Internacional

El Gobierno británico pende de un hilo: 10.000 galeses echan a uno de sus diputados y convocan una elección clave

  • La marcha de dos diputados más tumbaría al Gobierno
  • Un secretario de Estado fue suspendido por agarrar del cuello a una activista
El municipio de Brecon se ha convertido en clave. Foto: iStock.

El diputado conservador Chris Davies votó este jueves en la ronda final de las primarias para elegir al nuevo líder de su partido, del que salieron triunfantes Boris Johnson y Jeremy Hunt. Fue su última acción como diputado: esta mañana, las firmas de 10.005 votantes de su circunscripción galesa han sellado su cese como parlamentario. El escaño queda ahora vacante, reduciendo la mayoría de la coalición de Gobierno a su mínima expresión: apenas 4 votos de 639. La elección de su sustituto será la primera prueba de fuego del nuevo líder 'Tory'.

La causa de este golpe a la estabilidad del Gobierno conservador viene de una ley aprobada en 2015, que permite a los votantes cesar a los diputados condenados por delitos de corrupción o penas de cárcel. En este caso, Davies fue condenado a una multa de 1.500 libras por pasar facturas de gastos falsas al Parlamento, lo que abrió la posibilidad de aplicar la ley.

Para ello hacían falta las firmas de 5.300 votantes, un 10% del electorado de los pueblos de Brecon y Radnorshire a los que representaba. Y la cifra se superó de sobra: casi el doble de personas firmaron contra su diputado. El escaño, que había pasado 25 años en manos de los Liberal-Demócratas (LD) entre 1985 y 2015, cuando ganó Davies, queda ahora vacante.

La elección para nombrar a su reemplazo, que puede tardar entre 1 y 3 meses, será la primera prueba de fuego de Johnson o Hunt al frente del Partido Conservador y una medida de la capacidad de los partidos anti-Brexit para cooperar. El Partido Nacionalista Galés, Plaid Cymru, anunció que estaba dispuesto a colaborar con los LD para unir fuerzas en un candidato conjunto. Mientras, el Partido del Brexit anunció que presentará su propio aspirante, con el riesgo de dividir el voto de los 'tories' y facilitar una derrota de ambos, como la ocurrida en Peterborough hace unas semanas.

La noticia puede ser una bomba para la formación del próximo Gobierno. Aunque se asume que el ganador de las primarias de su partido, Johnson o Hunt, será nombrado primer ministro inmediatamente, para ello debe demostrar primero que tiene una mayoría en el Parlamento. Tras perder hoy un diputado, el margen de la coalición entre 'tories' y unionistas norirlandeses cae a apenas 4 votos, por lo que el rechazo de solo dos parlamentarios borraría por completo su mayoría. Y justo dos diputados han anunciado públicamente que estarían dispuestos a abandonar su partido antes que aceptar a Johnson, el favorito, como líder y primer ministro.

Por si el riesgo no fuera suficiente, el diputado Mark Field fue suspendido de su cargo de secretario de Estado en el Ministerio de Exteriores tras agarrar por el cuello y arrastrar a una activista de Greenpeace que pasaba por su lado durante una cena de gala el jueves. La primera ministra en funciones, Theresa May, dijo que la acción había sido "muy preocupante" y abrió la puerta a una investigación. Una crisis inesperada que puede ser un grave problema para su sucesor: cada diputado vale su peso en oro. Y ya casi no hay margen.

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