Bolsa, mercados y cotizaciones

El FMI observa ya vulnerabilidades que rememoran "el punto álgido" de la crisis financiera

  • El FMI observa peligros en las entidades financieras no bancarias
  • "Esto es similar a la registrada en el punto álgido de la crisis financiera"
  • La deuda empresarial en riesgo puede alcanzar los 19 billones de dólares.
Foto de archivo
Washington

"Las condiciones financieras siguen siendo acomodaticias y las vulnerabilidades se acumulan" señala Tobias Adrian, el director del Departamento de Asuntos Monetarios y Mercados de Capital del Fondo Monetario Internacional. Tanto el como su equipo han sido los encargados de elaborar la nueva edición del Informe Global de Estabilidad Financiera (GFSR, por sus siglas en inglés) presentado el miércoles en Washington.

Según Adrian, los mercados financieros de todo el mundo, han estado sometidos desde la pasada primavera a los contratiempos generados por las tensiones comerciales y el aumento de la incertidumbre. Una situación que ha llevado a los bancos centrales del 70% de las economías mundiales a relajar su política monetaria.

Un cambio que el mercado ha interpretado ya como un cambio de ciclo hundiendo aún más en terreno negativo la rentabilidad de los bonos. El FMI estima que la deuda soberana como empresarial con rentabilidad negativa alcanza ya los 15 billones de dólares mientras que destaca como el mercado espera que una quinta parte de los bonos soberanos mantenga una rentabilidad negativa durante los próximos 3 años.

Con los tipos de interés bajos durante más tiempo, las condiciones financieras se han relajado, ayudando así a contener los riesgos a la baja y apoyar el crecimiento económico. No obstante, esta situación ha hecho que los inversores aumenten su apetito por el riesgo en busca de lograr su metas de rentabilidad. Es por ello que Adrian y su equipo estima que las valuaciones "parecen elevadas en algunos mercados de renta variable y de crédito".

Como resultado de esta situación, la vulnerabilidades se intensifican. El FMI observa peligros por ejemplo en las entidades financieras no bancarias del 80% de las economías. "Esto es similar a la registrada en el punto álgido de la crisis financiera", recalca el director del Departamento de Asuntos Monetarios y Mercados de Capital. Entre estas entidades destacan desde inversores institucionales a gestoras o fondos de pensiones, que siguen aumentando su exposición a activos con poca liquidez. Esta situación podría amplificar el efecto de cualquier shock en el sistema financiero.

Al mismo tiempo, las empresas siguen aumentando su apalancamiento y su capacidad para cumplir con sus responsabilidades de deuda se debilita. Como ya adelantó la semana pasada la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, el GFSR avisa que en el caso de un debilitamiento brusco en la economía, donde se asume un escenario la mitad de abrupto que el registrado durante la crisis financiera, la deuda empresarial en riesgo (es decir la deuda en manos de compañías que no puedan costear el pago de sus intereses) puede alcanzar los 19 billones de dólares. Esto supone casi el 40% de toda la deuda empresarial en las ocho economías analizadas por el Fondo (entre las que se incluye España).

Pero la lista no acaba aquí. Mientras que una regulación y supervisión más estrictas ha mejorado la resistencia de los bancos, "todavía hay algunas instituciones débiles", según Adrian. En este sentido hay que tener en cuenta que los rendimientos negativos y las curvas de rendimiento más planas han reducido las expectativas sobre la rentabilidad bancaria y la capitalización de mercado de algunos bancos ha caído a niveles bajos. Además, entre los bancos fuera de Estados Unidos, la liquidez en dólares estadounidenses sigue siendo una fuente de vulnerabilidad.

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