Inversión sostenible y ESG

La importancia de un cuadro de mando para cuestiones ESG

Imagen: iStock

En la última década, la prevalencia de los riesgos relacionados con ESG ha aumentado de forma tan significativa, que actualmente se sitúan al mismo nivel que otros riesgos más tradicionales como los riesgos económicos, geopolíticos o tecnológicos. Consulte más artículos de opinión sobre sostenibilidad en elEconomista Inversión sostenible y ESG.

Ahora bien, las empresas admiten cierto desconocimiento en cuanto a los riesgos ESG, especialmente en cómo éstos deben ser abordados en sus estructuras y, sobre todo, cómo se relacionan con el resto de los riesgos empresariales más conocidos. De hecho, son pocos los Consejos de Administración en los que actualmente se tratan temas relacionados con la Sostenibilidad. Así lo confirma un estudio de los miembros del WBCSD (World Business Council for Sustainable Development) de 2017 sobre la integración de la sostenibilidad y el ERM (Enterprise Risk Management), tan solo existe un 29% de alineación entre el reporting de riesgos materiales de una empresa y los divulgados en los reporting relacionados con cuestiones materiales de sostenibilidad. Esto ocurre porque muchas organizaciones siguen viendo los riesgos ESG aislados y gestionados de manera independiente.

La mayoría de las empresas encuentran dificultades a la hora de cuantificar el impacto económico de los riesgos ESG que permita su priorización y asignación de los recursos. Si a esto le añadimos la incertidumbre, la falta de conocimiento sobre estos riesgos y la escasa colaboración entre las áreas y entre los especialistas de sostenibilidad, los gestores de riesgos y los propietarios de los riesgos, encontramos un escenario idóneo para la reflexión. 

Ventajas de integrar el ESG en la estrategia   

En el año 2018, COSO y el WBCSD se unieron en una guía en la que detallaron los principales beneficios de unir ESG y ERM. Entre ellos encontramos dos de alta relevancia: 

El primero es obtener un lenguaje común de riesgos. Esto sucede debido a que el ERM identifica y evalúa los riesgos por su potencial impacto en la estrategia y los objetivos de la empresa. Por lo tanto, la integración de los riesgos ESG permite que las cuestiones ESG se incorporen a los procesos y evaluaciones principales. 

En segundo lugar, el hecho de gestionar los riesgos relacionados con los ESG de forma centralizada y junto con otros riesgos a nivel organización, ayuda a eliminar redundancias y a asignar mejor los recursos para abordar los principales riesgos de la empresa. Lea también La taxonomía social plantea más retos que la verde.

Aprovechar los procesos y la gobernanza de la gestión de riesgos empresariales (ERM) de una empresa puede ayudar a identificar, evaluar y mitigar los riesgos ESG. Asimismo, disponer de un marco sólido de gestión de riesgos salvaguarda el valor de la compañía y reduce la exposición a la incertidumbre, al tiempo que ayuda a conectar el riesgo, la estrategia, la toma de decisiones y el rendimiento corporativo. 

Cuadro de mando ESG 

Como se ha comentado anteriormente, son pocos los Consejos de Administración que tratan temas de Sostenibilidad. Para que esto ocurra, es primordial que, previamente, las organizaciones integren estos asuntos en el modelo de negocio, así como en el modelo operativo. El 61% del Ibex incluye a su responsable de ESG en su comité de dirección.

Es importante que las organizaciones establezcan el Modelo de Gobierno de las cuestiones ESG. Para ello deben desarrollar políticas y procedimientos donde se intuya el "Tone at the Top" y se manifieste el diálogo y protección de los diferentes grupos de interés de la organización como principal elemento. La clave reside en incorporar los riesgos ESG en el proceso estratégico de toma de decisiones de la organización. Es aquí donde cobra especial relevancia el Cuadro de Mando ESG. 

Principales características 

Son muchas las características y contenidos que deben recogerse en un cuadro de Mando. Entre ellos destacamos los siguientes: 

El análisis de Materialidad y los grupos de interés. El principal objetivo de este análisis es profundizar en los aspectos materiales de las organizaciones, teniendo en cuenta los ODS que más pueden impactar, así como los aspectos sociales diferenciados por grupo de interés. 

Los objetivos de sostenibilidad. Es necesario establecer cuáles serán los objetivos empresariales en cuestiones de ESG. Esto permitirá, a través del cuadro de mando, monitorizarlos y hacer un seguimiento continuado de los mismos a través de los indicadores de desempeño. Estos objetivos pueden vincularse tanto al desempeño del equipo como a su retribución variable. 

El Gobierno de ESG. Disponer de un cuadro de mando ESG permite establecer las funciones y las responsabilidades sobre el mismo. Debe haber un responsable (Comisión de Sostenibilidad, CSO - Chief Sustainability Officer, etc.), encargado de llevar las principales conclusiones del periodo al Consejo de Administración.  

Las agencias de Rating. Según el documento "El imprescindible papel de las agencias de rating en el viraje hacia la sostenibilidad", Antonio Madera del Pozo. Septiembre 2021 Instituto de Estudios Financieros, desde 2017 las agencias tradicionales han llevado a cabo un trabajo intenso para incorporar los factores ESG dentro de sus procesos de calificación (más allá de los factores relativos a la gobernanza o gobierno corporativo que siempre han estado presentes de forma explícita en sus metodologías de calificación) si bien, adolecen de mayor transparencia en la forma en que los factores ESG afectan a los ratings actions. 

La creciente aparición de estándares y métricas de reporting, y la falta de consenso en su interpretación, ha generado una situación en la que una misma compañía puede encabezar un rating de sostenibilidad y obtener una calificación muy baja en otro. El cuadro de mando puede ayudar a mitigar las potenciales calificaciones negativas de las agencias de rating que pueden acabar impactando tanto en el riesgo reputacional como en la percepción del mercado y de los inversores sobre la organización. 

Pero, ¿por dónde empezar? 

Todo parte de un primer diagnóstico, un primer análisis profundo en materia ESG que identifique los principales GAPs y permita establecer una hoja de ruta para posicionar a su organización a un mayor nivel en materia de sostenibilidad. Una vez evaluado el posicionamiento actual en las dimensiones económica, social y medioambiental, el siguiente paso es integrar la gestión de la sostenibilidad en la estrategia y alinearla con los objetivos estratégicos.  

A partir de la elaboración de planes de acción con las actuaciones necesarias para alcanzar los objetivos estratégicos y de ESG, se establecen unos indicadores de desempeño y se elabora un Cuadro de Mando para medir el progreso realizado y cualquier desviación entre los objetivos marcados y los objetivos alcanzados. 

Para concluir, si bien es cierto que ha aumentado la presencia y sensibilidad hacia los riesgos ESG y cuestiones no financieras en los Consejos de Administración, es necesario que se les dé un peso mayor y se trate la Sostenibilidad desde una perspectiva global e integrada con la estrategia.  

Disponer de un Cuadro de Mando Integral de ESG permitirá a las organizaciones entender la sostenibilidad como una parte del modelo de negocio y conseguirá establecer poco a poco una cultura de sostenibilidad donde toda la organización entienda su importancia y los distintos papeles que cada uno tiene en su gestión. 

Laura Cortés es manager de Axis Corporate y especialista en ESG.

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