolar, como lo denominan ahora, en el que hay vida más allá de la Vieja Europa y EEUU. Dicho esto, el Premio Nobel de Economía de este año celebra ex aequo a tres hombres de cultura anglosajona y formados en universidades estadounidenses: David Card, Joshua Angrist y Guido Imbens.

Aunque la trayectoria de los tres daría para varios artículos, llama la atención el recorrido de David Card (Guelph, Canadá, 1956), quien ha profundizado en cuestiones básicas del mercado laboral, como la negociación de los sindicatos, la desigualdad, el salario mínimo, las prestaciones por desempleo y los programas de bienestar: asuntos cotidianos que están muy presentes en sociedades como la española.

Una de sus investigaciones más conocidas es la que lleva por título Do minimum wages reduce employment? A case study of California, 1987-89 (¿Reduce el empleo el salario mínimo? Estudio del caso de California, 1987-89). Card parte de un acontecimiento concreto: en julio de 1988, el salario mínimo subió en California de los 3,35 a los 4,25 dólares. El autor de este artículo académico añade dos datos: durante el año anterior (1987), un 11% de la población trabajadora del estado y un 50% de los adolescentes californianos habían ganado menos del nuevo salario mínimo estatal.

"La opinión generalizada es que la imposición de un suelo salarial obligatorio reducirá el empleo de los más jóvenes y de los menos cualificados", empezaba Card su disertación, publicada en Industrial and Labour Relations Review, en 1992. Sin embargo, en la conclusión decía esto: "No encuentro apoyo empírico para la predicción convencional que hacen los economistas sobre el efecto de los salarios mínimos en el empleo".

Añadía el experto: "Aunque el aumento del salario mínimo en California elevó los ingresos de los trabajadores con los sueldos más bajos, no parece haber reducido de forma significativa el empleo, incluso en la industria del retail [venta al por menor]".

Filósofos matemáticos vs economistas laborales

David Card recibió su bachelor of arts (licenciatura) de la Queen University de Kingston, Ontario, en 1978; y obtuvo un doctorado por la Universidad de Princeton en 1983. "Empezó estudiando química, física y matemáticas, y solo cogió un libro de economía -recuerda ahora- para ayudar a su novia del momento. Y rápidamente se dio cuenta de que no solo estaba fascinado, sino que lo que estaba leyendo tenía implicaciones que se extendían a la agricultura, la cual, como hijo de granjeros, era una materia de particular importancia para él", relataban en 2015 desde la Fundación BBVA, que premió a Card con el galardón Fronteras del Conocimiento.

El flamante premio Nobel ha desarrollado la mayor parte de su carrera profesional como profesor de Economía en la Universidad de California, Berkeley; ha sido coeditor del Journal of Labour Economics y Econometrica, y ha recibido premios como la Frisch Medal, en 2007.

"La economía en su conjunto es realmente una combinación de dos tipos de personas: los que tienen una orientación muy práctica y los que son más bien filósofos matemáticos. Los filósofos matemáticos se llevan la mayor parte de la atención. Se ocupan de las grandes preguntas sin respuesta. Los economistas laborales tratan de ser más científicos: buscan predicciones muy específicas y tratan de probarlas con el mayor cuidado posible. Los filósofos matemáticos se sienten muy frustrados por los economistas laborales. Ellos vienen con una amplia teoría general, y nosotros les decimos que no se ajusta a la evidencia", contaba Card en 2006, en la web de la Reserva Federal de Mineápolis.

Otro de sus experimentos incluye un estudio sobre cómo un fuerte aumento de la emigración de Cuba a Miami afectó los salarios y el empleo tras la decisión de Fidel Castro, en 1980, de permitir a sus compatriotas abandonar Cuba. Según recoge The Guardian, en cuatro meses, 125.000 cubanos llegaron a Miami, elevando el tamaño de la población trabajadora en un 7%, pero la comparación con otras cuatro ciudades estadounidenses "no encontró efectos perjudiciales en los puestos de trabajo ni en los salarios de los trabajadores mal pagados".

Card dice que no ha tocado la investigación sobre el salario mínimo desde los 90, y que incluso perdió amigos por publicar sus averiguaciones. En su defensa, insiste en que se mantiene lejos de la política y recalca que nunca abogó por subir el salario mínimo: solo dijo que subirlo en pequeñas dosis no tendría mucho impacto en el empleo.

comentarios5WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin

Comentarios 5

En esta noticia no se pueden realizar más comentarios

Usuario validado en Google+
M CM
A Favor
En Contra

Supongo que este señor no lo habrán leído nuestros más que premiados empresarios turísticos y del transporte en Mallorca. Mientras sus beneficios en el Caribe se elevan, en España son incapaces de premiar con buenos salarios trabajadores con antigüedad prefiriendo contratar personal extranjero no cualificado para no solo no subir los salarios sino bajarlos cada año un poco más.

Puntuación -2
#1
Posvale
A Favor
En Contra

Según la ley de la oferta y la demanda aplicada al mercado laboral, a mayor salario, los empleadores demandarán, en general, menos mano de obra. Esta regla se cumpliría en condiciones normales y tomando como referencia la evolución de la economía general de un país durante un cierto periodo de tiempo y no tomando el momento puntual en un lugar y un sector muy concretos, pues allí habría que valorar otra serie de circunstancias, como los costes de producción y la productividad. Esto lo sabe cualquiera que tenga dos dedos de frente o que alguna vez haya tenido un negocio, no hace falta estudiar mucho, pero de hacerlo, que sea en un lugar serio, no en chiringuitos podemitas y progres. A ver si le entra en la cabeza a este gobierno de inútiles incapaz de acertar en sus previsiones ni de ajustarse a su presupuesto y que nos lleva a la ruina.

Puntuación -1
#2
A Favor
En Contra

Sera broma este articulo... Que tendra que ver el mercado laboral de finales de los 80 en EEUU (en pleno crecimiento y con un mercado laboral hiperflexible), con la España de hoy?. No es aplicable el estudio porque las condiciones fe ambos paises y situaciones no tienen nada que ver... Que nivel Maribel...

Puntuación 1
#3
alf
A Favor
En Contra

A los genios que no entienden lo que analiza el estudio: el efecto del mayor poder adquisitivo de las clases bajas, hace que suba el consumo y por tanto la facturación de las mismas empresas que les pagan. Los sueldos más bajos ahorran menos, por lo que subirlos siempre relanza un poco la economía, lo que quizás puede compensar la menor oferta de empleo que supondría un SMI mayor. Si el SMI de partida es muy bajo, puede incluso superarlo: hay un nivel óptimo (para los genios que dicen que pongan un SMI de 1 millón de euros, que cuando tienen frío se deben poner a 1 millón de ºC). La cuestión de fondo del SMI es si queremos parecernos a los países con SMI bajos (LATAM) o altos (Alemania, Francia...).

Puntuación 0
#4
Aurelio
A Favor
En Contra

Las economías avanzadas y el salario mínimo poco tienen que ver. Puede verse en los paises como Alemania, Dinamarca, ambas tienen ahora el SMI, Dinamarca desde 2021 y ambas tienen desde hace muchos años una economía robusta. Esta economía global tiene mas que ver con el tipo de empresas que se han ido creando y por la gestión de los gobiernos a largo plazo. España tienen que pergar un cambio radical para que los salarios suban y pasar de una economía estacional y de servicios a una donde el valor añadido de sus productos pueda generar empleos con salarios altos. Y esto lleva tiempo y buenos gobiernos. El tiempo esta ahí para todos, véase Corea, los gobiernos son nefastos e incapaces por ejemplo de tener y consensuar una política educativa y una gestión de la energía decentemente. Especialmente incapaz es este gobierno que todo lo fía a la ayuda exterior. Es como los hijos estos que ni estudian ni trabaja y solo esperan la paguita. No hay futuro en España porque no hay lideres capaces de hacer frente seriamente a los problemas, todos conocen los problemas pero no hacen frente seriamante a ellos.

Puntuación 0
#5