Empresas y finanzas

'Caso Villarejo': Cano y Corrochano, las dos grandes amenazas para FG, Torres y BBVA

  • Son los dos únicos imputados que ya no forman parte de la plantilla del banco
Edificio de BBVA. Foto: Archivo.

Llega la hora de la verdad para BBVA y para su nuevo presidente, Carlos Torres, que apenas lleva en el poder del banco seis meses. El inicio de la fase de instrucción del caso de las escuchas ilegales supuestamente encargadas a Villarejo.

Las primeras declaraciones ante el juez comienzan este jueves y es posible -y este es el gran temor- que alguno de ellos tire de la manta y ponga en un brete no solo a la entidad, sino a su antiguo máximo responsable, Francisco González (FG), y al actual. Hay que recordar que los encargos a las empresas del excomisario finalizaron en 2017, cuando Torres ya era número dos del grupo y mano derecha de su antecesor.

El nuevo presidente no ha querido nunca, en las ocasiones que se le ha preguntado, explicar desde cuándo tenía conocimiento de la existencia de los contratos y si de alguno de ellos tuvo alguna participación activa o pasiva, además de sí estaba al tanto de las prácticas irregulares que describe Villarejo en los papeles que están en manos de la Audiencia Nacional.

Seis de los ocho imputados siguen a sueldo en el banco, por lo que suponen poco peligro

La gravedad de los hechos colocan a dos de los imputados como las principales amenazas para BBVA y su cúpula. Y estos no son otros que los que ya forman parte de la plantilla y que, por tanto, no deben nada al banco. Y menos a quien fue su jefe supremo y quien tomó la decisión de cesarles de sus cargos.

Estos dos son el que fuera director de Seguridad y enlace con el comisario para realizar los encargos, Julio Corrochano, y el que llegó a ser consejero delegado, Ángel Cano, que fue laminado por González por sus pretensiones para quitarle el sillón de mando antes de lo previsto. Ambos aparecen en la documentación requisada a Villarejo como principales colaboradores en la trama de espionaje a Sacyr, Ausbanc y los empresarios inmobiliarios Fernando Martín y Luis Portillo. Pero en los papeles se describe cómo González estaba puntualmente informado de la evolución de las investigaciones para derribar a Sacyr, a la asociación y a los dos reyes caídos del ladrillo.

De lo que cuenten pende la reputación no sólo de González, sino del propio banco y de su actual presidente, porque del resto de imputados se espera poco o nada, más allá de que cierren filas en torno a la inocencia de la entidad y de quienes fueron sus responsables. Los otros seis investigados permanecen a sueldo por el grupo financiero, que niega hasta la fecha cualquier tipo de relación y conocimiento de las supuestas escuchas practicadas a políticos, empresarios y periodistas, al menos desde finales del ejercicio 2004.

Torres ha dado total prioridad, lo cual es muy razonable, a la labor judicial y sus decisiones, pero no puede escudarse en este proceso para no culminar cuanto antes y con la mayor profundidad de los hechos la investigación interna que se inició ya hace un año y de la que nada se sabe. Lo único que indican fuentes oficiales es que las indagaciones siguen su curso. Un análisis que fue reforzado con unos cincuenta profesionales y externalizado a la consultora independiente PwC, con ayuda de los despachos Uría Menéndez y Garrigues.

Defensa de González

Hasta el día de hoy Torres ha defendido la honradez y valía de González. A capa y espada, hasta el punto de afirmar que era un ejemplo a seguir por su visión del sector financiero y por su apuesta por las normas éticas de comportamiento. Unas reglas, que a la luz de los supuestos hechos, parece que fueron saltadas desde el minuto uno o, incluso, antes de ponerse en plena vigencia.

La decisión del juez tardará, previsiblemente años, pero del transcurso de la instrucción -ahora secreta- y de lo que vaya trascendiendo, dependerá el prestigio de quien fue durante dos decenios el segundo banquero más importante de este país y de su delfín, al igual que la imagen y la evolución del negocio de uno de los buques insignia de la economía española.

El exnúmero dos de la entidad inicia la ronda de declaraciones

Declaran hoy

Ángel Cano: exconsejero delegado de BBVA y exjefe de Recursos Humanos y Tecnología.

Ignacio Pérez Caballero: director de Red de Banca Comercial de la entidad en España.

Javier Malagón Navas: director de Finanzas y jefe del departamento Performance Management.

Ricardo Gómez Barrero: miembro del consejo de administración de la filial de BBVA en Turquía.

Antonio Béjar González: presidente de Distrito Castellana Norte.

Declaran mañana

Inés Díaz Ochagavía: directora del departamento de Seguridad de la entidad.

Nazario Campo Campuzano: jefe en el departamento de Seguridad del banco.

Rafael Redondo: abogado y exsocio del excomisario José Manuel Villarejo.

Julio Corrochano: excomisario de la Policía y exdirector de Seguridad de BBVA.

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