Internacional

Los disturbios raciales desbordan EEUU y Trump culpa a la extrema izquierda desde su búnker

  • Detenida la hija del alcalde de Nueva York por participar en una marcha
  • Trump ordena declarara "terroristas" a los grupos antifascistas
  • Biden llama a la calma y reclama la igualdad racial ante la ley
Manifestantes protestan entre gases lacrimógenos frente a una Casa Blanca sin iluminar. Foto: Reuters.

La violencia racial continúa sin freno en las principales capitales de Estados Unidos, que en su mayoría han decretado el toque de queda nocturno. Mientras, desde el búnker de la Casa Blanca, a cuya entrada llegaron las manifestaciones, el presidente Donald Trump culpó de los disturbios a la extrema izquierda, que personificó en el movimiento Antifa.

Las protestas, que suelen comenzar con un ambiente pacífico, derivan luego en incidentes con las fuerzas de seguridad, pese al toque de queda en al menos cuarenta ciudades del país y la activación de la Guardia Nacional en quince estados y en la ciudad de Washington, la capital.

El motivo de las protestas que afectan a decenas de ciudades de todo el país es la muerte del afroamericano George Floyd en Mineápolis después de que un policía blanco lo inmovilizase, ya esposado, con la rodilla en el cuello durante varios minutos, pese a sus ruegos de que no podía respirar.

Washington en llamas

Una de las más virulentas de la noche han sido las que han tenido lugar en Washington, que comenzaron frente a la Casa Blanca, donde los manifestantes prendieron hogueras, que derivaron luego en incendios y enfrentamientos con la policía en zonas aledañas.

El Departamento de Bomberos del Distrito de Columbia informó en su cuenta de Twitter sobre incendios en el sótano de la Iglesia Episcopal St. John's, así como en una instalación ubicada en el Lafayette Square (la plaza situada frente a la casa presidencial) y en la sede de AFL-CIO, la mayor plataforma de sindicatos del país.

Y como ha ocurrido en otras ciudades en los últimos días, después de un ataque contra un coche patrulla en la calle 14, la policía lanzó pelotas de goma y cargó contra los presentes, incluidos varios periodistas, entre ellos un cámara de EFE/EPA. Un periodista del británico The Sun fue detenido durante 10 horas, algo similar a lo que le ocurrió el viernes ante las cámaras a un equipo de la CNN que informaba en directo.

Trump, en el búnker

Medios locales informaron hoy de que ante las violentas protestas que sucedían en ese mismo lugar, el Servicio Secreto, encargado de la seguridad del presidente, protegió el pasado viernes en el búnker subterráneo de la Casa Blanca a Trump. Según CNN, Trump estuvo en el búnker cerca de una hora antes de regresar al la zona de la Casa Blanca que le sirve de residencia, sin que se sepa si su esposa, Melania, y su hijo Barron le acompañaron.

El domingo, por su parte, las luces del complejo presidencial se apgaron por completo, la priemra vez que ocurre en más de 150 años. Los manifestantes llegaron a la puerta del edificio, donde el servicio secreto los dispersó con bombas de humo y gases lacrimógenos.

La ANTIFA, grupo terrorista

La respuesta de Trump fue atribuir las protestas a alborotadores "totalmente profesionales", como suele aludir a los miembros de la Antifa, un grupo sin una organización clara que protesta contra movimientos fascistas. Trump respondió anunciando su ileglaización. "Los Estados Unidos de América designarán a ANTIFA como una organización terrorista", tuiteó este domingo Trump cuando miles de personas se preparaban ya para protestar de nuevo por la muerte del afroamericano Floyd el pasado lunes en Mineápolis (Minesota) cuando estaba siendo detenido por la policía.

También el fiscal general, William Barr, aseguró en una declaración que ordenará a la Fuerza de Tareas Conjunta del FBI que identifique a los "grupos radicales y agitadores externos" que aprovechan estas protestas para "perseguir su propia agenda". "La violencia instigada y llevada a cabo por la Antifa y por otros grupos similares en relación con los disturbios es terrorismo doméstico y será tratada en consecuencia", advirtió Barr. El movimiento antifascista estadounidense, conocido como ANTIFA, es un pequeño pero ruidoso grupo radical que, tras la llegada de Trump a la Casa Blanca, se ha hecho cada vez más activo, sobre todo para contrarrestar las manifestaciones de los supremacistas blancos.

La diputada demócrata Alexandria Ocasio-Cortez se preguntó por qué el FBI no trata a los supremacistas blancos, grupos que son simpatizantes de Trump, también como grupos de terrorismo interno. También la Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU) criticó el anuncio de Trump y dijo que "no tiene la autoridad legal para designar un grupo como (terrorista) interno". El Gobierno de Estados Unidos tiene una lista de organizaciones internacionales y países a los que considera como terroristas, pero no existe una ley que regule o permita ilegalizar al terrorismo interno.

Por si fuera poco, la organización Anonymous hackeó la cuenta de la policía de Mineápolis y lanzó un tuit acusando a Trump de estar relacionado con el pederasta Jeffrey Epstein, que se suicidó en su celda en prisión en extrañas circunstancias el año pasado.

Saqueos en ciudades

En Los Ángeles, ciudad que adelantó el toque de queda para evitar incidentes, al tiempo que tenían lugar marchas en protesta por la muerte de Floyd, había grupos organizados que se trasladaban en coche iniciando saqueos tras romper cristales de negocios. Según pudo constatar Efe, las actuaciones violentas sucedieron al tiempo que en calles cercanas cientos de manifestantes protestaban pacíficamente, con minutos de silencio en honor Floyd.

En el caso de Los Ángeles, la tensa situación recuerda a los violentos disturbios que en 1992 se saldaron con más de 50 muertos y 2.000 heridos, tras otro sonado caso de brutalidad policial contra un ciudadano afroamericano.

Por su parte, en Nueva York, la hija del alcalde Bill de Blasio, Chiara de Blasio, de etnia mixta -la mujer de De Blasio es negra- fue detenida por participar en las protestas. En la Gran Manzana, varios manifestantes fueron heridos por un coche de policía, que embistió contra un grupo de ellos. De Blasio acusó a los participantes, y por extensión a su hija, de querer "la ruina" de la ciudad.

Y en Mineápolis, donde se originaron estas protestas, las fuerzas de seguridad arrestaron este domingo a unos 150 manifestantes que desafiaron el toque de queda, en la primera noche sin violencia desde que estalló la revuelta racial.

A diferencia del sábado, cuando policías y militares utilizaron la fuerza para dispersar las protestas, la estrategia de este domingo fue rodear por completo al grupo, que al verse sin salida posible simplemente claudicaron.

Biden pide justicia y calma

El que sí está activo para intentar calmar la situación es el candidato demócrata, Joe Biden. El viernes mandó un mensaje de condolencia a la familia de Floyd, recordando que es necesaria la justicia racial y la igualdad para todos ante la ley, y pidiendo que las protestas fueran lo más pacíficas posibles. La familia del fallecido explicó que había tenido una larga conversación "cálida y reconfortante" con el exvicepresidente, fente a la brevedad y frialdad de Trump, con el que hablaron unos breves minutos.

Por su parte, el domingo visitó una de las manifestaciones cerca de su domicilio, en Delaware, donde saludó a numerosos participantes e insistió en la necesidad de evitar la violencia. Y este lunes asistirá a un acto religioso en una iglesia negra de su ciudad.

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