Infraestructuras y Servicios

Ferrovial lleva a Abertis a los tribunales por su autopista catalana Autema

  • El grupo de Del Pino reclama daños por el veto de su socio para repartir dividendo
Imagen corporativa de Ferrovial

Ferrovial y Abertis se enfrentan en los tribunales por la gestión de la concesionaria Autema (Autopista Terrassa-Manresa), que explota la vía de peaje C-16 entre Sant Cugat (Vallès Occidental) y Manresa (Bages). Esta sociedad está controlada en un 76,28% por Ferrovial y en un 23,72% por Abertis.

El grupo que preside Rafael del Pino ha demandado a la empresa propiedad de Mundys (la nueva marca de Atlantia) y ACS ante el Juzgado de Primera Instancia número 22 de Barcelona. El motivo es la discrepancia que existe entre los socios respecto a la monetización del derivado de inflación (ILS) a través de la que la compañía habría repartido un dividendo y a la que Abertis se opuso en una junta extraordinaria celebrada en el verano de 2021.

Autema solicitó el 21 de mayo de 2021 a las partes implicadas consentimiento para la monetización de una parte a determinar del derivado de inflación

Autema firmó un acuerdo de refinanciación de su deuda en 2008 con sus acreedores que incluyó, como contrapartida a los pactos de refinanciación, un contrato de cobertura de inflación (el derivado), al efecto de asegurar los flujos de efectivo de los ingresos de peaje y las subvenciones de peaje de la administración. En virtud del mismo, se paga inflación variable y se recibe un tipo fijo. Ese contrato se vinculaba al sistema por el que inicialmente las Administraciones Públicas retribuían a la concesionaria. Con posterioridad, la Generalitat de Cataluña, titular de la concesión, cambió el sistema de retribución, por lo que dicho contrato de cobertura se convirtió en un swap especulativo que, a juicio de los accionistas, podía generar una carga financiera muy elevada a la sociedad. Dicha modificación fue objeto de reclamación por parte de Autema, elevándose el asunto a los tribunales europeos.

Ante la volatilidad que supone para la compañía los cambios de valor de la parte desasignada del ILS (-77 millones de euros en el resultado neto de Ferrovial en 2022), Autema solicitó el 21 de mayo de 2021 a las partes implicadas consentimiento para la monetización de una parte a determinar del derivado de inflación en base al cumplimiento de una serie de condiciones económicas mínimas. La sociedad celebró para ello una junta extraordinaria el 21 de julio de aquel año en la que Ferrovial hizo valer su mayoría, pero sin el voto favorable de Abertis. La fecha límite de ejecución aprobada por las entidades financieras era el 1 de diciembre de 2021 y al no obtenerse, en plazo, todas las aprobaciones requeridas y situarse la valoración del derivado por debajo del valor mínimo autorizado para poder llevar a cabo la monetización, no se pudo realizar la operación.

En este escenario, Autema, a instancias de Ferrovial, presentó el 28 de julio de 2022 una demanda ante el juzgado por los potenciales daños y perjuicios ocasionados a raíz de la imposibilidad de ejecutar la monetización del ILS.

Abertis había solicitado al Juzgado de lo Mercantil número 11 de Barcelona la suspensión cautelar de la monetización del derivado

Previamente, en octubre de 2021, Abertis, que participa en Autema a través de Acesa, había solicitado al Juzgado de lo Mercantil número 11 de Barcelona la suspensión cautelar de la monetización del derivado aprobada en la junta, al entender que en la convocatoria de la misma no se establecían las condiciones y destino de la operación, infringiéndose la Ley de Sociedades de Capital, y que, además, resultaría lesivo para la sociedad y en beneficio del socio mayoritario, ya que "la distribución de dividendo impide reducir la deuda de la compañía, que continuará soportando una elevada carga financiera".

Autema explicó que la falta de acuerdo imposibilitó firmar el acta de la junta, que no se dieron las condiciones para la monetización del derivado ni, en consecuencia, para la distribución de dividendo. El juez rechazó las cautelares. Ferrovial pasó al taque y el 18 de octubre de 2022 Abertis recibió el escrito de demanda, al que formuló contestación el 16 de noviembre, sin que haya realizado ninguna provisión por las cantidades que le reclama su socio.

La judicialización de la monetización del derivado evidencia las tensiones entre los socios de Autema. En el mercado se ha apuntado en diversas ocasiones a la posibilidad de que Ferrovial o Abertis se hiciera con el control total de la concesión, pero hasta la fecha las conversaciones en este sentido no han fraguado. De acuerdo con fuentes conocedoras, se ha llegado a hablar de cifras económicas para el traspaso, pero las expectativas de una y otra han estado alejadas. 

En medio del enfrentamiento entre Ferrovial y Abertis, el pasado año el banco británico HSBC vendió su posición de deuda en Autema al fondo de situaciones especiales del banco estadounidense Morgan Stanley.

Préstamo en 2008

En 2008, Cintra, la filial de autopistas de Ferrovial, logró un préstamo de 616 millones de euros de nueve entidades financieras. Un crédito a 27 años con el que refinanció la deuda de 292 millones de la autopista catalana y captó fondos por valor de otros 316 millones para nuevos proyectos y adquisiciones.

La operación refinanció toda la deuda de la concesionaria con vencimiento a corto plazo, sustituyéndola por un préstamo a largo plazo intragrupo, suscrito por un pool de 9 entidades nacionales e internacionales: Banesto (Banco Santander), Caja Madrid (CaixaBank), Calyon, Dexia, Fortis, HSBC, ING, Royal Bank of Scotland y Société Générale.

Autema, propiedad de Ferrovial (73,6%) y Abertis (26,4%), gestiona el tramo de la C-16 entre Sant Cugat (Vallès Occidental) y Manresa (Bages). La autopista, inaugurada a mediados de 1989, está integrada en el eje de Llobregat C-16 que comunica Barcelona con Francia formando parte del Eje Europeo denominado E-9 y conectando San Cugat del Vallés con Manresa, pasando por Terrassa y Sant Vicenç de Castellet, enlazando diversos ejes viarios de gran capacidad, como la autopista AP-7, el Eje Transversal de Cataluña C-25, la C-58 y la carretera C-55.

En 2015 y 2016, el Govern promulgó dos decretos en los que modificaba los términos de la concesión de la C-16, un cambio de tarifas implicó un coste de 125 millones a Ferrovial y Abertis. La sociedad presentó un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional a cuenta de los cambios introducidos en la concesión, desestimado en 2021. Al haberse agotado ya la vía judicial en España, el pasado mes de febrero de 2022, Autema presentó un escrito de queja ante la Comisión Europea por infracción del Derecho de la Unión Europea.

WhatsAppTwitterTwitterLinkedinBeloudBeloud