Industria

Los Rubiralta ceden y se abren a que los fondos entren en Celsa

  • La familia propietaria de la siderúrgica y los acreedores retoman las negociaciones extrajudiciales
  • Los dueños dan un giro a su estrategia y ahora sí aceptan que los inversores tomen hasta un 49% del capital
La planta de Celsa en Castellbisbal (Barcelona). EE
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A pesar de marcar líneas rojas durante medio año, los Rubiralta dan un giro en su negociación con los fondos por el futuro de Celsa. La familia propietaria de la siderúrgica ha aceptado por primera vez dar entrada a los acreedores en el capital de la firma, siempre y cuando se queden por debajo del 50%. Las conversaciones se retoman ahora mientras la resolución del plan de reestructuración se acerca.

Según explican fuentes cercanas a la mesa de negociación a elEconomista.es, la discusión versa sobre dos puntos ahora mismo: la creación de un nuevo instrumento de deuda a cambio de la quita exigida por la Sepi para desbloquear los 550 millones del rescate y la entrada de los acreedores en el capital, como avanzó Expansión. Contactada por este medio, la organización catalana no ha querido hacer declaraciones.

Al encontrarse en una fase incipiente, todavía no está claro que porcentaje podrían alcanzar el grupo de fondos liderados por Deutsche Bank y Goldman Sachs ni de cuanto sería el nuevo instrumento de deuda. La última oferta realizada por Celsa antes de que los inversores pidieran al juzgado un plan de reestructuración contemplaba la creación de un nuevo instrumento de deuda de 450 millones a un interés del 8% radicado en la Unión Europea.

Los fondos pidieron quedarse el 100% de la empresa a cambio de una quita de 1.291 millones

La propuesta recogía el cable de la realizada por los tenedores de la deuda el 9 de junio, que pedía un mecanismo de 550 millones al 10% de interés con sede en Luxemburgo. Incluía además derechos sobre el 49% de los beneficios, algo que hasta el momento había sido una línea roja para los Rubiralta.

Para llevar el asunto a los juzgados, los fondos elevaron el tono y pidieron quedarse con el 100% de la empresa a cambio de perdonar 1.291 millones de deuda. Además, ofrecían extender los vencimientos de 935 millones de deuda durante cinco años. Esta propuesta es una de las que está sobre la mesa del juez.

Entre los fondos acreedores destacan las firmas Deutsche Bank, Goldman Sachs, SVP, Cross Ocean, Sculptor, Capital Group, Goldentree, Attestor y Anchorage.

La negociación se llevará a cabo ahora sí sin las presiones de la banca. Tras una primera refinanciación de tres meses, el pool de entidades acordó extender el vencimiento de 525 millones de circulante por seis meses más.

La reestructuración de Celsa

Las conversaciones extrajudiciales se retoman mientras el proceso en el juzgado de lo Mercantil número 2 de Barcelona avanzan. Según las voces consultadas, el magistrado Álvaro Lobato está a la espera de recibir el informe de Lexaudit, el mediador designado para el procedimiento.

El juez ya distinguió las distintas clases de acreedores para una deuda que alcanza los 2.700 millones de euros -entre un préstamo convertible y la deuda Jumbo- y que la compañía no tiene recursos para devolver.

Mientras, la Sepi espera con 550 millones de euros. El rescate se articula en un préstamo participativo de 280,5 millones y otro ordinario de 269,5 millones.

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