Firmas

Los dueños de MásMóvil hacen cuentas para intentar controlar Vodafone España

  • KKR, Cinven y Providence dispondrían de recursos para asaltar al 'operador rojo'
  • Todos los operadores se miran entre ellos donde casi todo puede ser posible
  • La multinacional también ha reconocido que evaluará todas las opciones

Los fondos de inversión de MásMóvil analizan una eventual alianza con Vodafone, a través de un intercambio de acciones, pero siempre con la condición de disponer del mando y control en el grupo resultante. Según ha podido saber este periódico de fuentes del sector, todo se estudia, todo está abierto a múltiples posibilidades y nada parece imposible. Esta sorprendente ofensiva de MásMóvil frente a Vodafone España se une a movimientos similares en sentido contrario, donde la filial del grupo británico aspira a merendarse al operador amarillo y convertirse en líder en telefonía y banda ancha del móvil en España.

Queda claro que hasta el penúltimo en llegar tiene sus opciones para bailar con el resto en una discoteca llena de desparejados. Aunque más que una sala de fiesta, el escenario se parece más al 'saloon' de una película de vaqueros, donde todos se zurran con todos, con el estrépito de cristales, astillas rotas y fuego cruzado. Salvando las distancias, la escena anterior podría compararse con la realidad soterrada de los últimos días en el negocio español de las telecomunicaciones.

Bajo la aparente normalidad del mercado, todos los operadores se miran y remiran, como midiéndose en caso de confrontación o hermanamiento. En el caso de MásMóvil, el grupo que lidera Meinrad Spenger colecciona un historial de adquisiciones que merecen todo el respeto. Además, los fondos de la compañía (KKR, Cinven y Providence) tienen la chequera fácil en caso de que salte la oportunidad, por lo que nadie debería minusvalorar sus capacidades de actuación.

Todo lo anterior es respuesta al runrún de operaciones corporativas que esta semana ha elevado el nivel de ruido sin más consecuencias que los ríos de tintas vertidos en las páginas salmón y en los informes de los analistas.

La chispa prendió el pasado domingo, cuando la agencia de noticias Reuters informó de que Vodafone estudia la compra de Iliad en Italia. Después se propagó en el Reino Unido, también con el interés del mismo grupo por Three de Hutchinson. Acto seguido, se montó casi un incendio de rumores en torno a la oleada de adquisiciones en el sector. Al contrario que años atrás, parece que la comisaria Margrethe Vestager admitiría ciertas operaciones en favor de la consolidación de los futuros campeones europeos, sin las restricciones acostumbradas.

En España, los representantes de los cuatro grandes operadores comparten idéntica opinión, aunque con distintas palabras: "sobran jugadores y así no hay forma de ganar dinero, ni de invertir ni desarrollar las redes tan necesarias".

El grupo Vodafone desveló sus cartas hace más de un año, cuando su primer ejecutivo, Nick Read, declaró que su grupo evaluará siempre cualquier oportunidad de consolidación que pueda surgir en el mercado español de las telecomunicaciones... siempre que generen valor para sus accionistas y fortalezcan su posición en el mercado. Con esas intenciones, parece lógico vigilar al grupo rojo ante cualquier movimiento de piezas El mismo CEO de Vodafone ya reprochó a Orange de que parte de los males que sufre su filial en el mercado español se debía al acuerdo de compartición de infraestructuras establecido en 2016 entre el grupo francés y MásMóvil, lo que a la postre consolidó la figura del cuarto operador en España.

Por su parte, la filial del gigante francés también analiza a sus rivales con la certeza de que sabrá lanzarse hacia la pieza que pretenda en cuando surja la ocasión. Podría ser la compra de MásMóvil, o la adquisición de un quinto revoltoso, como Digi o Avantel, o quizá una alianza de redes con su rival Vodafone. Se admiten todas las combinaciones en el terreno de la especulación.

Telefónica tiene muy complicado crecer mediante adquisiciones por motivos de competencia. Es decir, ni puede comprar ni mucho menos ser comprada dentro de su mercado doméstico, debido a su tamaño y condición. Pese a su papel de espectador privilegiado, el gigante sabe moverse en la sala de baile para salir airoso en cualquier circunstancia. Su atención quizá se centre en los remedios que podrían imponer las autoridades de la competencia a otros rivales, a quienes se atrevan a desafiar el orden establecido. Un reparto de frecuencias, infraestructuras o clientes invitaría a retocar las hojas de cálculo ante el nuevo escenario competitivo.

Mientras tanto, Telefónica se revaloriza poco a poco en la bolsa, quién sabe si por el rumor de operaciones corporativas capaces de eliminar al cuarto jugador; o por la incipiente estabilidad del real brasileño o quizá por el valor estratégico de las grandes telecos en un mundo condenadamente hiperconectado.

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Comentarios 3

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Paco
A Favor
En Contra

En España hay más de cien operadoras parásitos y dependientes de las cuales solo invierten media docena, y solo un HdP de regulador que obliga con cesiones sobre todo a la exmonopolio que se vendió hace más de veinticinco años y todavía tiene obligaciones de ceder infraestructuras, canalizaciones, y contenidos premium.

Puntuación -1
#1
gku
A Favor
En Contra

Ninguna empresa, banco o fondo debe tener más del 1% de cuota de mercado de su sector en España. Esta competencia es lo mejor para las empresas y la sociedad. Político que impida la competencia entre empresas, político cesado.

Puntuación 4
#2
CNMC KK
A Favor
En Contra

En EEUU cuatro operadoras, en China cuatro operadoras, en Brasil tres operadoras en España más de cien operadoras pero. el HdP del regulador sigue asfixiando a las inversoras, a las creadoras de empleo, de contenidos, de mejoras en zonas, de investigadoras en I +D+I

Puntuación 7
#3