Internacional

La estrategia de Suecia contra el coronavirus rompe la unidad nórdica

  • Dinamarca, Finlandia y Noruega no quieren abrir las fronteras a Suecia
  • El país llega a multiplicar por doce las muertes respecto a sus vecinos

Dinamarca, Finlandia y Noruega estudian si se deben mantener las restricciones de viaje en Suecia, mientras abren la movilidad a terceros países. Los cuatro países suelen mantener una política interna de colaboración y hacer frente común hacia al exterior. Pero la estrategia de Suecia de evitar duras medidas de confinamiento ha despertado recelos con sus socios tradicionales. Las muertes en el país por COVID-19 llegan hasta multiplicar por doce los fallecimientos registrados en Noruega.

En plena reapertura de la economía europea, Suecia mantiene una tendencia preocupante de contagios y fallecimientos por coronavirus. La tasa de mortalidad per cápita supera en los últimos días las de Reino Unido, Italia y Bélgica. El Gobierno sueco ha apostado por combatir la epidemia por apelar a la responsabilidad ciudadano y por restringir al mínimo la libertad de movimientos y la actividad económica.

La respuesta sueca a la pandemia está granjeando desconfianza entre sus vecinos nórdicos, en una etapa decisiva de desescalada. Mientras las repúblicas bálticas (Estonia, Lituania y Letonia) han dado el primer paso de abrir sus fronteras entre ellos, una iniciativa que también han seguido Francia y Alemania con algunos países limítrofes, los países nórdicos se resisten a dar este paso.

La ministra de Interior de Finlandia, Maria Ohisalo, rechazó la idea de crear una burbuja nórdica a semejanza de las repúblicas bálticas, "sería complicada debido a la mayor tasa de infección de Suecia". "Noruega, Dinamarca e Islandia han logrado estabilizar su situación, pero en Suecia la situación es más alarmante", remachó la semana pasada.

Hasta el martes, 3.743 personas habían muerto por Covid-19 en Suecia, un país con una población de 10 millones. Dinamarca, Finlandia y Noruega, que tienen aproximadamente 5 millones de habitantes cada uno, registraron un número de muertos de 551, 233 y 300, respectivamente. El Gobierno ha defendido que el bloqueo y las fronteras cerradas supondría un alto coste para la salud pública y la economía. Dinamarca está considerando abrir sus fronteras con Alemania y Noruega, pero no con Suecia. Varios partidos de oposición, que tienen una mayoría en el parlamento de Dinamarca, han dicho que las fronteras deben abrirse para ayudar a la industria turística del país, pero que la alta tasa de mortalidad en Suecia preocupa y mucho.

La prevalencia del virus es diez veces mayor en Suecia

"No creo que Dinamarca ya deba abrir su frontera con Suecia porque la situación todavía está fuera de control en Suecia. Dinamarca tiene que esperar una normalización en Suecia" ha señalado, Peter Skaarup, jefe del partido Danish People's Party en declaraciones al Financial Times. Suecia no ha cerrado sus fronteras y permite viajes transfronterizos por motivos laborales. A los noruegos se les permite visitar Suecia, pero deben realizar una cuarentena de 10 días cuando vuelven al país.

Frode Forland, especialista en enfermedades infecciosas del Norwegian Institute of Public Health, apunta a que la prevalencia del virus en la sociedad noruega es diez veces superior a la de Noruega.

El gobierno noruego de centroderecha decidirá en junio si mantiene las restricciones o no. Forland dijo que las diferentes tasas de infección entre Noruega y Suecia "probablemente se nivelarían", pero también señaló modelos que muestran que la prevalencia de coronavirus podría ser hasta 10 veces mayor en Suecia.

Suecia es el país nórdico con mayor número habitantes con más de 10 millones de personas y con mayores tasas de inmigración. Más de la mitad de los hogares de Suecia están compuestos por una persona, lo que dificulta la expansión del coronavirus, sin embargo, la densidad de viviendas en algunos suburbios con mucha población inmigrante es mucho más elevada. El 25% de la población de Suecia es de ascendencia no sueca reciente, recuerda Hans Bergstrom, profesor de ciencias políticas en la Universidad de Gotemburgo y miembro de la Real Academia Sueca de Ciencias de la Ingeniería, y apunta a una sobrerrepresentación entre las muertes por COVID-19.  Para muchos expertos por esta razón las medidas deberían haber sido más drásticas.

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