Industria

Victoria paga 7,4 millones a los exdueños de Keraben y Saloni por beneficios fiscales diferidos

Sede de Keraben en Nules.
Valencia

La venta de dos de las grandes marcas del azulejo de Castellón, Keraben y Saloni, a la multinacional británica Victoria sigue generando ingresos para sus vendedores pese a los años transcurridos.

Según reflejan las cuentas del grupo especializado en superficies para el suelo, en los dos últimos ejercicios el también proveedor de alfombras de Buckingham Palace ha desembolsado 6,3 millones de libras (7,4 millones de euros) por una "contraprestación adicional" que estaba ligada a poder aplicar las exenciones fiscales por las pérdidas de ejercicios anteriores en sus resultados.

Así, en el ejercicio anterior el grupo británico abonó 6,71 millones de euros a los antiguos dueños de Keraben, el fondo estadounidense Tensile Capital y la familia Benavent, que le vendieron por 274 millones de euros la azulejera en 2017. En el último ejercicio, cerrado el pasado abril, pagó otros 0,71 millones de euros por ese mismo concepto a los expropietarios de Saloni, en este caso Atitlan y la familia Batalla, que vendieron la firma por casi 97 millones.

Según explica en su presentación de cuentas anuales, en ambos casos las operaciones incluían "un elemento de contraprestación diferida vinculado a la obtención de una resolución fiscal positiva sobre el uso de pérdidas fiscales históricas para compensar las obligaciones fiscales actuales o futuras". Una condición que finalmente se ha cumplido al poder aplicar esas pérdidas para lograr exenciones en los beneficios obtenidos en los últimos ejercicios.

La división cerámica crece un 31%

Durante su último ejercicio Victoria su división cerámica volvió a registrar un fuerte crecimiento en ventas del 31%, hasta 371,6 millones de libras (437 millones de euros). Su negocio español, que además de Keraben y Saloni incluye los activos y la marca Íbero, aportaron ventas por 242 millones de euros, un 4,4% más que el año anterior. Pese al incremento, las fábricas españolas pierden peso en el negocio cerámico de la británica, suponen en torno al 55%.

En el último año incorporó nuevas líneas productivas en Italia que aumentaron sus ventas desde sus filiales de este país un 82%, además de sumar la compra de la fábrica turca Graniser.

En global Victoria rozó los 1.200 millones de euros en ingresos, tras crecer un 54% en total. Un tamaño similar al de Pamesa, aunque las ventas cerámicas del grupo español son el doble, ya que Victoria también produce alfombras y moquetas, vinilos e incluso césped artificial. Su beneficio bruto se situó en 55,9 millones de euros, un 17,5% más.

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