Especial medio ambiente

Mercadona, líder en gran consumo y eficiencia operativa

  • Trabaja para que los envases sean reutilizables, reciclables o compostables
Bolsa de papel y bolsa de material reciclado de Mercadona, todas ellas reciclables y reutilizables. Foto: eE

La compañía de supermercados físicos y de venta online de capital español y familiar, Mercadona, mantiene un fuerte compromiso con la gestión ambiental. Desde el modelo de venta hasta la relación con la cadena agroalimentaria, el proceso de cambio se está llevando a cabo en todos los niveles. Siguiendo los principios de su Modelo, el sistema de gestión ambiental de Mercadona está centrado en reducir impactos en tres áreas principales: logística, consumo energético y gestión de residuos.

Con el fin de devolverle a la sociedad parte de cuanto recibe de ella, el Plan de Responsabilidad Social se desarrolla atendiendo el componente social y ético a través de distintas líneas de actuación sostenibles que refuerzan su apuesta por el crecimiento compartido. Como parte de esta política, Mercadona trabaja en el Proyecto de Distribución Urbana Sostenible y la mejora de la calidad del aire en nuestras ciudades mediante camiones y furgonetas propulsados por tecnologías más limpias y eficientes, así como en la construcción de cubiertas ajardinadas y jardines verticales en sus tiendas.

Además, se están poniendo en marcha numerosos proyectos e iniciativas dirigidos principalmente a la reducción y aprovechamiento de los residuos que genera la eficiencia energética, la logística sostenible y la colaboración para prevenir el desperdicio de alimentos.

Eficiencia logística

El objetivo general de la logística de Mercadona es "transportar más con menos recursos". Para ello se han dedicado esfuerzos significativos a aumentar la carga útil de los vehículos a la vez que se reduce la tara. Esto, unido a una cuidadosa planificación de las rutas, consigue que las mercancías lleguen a su destino de un modo más eficiente. Uno de los ejemplos más destacados es la llamada "Estrategia del Ocho", que consiste en gestionar la flota para que en cada trayecto de transporte mercancía o materiales que permitan optimizar el llenado de los camiones y se reduzca el consumo de combustible. Aprovechando la logística inversa, los camiones de la flota de Mercadona transportan productos desde el proveedor al bloque logístico o a la tienda, y además transportan materiales de envase para que sean reciclados y reaprovechados.

Las innovaciones tecnológicas no pueden desarrollar todo su potencial si no van acompañadas de buenas prácticas en el trabajo diario, que permitan aprovechar al máximo todas las mejoras incorporadas a la flota. Las casi 200 personas que trabajan diariamente en la gestión de los trayectos se centran en la planificación y el llenado de los camiones con el objetivo de no transportar aire. El resultado final es que la compañía cuenta con un índice de llenado medio de sus camiones del 90%.

Uso responsable de la energía

La planificación de los trayectos, tanto de ida como de retorno, evita viajes innecesarios. Gracias a ella se ha conseguido que el 65% de los viajes realizados para abastecer a las tiendas sea aprovechado para devolver a las instalaciones de gestión de envases de los bloques logísticos los Elementos Reutilizables de Transporte (ERT).

El ahorro energético también forma parte del compromiso de Mercadona con un proceso más eficiente y con el consumo responsable de recursos naturales. Por ello, sigue avanzando en la transformación de sus tiendas al nuevo modelo, que incorpora más medidas de ahorro energético.

Desde hace años se están implantando nuevas tecnologías de refrigeración que, junto a la mejora en los protocolos de detección y control de fugas de gases refrigerantes, está reduciendo significativamente las emisiones relacionadas.

El nuevo modelo de tienda eficiente (Tienda 8) de Mercadona, implantado en 400 tiendas al cierre del 2018, amplía las medidas de ahorro energético que ya existen en las 646 tiendas ecoeficientes de la cadena. Hoy en día, 1.046 supermercados disponen de medidas de eficiencia energética tales como iluminación por LEDs, puertas en islas de congelado, acristalamiento doble y carpintería con rotura de puente térmico, entre otras.

La modernización de las tiendas implica también la incorporación de nuevos equipos de refrigeración que utilizan tecnologías más sostenibles para el medio ambiente, incluyendo el cambio de determinados gases refrigerantes por otros con menor potencial de calentamiento atmosférico, así como el uso de sistemas subcríticos para reducir sustancialmente la cantidad de HFCs que se consumen.

La compañía de supermercados cuenta con un sistema de monitorización que mide en tiempo real el consumo eléctrico y de agua. Esta información permite ajustar los procesos de la tienda y utilizar mejor los recursos.

Además, la reforma de algunas tiendas lleva aparejada la construcción de cubiertas ajardinadas como parte de la responsabilidad social de la compañía. Este tipo de cubiertas aporta ventajas estéticas, técnicas y medioambientales tanto a la tienda como al entorno en el que se encuentra, y mejora la biodiversidad del medio ambiente urbano.

Gestión de residuos

Algunas de las ventajas de la incorporación de los jardines urbanos son la absorción de calor, el aislamiento acústico, el ahorro de agua, con una retención del 70% del agua de lluvia y mayor vida útil.

La presencia de residuos en el medio natural constituye un impacto ambiental importante y un tema del que la sociedad es cada vez más consciente. Se trata de un problema que requiere una acción coordinada a todos los niveles. La estrategia que sigue Mercadona en este campo es la prevención. La generación de residuos se mantiene por debajo del 1% por kg de producto servido a tienda, pero sigue existiendo recorrido de mejora y se están llevando a cabo numerosas iniciativas en todos los procesos para conseguir bajar aún más esta cifra.

Además de las estrategias ya existentes que van desde aprovechar toda la producción de los proveedores hasta liquidar el producto fresco que no se ha vendido al final del día, la compañía mantiene su programa de donaciones a comedores sociales de proximidad para poder dar salida al género que no es apto para la venta pese a estar en perfectas condiciones para su consumo, evitando así que se convierta en residuo. Colabora con más de 170 comedores sociales y 60 bancos de alimentos y otras entidades sociales de toda España, a las que dona diariamente alimentos, y participa en campañas de recogida de comida. Igualmente, trabaja con más de 28 fundaciones y centros ocupacionales en la decoración de sus tiendas con murales trencadis, elaborados por más de 1.000 personas con discapacidad intelectual.

Una potente herramienta de prevención de residuos es el uso del pool de envases reutilizables. Es decir, transportar la mercancía en cajas de plástico reutilizables y reciclables tiene importantes ventajas logísticas y ambientales además de proteger y aportar seguridad al producto en el transporte. Los bloques logísticos se usan como punto intermedio de lavado y gestión de los envases. Desde allí son devueltos limpios al proveedor como parte de la estrategia de logística sostenible de Mercadona. Este proceso evita el uso de 100.000 toneladas de cartón al año.

El envase es fundamental en el proceso de distribución, ya que ayuda a preservar la seguridad alimentaria, permite transportar y almacenar el producto con garantías y es vehículo de información imprescindible para que el consumidor realice su compra con información veraz y fiable. Pero a la vez, consciente de la preocupación creciente por la presencia de plásticos en el medio natural, Mercadona está llevando a cabo un estudio global del papel que desempeña el plástico en todos sus procesos en colaboración con Itene (Instituto Tecnológico del Embalaje, Transporte y Logística).

Nuevo surtido de bolsas

El pasado 15 de abril Mercadona eliminó de forma definitiva de todas sus tiendas las bolsas de plástico de un solo uso. Las más de 1.600 tiendas de la cadena sólo ofrecen a los "Jefes", forma en la que se refieren a los clientes, tres tipos de bolsas: las de papel, las de rafia y las bolsas con un 50-70% de plástico reciclado procedente del embalaje recuperado en sus tiendas.

Esta última alternativa es fruto del compromiso conjunto de los "Jefes", empleados y proveedores, y de su implicación en el aprovechamiento de los recursos, la reducción, la reutilización y el reciclaje para alargar la vida de los materiales y evitar que acaben en el vertedero. Para su fabricación, la compañía, aplicando los principios de la economía circular, reaprovecha anualmente más de 3.000 toneladas de plástico procedente de los embalajes recuperados en las tiendas, que después envía a los bloques logísticos por logística inversa y desde allí el gestor autorizado Saica Natur, que lo convierte en granza para que el fabricante Plasbel le dé una segunda vida en forma de bolsas para transportar la compra.

La compañía instalará un dispensador en la sección de frescos para evitar el despilfarro de bolsas

Con esta medida, que se inició en 2018 en 66 tiendas y ha ido implantando al resto de la cadena de manera progresiva, el cliente que haya olvidado su bolsa en casa ya puede escoger entre la tradicional cesta de rafia de 50 céntimos, una bolsa de papel a 10 céntimos, y una bolsa con un contenido de plástico reciclado entre el 50 y 70%, también a 10 céntimos.

Además, la compañía instalará progresivamente en todas sus tiendas un nuevo mueble para las bolsas de plástico que utilizan los clientes en las secciones de frescos, dotado de un nuevo sistema dispensador que reduce el despilfarro de las mismas. El mecanismo de reposición es más fácil e intuitivo que el anterior, facilitando esta tarea al trabajador de la sección. Asimismo, está previsto que estas bolsas sean sustituidas por otras de material compostable antes de 2021.

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