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La OPEP+ se reúne tras el mejor semestre del petróleo desde 2009

  • Rusia quiere aumentar la oferta, pero Arabia Saudí pide calma
Madrid

Ha llegado el ecuador de 2021 y la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), junto a sus socios externos, tiene que tomar una decisión que marcará la evolución de los precios del crudo en los próximos meses:

O abre más el grifo, y con ello reduce el déficit de oferta de crudo que existe en este momento, o mantiene el recorte actual de la producción para intentar mantener los precios en el entorno de los 75 dólares para el Brent.

Este es el precio en el que se mueve ahora el barril europeo, después de un rally que le ha llevado a recuperar casi un 290% desde mayo de 2020. Hoy se conocerá si el cártel de productores considera que es un precio aceptable, después de que el barril haya cerrado su semestre más alcista desde el año 2009, con una revalorización cercana al 50%.

Aunque la reunión todavía no ha dado comienzo, los miembros del cártel ya están empezando a dar pistas sobre sus intenciones. Está ya sobre la mesa un posible aumento de oferta, que llegaría en agosto o en septiembre, según ha destacado el miércoles el ministro de Energía de Kazajistán.

Arabia Saudí y Rusia, los dos mayores productores de petróleo del mundo junto a Estados Unidos, representan las dos posturas principales que se están debatiendo en este momento. El primero es más partidario de tomarse las cosas con calma y esperar a ver la evolución de la situación para confirmar el aumento de oferta. Rusia, sin embargo, quiere empezar a aumentar la producción cuanto antes. El debate girará en torno a estas dos propuestas, una situación que ya es habitual en el seno de la coalición.

Hay que recordar el último desencuentro entre las dos grandes potencias petroleras, a mediados del año pasado y en plena crisis del Covid, que dio lugar a la última guerra de precios del petróleo por parte de los dos socios, un desencuentro que decidieron finalizar meses después, pero que volvió a repetirse el pasado diciembre, cuando la reunión de la OPEP se tuvo que posponer varios días para conseguir cerrar un acuerdo, materializado en un incremento gradual de la oferta.

Más inventarios en primavera

Los técnicos de la OPEP+ ya han publicado algunas conclusiones sobre el impacto que puede tener que el cártel empiece ya a abrir los grifos. A su juicio, los inventarios globales de petróleo empezarán a subir otra vez la próxima primavera si se acordase esa resolución, y estos superarían a final de 2022 en 181 millones de barriles la media a la que se han mantenido los almacenes entre 2015 y 2019.

El incremento podría ser aún mayor si se cierra un nuevo acuerdo nuclear con Irán, para el que continúan las negociaciones a día de hoy, un pacto que permitiría al país volver a aumentar su producción y llevarla a cifras normalizadas. Irán tiene una capacidad de producción cercana a los 4 millones de barriles diarios (incluso, su ministro de Energía ha aventurado que el país podría alcanzar los 6 millones de barriles), y en el pasado mes de mayo se ha movido en el entorno de los 2,4 millones de barriles.

Los almacenes se vacían en Estados Unidos

La cantidad de petróleo almacenado en Estados Unidos continúa cayendo con fuerza, y ya son seis semanas consecutivas en las que los inventarios se han reducido en el país. En la semana que finalizó el 25 de junio los inventarios se redujeron en 6,7 millones de barriles, según se conoció ayer, una caída más fuerte de la que se estimaba previamente, que apuntaba a los 4,4 millones de barriles. El aumento de la demanda, de este modo, sigue notándose en el gigante norteamericano.

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