Inmobiliaria

El 'sueño logístico español': el sector recibirá 2.000 millones de inversión

  • Los inversores internacionales ven en España una gran oportunidad
  • Ubicaciones como Málaga, Valencia y Zaragoza despiertan especial interés

El sector inmobiliario logístico español mantendrá el buen hacer que viene defendiendo años atrás y de cara a este ejercicio recibirá en torno a 2.000 millones de euros de inversión. Así lo estiman los expertos de la consultora inmobiliaria internacional Knight Frank. Nuestro país es uno de los destinos clave para la inversión en inmobiliario logístico debido a su posición estratégica, entre otros aspectos.

En concreto, España ocupa el séptimo lugar preferido para los inversores, solo por detrás de países como, Alemania, Polonia, Holanda, Reino Unido y Francia.

"La demanda de espacio logístico español sigue siendo fuerte, ya que el país está aprovechando los cambios estructurales y se beneficia de las inversiones en infraestructuras. Vemos mucho potencial de crecimiento para el mercado español, y así también lo ven los inversores. España continuará creciendo y podría mejorar su posición en el listado de destinos preferentes para la inversión, por delante de Polonia u Holanda", explica James Cowper-Coles, associate Logistics Capital Markets de Knight Frank en España.

Por otro lado, la cada vez mayor integración de España en la red europea de transportes es uno de los factores que apoyan las previsiones optimistas. El año pasado se anunció que nuestro país pretende completar el enlace ferroviario de alta velocidad del Corredor Mediterráneo para 2026, que llevará líneas ferroviarias de alta velocidad a cuatro regiones: Cataluña, Valencia, Murcia y Andalucía.

La presencia del capital internacional destaca en este mercado. Y es que los inversores internacionales ven en España una gran oportunidad, al contar con plazas muy desarrolladas como Madrid y Barcelona. Más allá de estos conocidos grandes mercados, el foco de los inversores también se ve atraído por ubicaciones que toman fuerza, como es el caso de Málaga, Valencia o Zaragoza.

Además de la inversión, se espera que 2022 también sea un año optimista en cuanto a las operaciones de alquiler. En este sentido, los sectores más activos serán los de alimentación, el retail y el ecommerce, ya que se espera que sean las áreas que más operaciones protagonizarán en el curso, gracias a la tendencia en la reducción de los plazos de entrega.

Por su parte, según indican desde la consultora inmobiliaria, la demanda seguirá muy focalizada en las terceras coronas para un almacenaje de poca rotación y distribución a nivel nacional y en primeras coronas para una distribución más de última milla.

En cuanto a la tipología de los inmuebles, se espera que experimenten algunos cambios y consolidación de tendencias. En este caso, "la demanda necesitará activos logísticos más modernos, con mayor altura, diáfanos, con campas más amplias, pero también mucho más sostenibles", apuntan desde Knight Frank. Además, desde la consultora resaltan que cobra una gran relevancia el bienestar del empleado, donde la experiencia de trabajo en presencial será muy importante.

"La subida de los costes de construcción, provocada por la situación macroeconómica actual, puede hacer que el ritmo de las operaciones de desarrollo se frene ligeramente. Esta tendencia podría beneficiar, en parte, a naves existentes, siempre y cuando cumplan con los estándares mínimos requeridos por los operadores e inversores", destaca Alejandro Vega-Penichet, head of Industrial & Logistics de Knight Frank en España.

Las cifras de 2021

Según las cifras de la consultora internacional, el año pasado el volumen de inversión en este segmento alcanzó los 2.630 millones de euros en nuestro país -de los cuales 630 millones correspondieron a los últimos tres meses del ejercicio-, superando en casi un 75% las cifras del año anterior.

En cuanto a las cifras de contratación en los principales mercados, el acumulado en Madrid batió récord alcanzando más de 1,4 millones de metros cuadrados, lo que se tradujo casi en un 45% más que en 2020 -cuando el take up se situó en 970.000 metros cuadrados- y más del doble de la contratación de 2019, cuando se registraron 560.000 metros cuadrados.

En el caso de Barcelona, también se registraron cifras récord, con 810.000 metros cuadrados en el acumulado anual, lo que supuso un incremento del 95% respecto a lo registrado en 2020. Por su parte, las yields siguieron comprimiéndose y se situaron en un 3,75% en ambas ciudades.

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