Internacional

La UE y Reino Unido se acercan en las cuotas pesqueras y abren la puerta a un acuerdo comercial antes de año nuevo

  • La UE quiere aprovechar el caos británico para obtener concesiones
Un barco del municipio inglés de Deal ('Acuerdo', en castellano). Foto: Reuters

Cuando el principal obstáculo para un acuerdo comercial entre la UE y Reino Unido quedó reducido a las cuotas pesqueras, los expertos con más conocimiento de este tipo de negociaciones pronosticaron que alguna solución se acabaría encontrando: ni unos ni otros iban a permitir una crisis histórica por culpa de un sector que no supera el 0,1% de la economía de ambas partes. Y, a falta de 10 días para que llegue el fatídico Brexit sin acuerdo, parece que las nubes se están despejando para completar el acuerdo in extremis.

El caos que lleva viviendo Dover desde que el domingo Francia cerrara el Eurotúnel ha espoleado al primer ministro británico a llegar a un acuerdo con Bruselas para evitar escenas similares cada día durante el próximo año. Aunque la verdad es que colas va a seguir habiendo por el papeleo fronterizo al que se van a enfrentar todas las empresas desde el 1 de enero, los más de 1.500 camiones que han atascado todo Kent y han obligado a desplegar al Ejército para mantener el orden en las carreteras colindantes han sido el empujón que necesitaba Johnson para ceder algo más.

La nueva oferta, filtrada a The Times, supondría una reducción por etapas de las cuotas pesqueras de los barcos europeos en aguas británicas de entre un 30 y un 35%, a un ritmo de en torno al 6% anual durante los próximos 5 o 6 años. Reino Unido está dispuesto a ofrecer una mayor cuota final a cambio de un ritmo de reducción mayor, mientras que la UE prefiere un recorte más lento y de un porcentaje total más cercano al 25%.

El mayor problema restante es el mecanismo de compensación al que se podrían acoger los pescadores europeos en caso de que Reino Unido quiera modificar sus cuotas en el futuro. Este último escollo va de la mano del tribunal o institución que supervisaría que ambas partes mantengan leyes de competencia justas en el futuro.

Llamada privada

El lunes, Johnson mantuvo otra llamada, esta en privado, con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, de la que no ha trascendido ningún detalle, para avanzar en las negociaciones. Por el momento, este martes la Comisión ha respondido pidiendo a los Veintisiete que reabran las fronteras con Reino Unido hasta el 1 de enero, lo que permitiría desatascar el paso de mercancías siempre que se realicen pruebas PCR negativas a todos los camioneros.

De todas formas, aunque haya un pacto antes de fin de año, la ratificación no llegará a tiempo, al menos por la parte europea, por lo que las semanas de problemas fronterizos y medidas de emergencia en la frontera no se los quitará nadie. Pero los dos saben que si no hay un pacto ahora, la oportunidad se perderá hasta dentro de mucho tiempo. Y la UE quiere aprovechar el momento de caos absoluto que vive Inglaterra para extraer todas las concesiones posibles. El tiempo corre, pero el final está un poco más cerca.

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