Bolsa, mercados y cotizaciones

Da igual si es desaceleración o recesión: lo importante es conocer cuál es tu aversión al riesgo real como inversor

Prefiero olvidar el refranero, porque al igual que no hay dos sin tres, a la cuarta va la vencida. Y esta semana hemos iniciado el cuarto debate en mercado sobre si la desaceleración se convertirá en recesión (diciembre del 18, mayo, agosto y el actual).

Por mucha tensión que nos genere a los inversores la posición táctica es sencilla. Manejamos una ecuación rentabilidad riesgo de dudoso atractivo. Sabemos que lo que nos queda por ganar es recuperar los máximos anuales y lo que podemos perder, si el escenario es de desaceleración, es volver a los mínimos de agosto. Si es de recesión, a los de diciembre. Y allí valorar de qué tipo de recesión estamos hablando.

Está claro que, con esta situación, el pollo lo tenemos perfectamente horneado a estas alturas del año y solo podemos quemarlo.

Siempre he escuchado que la táctica es saber qué hacer cuando hay algo que hacer, mientras que la estrategia es saber qué hacer cuando todo lo que hay hacer es difícil de hacer. La táctica está clara, pero la estrategia es infinitamente más complicada en el escenario actual. La estrategia tiene una parte inicial de cómo nos definimos como ahorradores. Qué porcentaje queremos de activos de riesgo y cuál de riesgo moderado, porque la inexistencia de peligro hoy no existe.

La segunda derivada de la estrategia viene de esto último. Hoy la rentabilidad esperada de la renta fija para el año que viene con comisiones es del -0,5%. Esto quiere decir que si quiero reducir tácticamente mi parte de exposición a riesgo y llevarla a los cuarteles de invierno lo voy a hacer con pérdidas.

Por esto, insisto hasta el agotamiento, la verdadera pregunta que tenemos que hacernos como inversores es cuál es nuestra aversión real al riesgo, para poder sobrellevar estos momentos de tensión de mercado. Yo me defino como un 70/30. Pero como no creo que sea un escenario estable, le resto 20 puntos al riesgo para poder conciliar el sueño si pienso en que puede llegar un mercado bajista. Estos 20 puntos son los que permiten moverme tácticamente en función de unas expectativas reales de rentabilidad.

Ahí es donde más trampas podemos hacernos en el solitario, porque podemos construir castillos en el aire. La ventaja es que desde hace muy poco tiempo en elEconomista publicamos el Barómetro de Expectativas de Rentabilidad (BER), construido en la parte de lo que consideramos menos riesgo con el Bloomberg Barclays Global Aggregate. 

Con el BER tengo cierta visibilidad de que mi expectativa de ganancia a un año vista con un 70/30 es del 4,4% y con un 50/50, del 3,5%. A lo que debería añadir 3 o 2 puntos de rentabilidad por dividendo para salvar el sueño en las caídas.

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