Bolsa, mercados y cotizaciones

Wang Xing, el magnate que se vistió de filántropo para burlar al regulador

Wang Xing, fundador de Meituan.

Una nueva incógnita se cierne desde comienzos de año sobre el panorama empresarial de China. La amenaza de nacionalización estatal que lanzaron a mediados de enero las autoridades del país a algunas de sus compañías más grandes por desarrollar supuestas estructuras monopolísticas, y las millonarias multas que han puesto por el mismo motivo a otros gigantes de la región, han sembrado de incertidumbre el panorama empresarial del gigante asiático.

El último directivo en dar muestra de la incomodidad manifiesta con esta medida no ha sido otro que Wang Xing, el cofundador y presidente de la mayor empresa de reparto de comida a domicilio del planeta, Meituan.

La liebre saltó la semana pasada cuando se conoció que el magnate oriental había donado acciones del grupo empresarial por valor de 2.300 millones de dólares a su propia fundación filantrópica, dinero que iba a ser empleado tanto en el ámbito educativo como en lo concerniente a la investigación científica.

El plan para el control estatal ya ha puesto en el punto de mira de las autoridades a Alibaba y Ant Group, propiedad del desaparecido Jack Ma, a la empresa de redes sociales Tencent, y ahora también a este grupo de e-commerce que tiene su sede en Pekín y que prestó servicios de comida, estilo de vida y viajes a más de 510 millones de clientes en 2020.

"Aunque el escenario de una pérdida total para los accionistas de las grandes plataformas tecnológicas chinas debido a una posible nacionalización se considera poco probable, ya no podemos descartarlo", asegura Frank Schwarz, gestor del Fondo MainFirst Global Equities Strategy, quien ya advertía a comienzos del ejercicio también del creciente riesgo de que las tecnológicas chinas dejaran de cotizar en la bolsa estadounidense.

Sea como sea, Wang no parece dispuesto a poner en juego buena parte de la fortuna que ha ido amasando en sus 41 años de vida y que asciende a más de 17.900 millones de dólares. De hecho, el empresario chino se encuentra entre las 100 personas más ricas del planeta según las estimaciones de patrimonio que realiza Bloomberg a tenor del valor empresarial que alcanzan en el mercado las participaciones accionariales de cada persona.

Y es que Xing, además de ser el propietario de Meituan, es también propietario de parte de una empresa de coches eléctricos, Li Auto, que capitaliza cerca de 20.000 millones. Un polivalencia que refleja fielmente el olfato empresarial de este ingeniero electrónico e informático, que antes de cofundar Meituan.com en 2010 junto con Mu Rongjun, ya había creado y vendido en China varios negocios relacionados con las redes sociales.

"La posible salida de los inversores occidentales de las grandes acciones del comercio electrónico chino no disminuye el atractivo general de la industria. Siguen representando una temática de inversión atractiva en toda Asia, Europa y Estados Unidos", arguye Schwarz, para explicar el atractivo que aún mantiene la empresa china.

La polémica viene de lejos

La presión sobre el fundador de la empresa china de reparto de comida a domicilio y sobre sus homólogas tecnológicas empezó a intensificarse a comienzos de 2021 en China. Fue en enero cuando comenzaron a estar en el punto de mira de las autoridades para que "compitieran de manera leal y protegieran los intereses de los consumidores". Unas presiones que se fueron intensificando hasta que en abril, el máximo regulador comercial de China, la Administración Estatal para la Regulación del Mercado, multó a Alibaba con 2.300 millones de euros.

Poco después, casi tres docenas de las mayores firmas del sector en China, entre ellas Meituan, se comprometieron públicamente a cumplir las leyes antimonopolio del país. Una decisión que, eso sí, no vino exenta de controversia. Los mensajes en redes sociales de Wang Xing con doble sentido acompañaron su decisión. Concretamente publicó -aunque luego se vio obligado a borrar- un antiguo poema que algunos internautas consideraron una crítica velada al Gobierno de China, algo que luego se vio en la obligación de matizar al afirmar que el mensaje hacía referencia a los rivales directos de Meituan.

Sea como sea, la empresa oriental ha visto cómo su valor en bolsa se ha reducido en más de un tercio desde los máximos de abril, al perder cerca de 100.000 millones de euros en capitalización desde entonces. No obstante, esa caída no ha llevado a sus acciones a cotizar por debajo del precio al que cotizaban antes de que diera comienzo el año, ni se espera que lo hagan. La media de firmas de inversión sigue recomendando de manera mayoritaria tomar posiciones en una compañía que aún tiene un potencial alcista superior al 25% de cara a los siguientes doce meses si se atienden a las valoraciones medias del consenso de analistas.

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