Especial Deportes

El deporte femenino, la mina de oro sin explotar por las marcas

  • El 84% de la población que sigue los deportes está interesada en el femenino
  • Menos del 1% del patrocinio a nivel global se invierte en ellas

En 1900 las mujeres pudieron participar por primera vez en unos Juegos Olímpicos. Representaban un 2% del total. Desde entonces, han tenido que pasar más de 100 años para que las deportistas se acerquen a la paridad en la competición más importante del mundo.

Londres 2012 fue la primera cita olímpica en la que todos los países contaron con al menos una mujer como representante. De cara los próximos Juegos, aplazados hasta 2021, se espera la mayor participación de la historia, casi un 49% y, por primera vez, el Comité Olímpico Internacional obligará (antes solo lo recomendaba) a que cada una de las 206 delegaciones participantes incluya, al menos, a un deportista de cada sexo. Además, permitirá que en la ceremonia inaugural los equipos desfilen con dos representantes, un hombre y una mujer.

Es indudable que el deporte femenino ha avanzado mucho en los últimos años gracias a mucho esfuerzo y lucha, pero sigue siendo insuficiente. Hace apenas unos meses en España se firmaba por primera vez el Convenio Colectivo del Fútbol Femenino, que recoge derechos que las jugadoras no tenían reconocidos hasta ahora. Las deportistas suelen tener sueldos más bajos (en la lista Forbes de los 100 deportistas mejor pagados solo aparecen dos mujeres), menos patrocinadores, peores condiciones de contrato y una presencia casi invisible en los medios de comunicación.

De hecho, en España entre 1990 y agosto de 2019 las emisiones de deportes femenino apenas fueron el 2% del total, según los datos de Barlovento. En el caso de la prensa deportiva impresa, ocupan el 5% de las noticias a tenor de los datos de la Universidad Carlos III de Madrid

"Las mujeres en el deporte profesional, y esto incluye a árbitras, juezas, psicólogas, gestoras, abogadas... no partimos de un lugar igualitario en el deporte. En el tejido federativo apenas llegamos al 14%. Como presidentas de federaciones, en nacionales sólo hay tres y en el último informe de igualdad de género y deporte que ha sacado la Unión Europea, apenas llegamos al 8%. Cuando hablamos de la mujer en el deporte, es necesario mirar dónde están las mujeres en la mesas de toma de decisiones, porque esto influye en la situación de desigualdad de las deportistas", explica Mar Mas, presidenta de la Asociación de Mujeres para el Deporte Profesional.

De hecho, todas las ligas femeninas se han suspendido mientras que la liga de fútbol y de baloncesto masculinas están desarrollando su fase final. ¿El motivo? Que son las únicas consideradas profesionales en España (solamente tienen consideración de deporte profesional la Primera y la Segunda División y la ACB).

Y esta desigualdad no es un problema de falta de interés por parte de la población. Según datos de Nielsen, en ocho de los mercados mundiales más activos en el campo del deporte (Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, España, Australia y Nueva Zelanda), el 84% de la población que sigue habitualmente los deportes está interesada en el femenino. El informe concluye, además, que el 66 por ciento del total de la población está interesada en, al menos, un deporte femenino.

Un interés que no se ve respaldado por las marcas, ya que su inversión en el deporte femenino representa menos del 1% del gasto en patrocinios deportivos globalmente, según IEG. En disciplinas como el fútbol, Brand Finance estima que el patrocinio en ellas está infravalorado en 1.000 millones de dólares. Hace unas semanas Ada Hegerberg, la primera mujer en levantar el Balón de Oro en 2018, fue noticia por el contrato que había firmado con Nike: 1,3 millones al año durante la próxima década, el mayor para una futbolista europea. Aun así, sigue estando lejos de las cantidades que se pagan a sus compañeros. El de Cristiano Ronaldo, por ejemplo, superaría los 160 millones.

Falta patrocinio

Y es que el deporte femenino sigue siendo la gran mina de oro sin explotar por las empresas y organismos. Sobre todo teniendo en cuenta que tres cuartas partes de la afición deportiva puede nombrar al menos una marca involucrada con deportes femeninos, y el 63% de las personas cree que las marcas deberían invertir tanto en los deportes femeninos como masculinos, según Nielsen. Y no son pocas las voces que se preguntan si el coronavirus agrandará las desigualdades ya existentes, principalmente cuando agencias como Two Circles estiman una caída del patrocinio a nivel mundial del 37%.

"Más que por género, creo que se van a notar más las diferencias por disciplinas. Los deportes que mueven más dinero, los que se pueden practicar al aire libre, los que son individuales... tienen una ventaja sobre los que no y por tanto el hecho de poder recuperar la actividad antes ya les pone en una situación superior a los demás", indica Sara Hurtado, patinadora sobre hielo siete veces campeona de España y olímpica en Sochi 2014 y PyeongChang 2018.

Por su parte, Maica García, waterpolista de la selección, con la que se ha proclamado campeona de Europa y del mundo, no cree que "este sea un motivo por el que se desequilibre tanto el deporte a nivel de masculino o femenino, nos afecta a todos por igual. Esperamos tener mucho apoyo y aceptación por parte de la sociedad y patrocinadores".

A este respecto, en los últimos meses algunas marcas han reiterado su compromiso con varios deportes femeninos. Es el caso de Herbalife Nutrition, que seguirá como patrocinador principal del Atlético de Madrid Femenino las próximas tres temporadas. Asimismo, Seguros Bilbao y Cervezas La Salve confirmaron en mayo que seguirán apoyando al Club Balonmano Zuazo, de la Liga Guerreras Iberdrola.

También se han conocido nuevas alianzas. Es el caso del club de baloncesto Araski y Kutxabank. Precisamente, este equipo ha sido el ejemplo de lo que muchos temen para el próximo curso, ya que el que era su principal patrocinador, la cooperativa Rpk, retiró su apoyo por la crisis económica derivada de la pandemia.

En el caso de deportistas como Maica García, explica que "el waterpolo no es un deporte que vive de patrocinadores especialmente. Necesitamos mucho más apoyo y con el paso de los años se nos valora como creo que merecemos, tanto por el deporte que practicamos y su sacrificio, como por los resultados que conseguimos".

Por su parte, Sara Hurtado explica que en el patinaje "los patrocinios no son tan grandes como para que notemos la diferencia. A nivel personal, dependemos de las becas como ADO y las que recibimos de la Comunidad de Madrid y otras por el estilo. Ya pre-covid era difícil encontrar un patrocinador personal, pero podemos decir que estamos agradecidos de que esas becas se mantienen y que por ejemplo la que tengo yo personalmente con Iberdrola como embajadora de Universo Mujer la mantienen también, así que en ese sentido me siento bastante afortunada".

Precisamente, Iberdrola es una de las empresas que más respalda el deporte femenino, como demuestra el hecho de que apoya a 16 federaciones (gimnasia, triatlón, rugby, piragüismo, bádminton, fútbol, balonmano, voleibol, hockey, tenis de mesa, atletismo, kárate, boxeo, surf, deportes de hielo y esgrima), y da nombre a 22 ligas -todas ellas de máxima categoría- y a otras 35 competiciones. Así, el programa Universo Mujer del Consejo Superior de Deportes (CSD), cuenta con Iberdrola como máximo impulsor desde el año 2016.

"Si queremos construir una sociedad igualitaria, debemos repartir los espacios para que las mujeres tengamos esa independencia económica y poder dedicarnos a ser profesionales", resalta Mar Mas.

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