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El 80% de las firmas del sector legal vuelven a trabajar a la oficina y mantienen los despachos personales tras la pandemia

  • Las firmas argumentanla necesidad de confidencialidad y prestigio, aunque a largo plazo se piensa en formas más flexibles
Foto: Getty

El 80% de las firmas legales españolas son partidarias de desarrollar la mayor parte de la semana laboral en la oficina, porque, entre otras consideraciones, este sector es conocido por tener uno de los modelos más tradicionales de trabajo, según se extrae de las conclusiones extraídas de la Encuesta de Ocupantes España 2021 con foco en el sector legal, realizada por CBRE.

Las firmas consideran que la sede es un signo de prestigio, por ello, el sector actúa con criterios bastante homogéneos en cuanto a las características de sus sedes y espacios de trabajo, a través de localizaciones céntricas, edificios con carácter y plantas altas, a ser posible.

Aunque antes de la pandemia ya se percibía cierto cambio, el sector jurídico era de los más reacios a flexibilizar las formas de trabajo, porque destaca una cultura de presencia en la oficina justificada por el fomento del aprendizaje, de garantizar un fácil acceso a las personas y los recursos, y por la gestión del tiempo y productividad.

Flexibilidad en el futuro

Indica el informe de CBRE que aunque en los despachos son conscientes de que el teletrabajo y la evolución a formas de trabajo más flexibles marcarán las pautas a futuro, mediante la creación de salas de reuniones adaptadas a las nuevas necesidades, más espacios colaborativos y menos despachos privados, se mantienen las dudas en cuanto a las necesidades de espacio. Así, se deduce de las encuestas que aún hay perspectivas de mantener el estatus en el corto plazo, pero en un horizonte más largo las opiniones están divididas, con casi la mitad previendo reducir espacio.

Estructura jerárquica

A este respecto, destaca que frente a la tendencia de otros sectores, en el legal proliferan los despachos individuales, que muestran la estructura jerárquica que predomina, al igual que se da una mayor ratio de superficie de oficina por empleado que en el resto de sectores. Por el tipo de trabajo que desempeñan y las particulares necesidades de privacidad y confidencialidad, los despachos cerrados seguirán siendo la opción preferida en muchos casos.

El reto consistirá en saber combinarlos con el resto de las opciones. Según las opiniones recabadas por CBRE este reto está en crear espacios que llamen a los empleados a ir a la oficina incentivando las relaciones y el crosselling.

Tras la pandemia, para las empresas del sector, el trabajo con mentores se ha vuelto clave y existe el convencimiento de que solo se consigue haciendo que los junior acudan a la oficina. La aplicación de políticas de teletrabajo supone un reto en el desarrollo de planes de carrera dentro de estas compañías.

Una preocupación generalizada para todas las firmas es la retención de talento ante la evolución de los últimos años, en los que ha habido mucho movimiento entre firmas. Generar la conexión emocional a largo plazo es de las principales preocupaciones y en ese sentido, las firmas consideran que el trabajo híbrido puede ser un diferencial

El bienestar de los empleados es un nuevo objetivo corporativo, especialmente la salud mental. Además, la sostenibilidad ya no se ve como una opción y todas las firmas reconocen que se han visto obligadas a revisar y actualizar sus estrategias ESG, lo que se refleja en sus agendas inmobiliarias.

Tras meses de limitación casi total a los viajes las compañías han empezado a cuestionar su utilidad. Sobre la mesa el reto de reducir gastos por este concepto y seguir apostando por soluciones tecnológicas.

Como empresas, los despachos de abogados apuestan en sus respuestas por el crecimiento y destacan que no se ha resentido el nivel de facturación del sector por el Covid-19, e incluso ha crecido en algunos casos.

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