Industria

Acerinox plantea el cierre de su fábrica de Malasia por la sobreoferta en China

  • Bahru Stainless suma más de 500 millones en deterioros en los últimos años
  • Cierra 2023 con unas ganancias de 228 millones (-59%) y unas ventas de 6.608 millones (-24%) por la atonía del sector 
Logotipo de Acerinox. EE
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La venta a pérdidas de las acereras chinas hace tiempo que impacta en los resultados de Acerinox. La compañía ha optado por emprender un camino hacia productos de mayor valor añadido y con Estados Unidos como foco por la sobreoferta del gigante asiático, pero su instalación en el continente es un foco de pérdidas desde hace años. La acerera estaba abierta a desprenderse de la planta de Malasia si recibía un acercamiento, pero ahora da un paso más en su retirada: deteriora al máximo los activos y asegura que sopesa bajar la persiana del centro.

La empresa aprovechó la presentación de sus resultados del ejercicio 2023 para explicar que se encuentra "en un proceso de reflexión estratégica sobre el futuro de Bahru Stainless, no descartando el cese de actividad". Por ello, se ha realizado un nuevo deterioro de 156 millones que impactó en el resultado de la campaña y que se suma a los casi 350 millones en deterioros acometidos en los últimos años.

A pesar del nuevo deterioro -el máximo posible, explica la cotizada- los activos que todavía restan en la instalación de Malasia suman un valor que ronda los 40 millones de euros.

Como ya explicó elEconomista.es en noviembre, la empresa que lidera Bernardo Velázquez tenía la instalación en el mercado debido a la sobreoferta de acero en el continente. "Estamos abiertos a estudiar cualquier oferta cuando llegue, si llega", dijo el director financiero, Miguel Ferrandis, en un encuentro con analistas.

El centro está especializado en laminación en frío y en la venta de productos planos y ha dejado de ser un activo estratégico para Acerinox. Algunas veces afectado por los deterioros contables, otros años por el impacto del coronavirus y en otras ocasiones por el efecto de la actividad ordinaria, su aportación desde 2018 fue de -527 millones de euros para un grupo que dio beneficios cada ejercicio a excepción de 2019.

Acerinox tuvo que virar su estrategia a costa de recortar una producción que en 2022 rondaba las 129.000 toneladas -lejos de las 276.000 toneladas de 2018-

Los resultados de 2023 de Acerinox

El nuevo deterioro acometido en Malasia fue la puntilla para el beneficio de la cotizada en un año marcado por la atonía del sector. La empresa cedió el 59% de las ganancias, que cayeron desde los 556 millones hasta los 228 millones de euros. El Ebitda se encogió el 45% desde los 1.276 millones hasta los 703 millones.

"El ejercicio de 2023 fue un año de muy baja actividad para el mercado de los aceros inoxidables debido al ajuste de inventarios iniciado durante la segunda mitad de 2022. Estimamos que el consumo aparente en Estados Unidos y Europa bajó en torno al 20%", desganó Velázquez.

Por ello, las ventas bajaron el 23,9%, desde los 8.688 millones hasta los 6.608 millones de euros. La producción pasó de las 2.190 toneladas hasta las 1.946 toneladas (-11,1%).

Para tratar de hacer frente a la atonía del acero inoxidable, Acerinox ha puesto el foco en el sector de las aleaciones de alto rendimiento que "mantuvo un comportamiento positivo", comparó Velázquez. La firma redobló la apuesta por la industria este mismo febrero con la adquisición de la estadounidense Hayes, todavía pendiente de aprobación, por 740 millones de euros.

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