Infraestructuras y Servicios

Comsa y CAF vuelven enfrentarse en Israel: compiten por un tranvía de 4.000 millones en Jerusalén

  • Las dos compañías españolas participan en consorcios con empresas locales
  • El Gobierno israelí dará a conocer el ganador en noviembre
  • Ya compiten por un tranvía que conectará las localidades de Haifa y Nazaret
Jorge Miarnau, presidente de Comsa. Alberto Mart
Barcelona

El fabricante ferroviario vasco CAF y la constructora catalana Comsa se vuelven a ver las caras en Israel. Ambas compañías se disputan participar en la construcción de la nueva línea del tranvía de Jerusalén: la denominada línea azul, que cuenta con un presupuesto de 4.200 millones de euros y debería estar operativa en 2028. Para ello, deberán batir también a firmas locales y al gigante francés Alstom.

La compañía vasca se alió con su socio habitual en el país, Shapir, con el que ya se adjudicó parte los trabajos de la línea verde, la última que salió a concurso, en 2019. Mientras, Comsa va de la mano de Denya Group, una constructora israelí con experiencia también en el sector de las infraestructuras. Además, existen otras dos ofertas: una capitaneada por la gala Alstom y otro consorcio formado por Egged, el primer operador de transporte público del país, y el grupo Shikun & Binui.

La obra es uno de los proyectos de infraestructuras más grandes que hay ahora mismo en el territorio. Sumará 53 estaciones a lo largo de sus 31 kilómetros de longitud, que irá desde el barrio de Gila, en el sur de Jerusalén, hasta el asentamiento de Ramot, en el norte de la ciudad. Contará además con varios tramos subterráneos y se espera que transporte a más de 200.000 pasajeros cada día.

La nueva línea de tranvía comenzará a funcionar en 2028 y estará plenamente operativa para 2030

Con las propuestas presentadas, el ejecutivo del país dará a conocer el vencedor el próximo mes de noviembre. A partir de ahí, comenzarán las obras. La primera parte de la línea estará operativa en 2028 y se espera que la infraestructura esté terminada para el año 2030. Además, la empresa que se lleve el contrato actuará como concesionaria y operará 66 tranvías. Se ocupará también del mantenimiento de toda la infraestructura.

La línea azul de Jerusalén es el segundo contrato en Israel que se disputan Comsa y CAF. Como desveló elEconomista.es, ambas empresas ya pujan por el tren-tranvía que conectará las localidades de Haifa y Nazaret, valorado en el abanico entre 850 y 1.150 millones de euros y una longitud de 41 kilómetros. La firma vasca acude a la licitación de la mano de Shapir. Mientras, la empresa de la familia Miarnau se alió con el fabricante de trenes ruso Transmashholding y la constructora israelí Lesico.

Las ofertas de este contrato se presentarán antes de final de año y la adjudicación se decidirá a lo largo de 2023.

Las críticas a CAF por su presencia en Israel

Mientras Comsa tiene todavía una presencia modesta en Israel, CAF se ha hecho con grandes contratos en el país a lo largo de los últimos años. De hecho, ya construye, de la mano de Shapir, la línea verde del tranvía de Jerusalén. A comienzos de año también se adjudicó un proyecto de tranvías para la ciudad de Tel Aviv de 1.000 millones. Al grupo vasco le correspondieron 525 millones de euros.

Sin embargo, la expansión en el país ha llegado acompañada de críticas para la organización española. Amnistía Internacional le pidió que abandonase el proyecto de la línea verde debido a que parte del recorrido del tren incluía zonas de Jerusalén Este, territorio anexionado por Israel en 1980. La ONG califica de ilegal la ocupación, que implicó el desalojo de los residentes palestinos.

También el comité de empresa de CAF en Beasain –donde el grupo tiene sus oficinas centrales- y el sindicato LAB le pidieron renunciar al contrato.

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