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Especial Recuperación Económica

Endesa centra sus esfuerzos en que nadie se quede atrás por culpa de la pandemia

  • La necesidad de no dejar a nadie atrás. La segunda fase del 'Plan de Responsabilidad frente al Covid' de Endesa está orientada a la reactivación económica de las zonas más afectadas por la crisis, a la recuperación del tejido empresarial y al cuidado de los más vulnerables.

Endesa ha completado el diseño de la segunda fase de su ambicioso Plan de Responsabilidad frente al Covid, para la que destinará 13 millones de euros. Se sostiene sobre dos ejes bien definidos: Endesa Familias y Endesa Activa.

Lo primero son las familias. La inclusión social es el objetivo, a través de proyectos de apoyo a familias en situación de vulnerabilidad en los territorios más afectados. Endesa quiere minimizar el riesgo de exclusión y para ello debe seguir ayudando a la cobertura de sus necesidades básicas.

En la anterior fase del plan, casi 200.000 familias vulnerables fueron atendidas con lo aportado por Endesa, su Fundación y los empleados a través de microdonaciones. En esta segunda fase se está teniendo en cuenta la educación como necesidad básica. Endesa trabaja para paliar la brecha digital que se abre entre niños y jóvenes de diferente entorno económico cuando la educación se convierte en virtual y se necesitan herramientas específicas para acceder a las aulas. Atenuar esta brecha supone beneficios sociosanitarios para la población al permitir la telepresencia en los colegios.

Endesa trabaja para paliar la brecha digital que se abre entre niños y jóvenes de diferente entorno económico

Por ejemplo, está entregando cerca de 5.000 ordenadores y tarjetas de conexión a internet a otros tantos alumnos en situación de vulnerabilidad de unos 500 colegios públicos. Tanto alumnos como profesores están recibiendo formación en habilidades digitales en 160 municipios españoles, en los que más intensamente desarrolla su actividad de generación con centrales. María Malaxechevarría, directora general de Sostenibilidad de Endesa, insiste en que, "tras la compra de material sanitario y bienes de primera necesidad, se requiere ahora la reactivación socioeconómica del país y asegurar que nadie se quede atrás en esta transición que vivimos".

El empleo es otra de las necesidades más acuciantes derivadas de esta crisis por lo que la formación para acceder al mercado de trabajo es otra de las vías de ayuda del programa. Se llevan a cabo programas para fomentar la empleabilidad en colectivos en situación vulnerable en desempleo derivado de la pandemia. Se hace a través de labores de acompañamiento, formación y desarrollo de competencias.

Este compromiso se ha fraguado, entre otras iniciativas, en que Endesa se ha convertido en el principal apoyo de la Fundación Adecco en su proyecto #EmergenciaPorElEmpleo tras la firma, este pasado 21 de octubre, de sus representantes, el CEO de Endesa, José Bogas, y el presidente de Fundación Adecco, presidente de Adecco España y Regional Head Adecco Iberia, Italy, Eastern Europe & MENA, Enrique Sánchez, del acuerdo que les vincula en esta importante lucha contra el desempleo entre los más vulnerables.

#EmergenciaPorElEmpleo busca la unión empresarial para poner fin a la exclusión social y laboral de 10.000 familias afectadas por las consecuencias económicas de la pandemia. Con la aportación económica y personal de Endesa (los empleados cooperan con diferentes fórmulas de voluntariado), se espera que este proyecto proteja de la exclusión social a casi 400 familias con grandes dificultades.

Los efectos del coronavirus sobre el mercado laboral están siendo devastadores. Las cifras hablan solas: tras el estado de alarma y la etapa de confinamiento, en el segundo trimestre del año se contabilizaron más de un millón de hogares (1.148.800) con todos sus miembros en paro, un 7% más que el trimestre anterior y un 13% más que antes de la pandemia.

José Bogas y Enrique Sánchez tras la firma en la que la compañía apoya a Fundación Adecco para '#EmergenciaPorElEmpleo'.

Han sido muchas las personas que en esta coyuntura han perdido su puesto de trabajo. El Covid-19 ha destruido más de un millón de empleos (1.197.700 entre el segundo trimestre 2019 y el segundo trimestre 2020) y la tasa de paro ha escalado hasta el 15,3%, la cifra más alta desde 2018, que, además, no refleja la realidad en su totalidad, al no recoger a todas aquellas personas protegidas por los ERTES.

En el caso de los beneficiarios de la Fundación Adecco (personas con discapacidad, mayores de 45 años desempleados de larga duración, mujeres con responsabilidades familiares no compartidas y víctimas de violencia de género y otras personas en riesgo de exclusión), las dificultades se acentúan. Tardaban una media de doce meses en encontrar un trabajo, con acompañamiento, y estaban especialmente expuestos al desempleo de larga duración, al agotamiento de prestaciones y por tanto a la exclusión social.

Por otra parte, el VIII Informe sobre exclusión social y desarrollo en España, presentado por la Fundación Foessa el pasado año, cifraba en seis millones de personas la población en condiciones de vulnerabilidad que podría dar el paso definitivo a la exclusión social ante coyunturas económicas desfavorables. En la actualidad, las consecuencias de la crisis sanitaria podrían hacer realidad este fatal pronóstico, elevando la exclusión social del 18% al 31%.

De acuerdo con datos de Francisco Mesonero, director general de la Fundación, en 2019 atendieron a 22.750 personas con grandes dificultades, logrando 6.674 empleos. Se ven con capacidad de volver a trabajar con el volumen de personas en exclusión del año pasado y quieren buscar soluciones al desempleo futuro que la pandemia está arrastrando. Enrique Sánchez, presidente de la Fundación, declara que, gracias al apoyo de empresas como Endesa, pueden reforzar sus recursos para "acompañar, orientar, formar, ofrecer apoyo psicológico y dar respuesta a todas esas familias que necesitan urgentemente un trabajo para escapar de la exclusión, recuperar su dignidad y retomar su proyecto de vida".

"Ahora más que nunca, necesitamos el compromiso del tejido empresarial con su inclusión laboral para evitar la cronificación de la pobreza y la desigualdad en nuestro país", asevera Sánchez. Desde Endesa, Bogas remarca la probada capacidad de la sociedad para, con agilidad, unir esfuerzos y volcar la dirección de sus proyectos hacia un foco distinto y solidario. Para él, ésta es una de las "lecciones aprendidas" que han de quedarse.

Otra organización a la que Endesa está apoyando para mejorar las posibilidades de inserción sociolaboral de las personas que más están sufriendo los estragos de la crisis económica derivada del Covid-19 es la Fundación Altius. La suya es una iniciativa que está enfocada a mejorar las posibilidades de encontrar trabajo de 12.150 personas en situación de vulnerabilidad. Los programas de orientación laboral personalizada de la Fundación Altius buscan aumentar la empleabilidad enfocando a los beneficiarios hacia los nuevos yacimientos de empleo que se obtendrían con la transición verde. Incluyen acciones de formación y prácticas en empresas, apoyo psicológico y el desarrollo de herramientas para mejorar la autoestima y las habilidades personales y profesionales.

Donación de material y equipamiento sanitario por parte de Endesa.

Dentro de Endesa Activa, se aborda la reactivación económica del tejido empresarial español. Se brinda asesoramiento, digitalización y apoyo económico a pymes, el elemento base de nuestro tejido empresarial. No hay que olvidar que la crisis ha dejado patente la necesidad de seguir apoyando a sectores con un alto grado de afección económica derivado de la crisis sanitaria y el confinamiento, a través de la creación de nuevas vías innovadoras de relación.

Se están fomentando colaboraciones con entidades e instituciones especialistas en el mentoring individualizado de empresas que permitan adaptarse a la situación postCovid y aseguren su subsistencia. De esta forma se percibe que Endesa está profundamente vinculada a zonas específicas que necesitan, más que nunca, el desarrollo de planes concretos y adaptados a la idiosincrasia de cada una de ellas, lo que es la reactivación local..

La resiliencia de Endesa

El sector energético se encuentra íntimamente vinculado al desarrollo económico. Acusa la crisis de forma inevitable y, en particular, la demanda eléctrica puede servirnos como indicador estratégico para entender el nivel de afectación geográfica y por sectores de actividad que la pandemia está dejando. El endeudamiento público obliga a depositar confianza en un modelo de colaboración público-privado, en alianza con empresas que, como es el caso de Endesa, tienen capacidad de invertir.

Se brinda asesoramiento, digitalización y apoyo a pymes, el elemento base de nuestro tejido empresarial

"Es aquí donde somos optimistas y, creemos que nuestro sector en general, y Endesa en particular, será un importante motor de crecimiento y vector de inversión y generación de empleo", remarca Bogas. En sus palabras, "es momento de arrancar los motores del crecimiento, es momento de desplegar una estrategia basada en la credibilidad y es el momento de impulsar el efecto tractor sobre la economía de las grandes empresas. Necesitamos inversiones que fomenten el crecimiento del PIB y del empleo; necesitamos inversiones en actividades directas que repercutan positivamente en la pequeña y en la mediana empresa, que son la base de nuestro tejido productivo. Las pequeñas y medianas empresas tienen un marcado carácter local y su viabilidad es de vital importancia para el desarrollo económico de pueblos y ciudades de todo el país".

Lecciones aprendidas

Esta segunda fase del Plan de Responsabilidad Pública de Endesa, dotado con un total de 25 millones de euros, se apoya en lo aprendido en la fase inicial en la que, junto a la Fundación Endesa, se establecieron y fortalecieron lazos de colaboración con entidades, instituciones y otras fundaciones en un tiempo récord.

Con esta segunda etapa, la compañía quiere reforzar un mensaje que forma parte de su estrategia global: la necesidad de no dejar a nadie atrás, en cualquier transición energética, económica o social que se plantee. De él se entiende que la transición justa, la sostenibilidad, exige que el bien sea para todos.

Miles de negocios y miles de familias están en un nuevo y difícil escenario. Por lo que Endesa subraya la importancia de seguir muy pendientes de las necesidades sociales. De hecho, la compañía gestionó una de cada dos peticiones de suspensión de contrato de electricidad realizadas durante el estado de alarma y el 47% de las solicitudes de aplazamiento del pago de las facturas.

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