Empresas y finanzas

Cataluña multará a las tiendas y restaurantes que tiren comida

  • El Parlamento tramita una ley contra el desperdicio
  • El sector critica la ruptura de la unidad de mercado
Foto: Archivo.

Cataluña toma la delantera en la lucha contra el desperdicio alimentario. El Parlamento autonómico está tramitando una Proposición de Ley con la que pretende sancionar, hasta con 50.000 euros, a los establecimientos comerciales de más de 400 metros cuadrados que tiren a la basura alimentos caducados o a los bares y restaurantes que no ofrezcan a los consumidores envases reutilizables y biodegradables para llevarse a casa las sobras.

Todo ello, además de multar también la sobreproducción en la industria sin causas justificadas. El objetivo es que todo el sector disponga de medidas para garantizar un mayor aprovechamiento de la comida y los residuos, y aunque cuenta con el respaldo de las empresas, ha hecho saltar las alertas ante la posibilidad de una nueva ruptura de la unidad de mercado.

La industria alimentaria, la distribución y la hostelería temen que, si cada comunidad autónoma regula de forma independiente, sea al final imposible llevar a cabo una gestión adecuada contra el desperdicio. Actualmente, se estima que el 7 por ciento de los alimentos adquiridos acaban en la basura. De hecho, según el Diagnóstico del Derecho alimentario en Cataluña realizado en el año 2012 por la Universidad Autónoma de Barcelona y la Agencia Catalana de Residuos, ese porcentaje es equivalente a 25,5 días de comida al año, un volumen que, según se recoge en la Proposición de Ley, "serviría para alimentar a más de medio millón de personas durante un año".

En Cataluña, según los últimos datos oficiales, correspondientes a 2010, el desperdicio alimentario fue de 262.471 toneladas al año, lo que suponía que cada catalán tira a la basura 35 kilos de comida de forma anual. Y la cifra asciende a 750.000 toneladas si al derroche en los hogares, comercios y restauración se le añade el que se da en la agricultura, la industria agroalimentaria y la distribución.

En términos económicos, el desperdicio tendría un coste anual de 841 millones a nivel nacional, de acuerdo con el precio medio de los alimentos, según datos del Ministerio de Agricultura. "En términos de huella ecológica, el despilfarro catalán atribuible al consumo, la distribución minorista y la restauración equivale a la utilización de 234.022 hectáreas de terreno, lo que se corresponde con un 20 por ciento de toda la superficie agraria útil de Cataluña.

El proyecto de ley contra el desperdicio alimentario fue introducido por el PSC en el Parlamento catalán, pero cuenta con un amplio consenso de todos los partidos. La ley obligará a productores y fabricantes de alimentos a "desarrollar iniciativas de reducción de residuos, en especial de los orgánicos, adoptar medidas para reducir el desperdicio alimentario (...) y disponer de un Plan Estratégico de Lucha contra el Despilfarro en los términos que establezca en Consejo catalán de la Alimentación", que incorporará en su composición representantes de los gremios, asociaciones más representativas, entidades municipales y representantes del mundo académico y plataformas ciudadanas.

Por su parte, las empresas de distribución, que "deberán capacitar a sus trabajadores y trabajadoras para que actúen de forma activa en la reducción del desperdicio" deberán igualmente disponer de un Plan, incrementar la venta a granel y "mejorar la segregación de la fracción orgánica, detectando aquellos recursos con potencial de aprovechamiento". Las tiendas pequeñas, los supermercados y las grandes superficies deberán tener los productos con fecha de consumo preferente expuestos para la venta al público en espacios separados del resto quince días antes de su vencimiento, promoviendo su venta con una reducción del precio.

Excedentes

Asimismo, "los establecimientos comerciales superiores a 400 metros cuadrados no podrán destinar a residuos aquellos alimentos que hayan superado la fecha de consumo preferente", impulsando convenios y acuerdos que permitan, por ejemplo, la utilización de los excedentes para la alimentación animal, la valorización energética a través de la obtención de biogás u otro tipo de valoración energética, al margen del vertido en instalaciones autorizadas. En el caso de la hostelería, los bares, cafeterías y restaurantes deberán segregar la facción orgánica, promover el consumo de productos de temporada y proximidad y facilitar al consumidor poder llevarse a casa la bebida y los alimentos que no haya consumido.

La ley tipifica infracciones leves, graves y muy graves, con multas que van desde 150 a 2.000 euros en el primer caso, de 2.001 a 10.000 euros en el segundo y de 10.001 a 50.000 en el tercero. Se entiende como infracción leve la existencia de errores, inexactitudes o la desactualización del Plan Estratégico contra el Despilfarro. Entre las graves figura la sobreproducción injustificada, destinar a residuos productos que hayan superado la fecha de consumo preferente en los establecimientos de más de 400 metros cuadrados, no disponer de un Plan o no aplicarlo de la forma adecuada.

Entre las muy graves están la reincidencia en una infracción grave y a negativa absoluta y obstrucción a a los servicios de inspección.

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comentariosforum15

Caganer
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Una idea emocionalmente atractiva.

Ahora bien.

-Cuánto van a costar los inspectores para supervisar esto?

-Qué pasa si los restaurantes compran potentes trituradoras y el excedente desaparece por la cañería del baño?

El consumidor acabará pagando más.

Algunos restaurantes cerrarán por la menor demanda

El único que claramente va a ganar con esto son los inspectores del tema.. que de la noche a la mañana tendran un sueldito.. cómo los nominarán.. a dedo? Nivell C de Catalá...

Mira, qué prueben ellos y si sale bien se copia, y si sale mal (previsiblemente) nos hacemos unas risas.

Puntuación 11
#1
Más práctico
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Creo que sería mejor prohibirlo en supermercados, como en otros países y llevarlo a los bancos de alimentos.

Puntuación 7
#2
Usuario validado en elEconomista.es
S Paradox
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Todos estos falsos progresistas, en el fondo y en la forma no son más que 'Avida dolar', y aspiran a repetir el placer favorito de sus ancestros, lapidar transgresores y disidentes, no tienen otra propuesta que las multas, los impuestos, las incautaciones.

Las sobras de comida en los restaurantes, y en los supermercados son una cuestión difícil, que hasta ha llamado la atención al propagandista de tienda de mascotas Giorgio Vergoyos.

Aunque hace 40 años la mujer del cocinero de 'Alduccio', cerca del Bernabeu, decía que no se nos ocurriese pedir caneloni en ningún restaurante, lo que se dejan los comensales en los platos, lo que no se ha vendido, los restos de preparar comida, está prohibido darlos a animales, pero también había quien daba a sus pollos el aceite sobrante de mucho refreír.

Si hubiese un sistema económico y seguro, tipo 'acelerador lineal', se podrían poner esos sobrantes en bolsas, y esterilizarlos con Rayos X, si la instalación es buena, no se filtra ni un microrem, pero en el estado actual de la técnica, lo que dicen que van a imponer en Catalunya, que no se tire comida, es imposible.

En los supermercados de Francia había por la noche colas de gente sin techo sacando de los contenedores los alimentos que tiraban por haber caducado ese día, lo prohibieron, y lo que hacen es ofrecer esos productos, con descuento, poco antes de la fecha de caducidad.

Una vez más se ve que el populacherismo, el jorobar al vecino para dárselas de Robin Hood, prevalece en política sobre la eficacia, la racionalidad, la realidad. ¡Prou, basta!

Puntuación 6
#3
BUENA IDEA
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Perfecto.

Ya lo hacían antes, pero ahora lo harán sin ningún escrúpulo matarán dos pájaros de un tiro. Ya veo a los cocineros de restaurantes reciclando todos los restos de las comidas que se han dejado en el plato los comensales y confeccionar croquetas, albondigas purés flanes etc., o directamente juntando lo sobrante en platos y servirlo a otros clientes. De esta manera evitarán tirar comida y ser multados.

Esto también es aplicable a bebidas.

Puntuación 7
#4
forrest gump
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El mayor perjudicado de tirar alimentos es para el que los tira, el problema radica en la imposibilidad de saber la demanda, esta noticia lo único que pone de manifiesto es la ignorancia de las personas que opinan o legislan de temas que ignoran

Puntuación 16
#5
Iros a paseo
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O sea que los funcionatas y politicuchos de la Generalidad pretenden que nos sirvan comida en mal estado.

Clásico de la mentalidad (¿?) de politicastros y funcionatas. No pensar.

Puntuación 12
#6
ANALISTA DE HECES
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DE BERÍAN APROVECHARSE INCLUSO LOS EXCREMENTOS DEL WC PARA LA SALSA DEL MENÚ DEL DÍA SIGUIENTE

SOMOS LO QUE VOTAMOS

SI VOTAIS MIE RDA ES PORQUE SOIS UNA MIE RDA

Puntuación 8
#7
Hurl
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Leyendo los comentarios es para salir corriendo. Ya empieza a ser hora que los restaurantes ajusten mejor lo que compran a la demanda. Si eso implica reducir la lista de la carta, pues igual deberán hacerlo. Es muy bonito tener una carta larguísima pero teniendo que tirar la mitad porque no se demanda todo en cantidad suficiente.

Dudo que la mayoría de lo que se tira sean sobras de los comensales. La mayoría de lo que se tirará seran compras excesivas por desconocer la demanda. Y para reducir la comida que sobra de los comensales basta con reducir las raciones y ofrecer repeticiones a los mas comilones. Que hay mucho restaurante que para justificar el precio del plato pone mucha chicha, porque la comida en el fondo es muy barata.

Y este el problema de fondo, hay mucha comida que es muy barata porque hay muchos costes escondidos que no se reflejan en el precio (como ayudas a la agricultura, no control de residuos de las granjas, la contaminación del entorno natural....)

No veo mal que se pague a más inspectores si es para estas cosas.

Puntuación -10
#8
nomelopuedoDEcreer
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Que chachiguais son los progres catalanes, esa región tan adelantada con respecto al resto de Europa que en los últimos tiempos ha decidido regresar a la Alemania de 1933. Una medida de cara a la galería e imposible de controlar sin un gasto presupuestario brutal y absurdo. El siguiente paso es multar a las familias que tiren comida para lo cual se hará una oferta masiva de empleo público con hordas de inspectores que controlarán sin piedad los contenidos de los cubos de basura y cogerán muestras de ADN para identificar a los ciudadanos despilfarradores. Porque legislar sobre e invertir en investigación, desarrollo económico sostenible, sanidad, educación libre de politización comunista y seguridad son propuestas reaccionarias y retrógradas.

Puntuación 10
#9
miguel
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Si no pueden tirar las sobras y la comida caducada.¿Qué hacen?.Tendrán que cerrar todos los restaurantes y tiendas.Estamos gobernados por bolivarianos inútiles votados por bolivarianos inútiles.Si tienen que regalar la comida entonces es el fin de todos los negocios.

Puntuación 11
#10
nicaso
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El que tira la comida sobrante ya pagó por ella y paga el servicio de basura. Además, es difícil controlar la demanda y por tanto vender todo lo que compras. Esta es una de esas absurdas leyes fruto de los absurdos gobernates que con tal de no estar quietos sacan cualquier cosa para que se note que están ahí. El caso es jorobar.

Puntuación 9
#11
Opino
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Que utilicen al bizcocho, al Romeva, al fregona, al Rull, al Turull, al Pucurull, a la Colacau..., y otros separatas como receptores de los sobrantes, a boca abierta, a las puertas de los restaurantes, mas gordos y sebosos no pueden estar.

Pero qué gilipolleces !!!

Puntuación 8
#12
Eh ?
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Bienvenidos al comunismo Maoista, donde por tirarte unos p2, te puede acarrear pena de muerte, pagando tú la bala.

Qué pasa si has previsto un no. de clientes que no se ha cumplido y la comida se queda atrasada....., se la haces tragar a los siguientes a la fuerza, te compras unos perros/gatos/pájaros adhoc ???... envías las sobras al parlamento catalino ?

Puntuación 11
#13
Pikan
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Lo que más gracia me hace es lo de la "sobreproduccion injustificada" . Estos como no saben lo que es un negocio creen que los empresarios se dedican a sobreproducir porque si, porque les apetece perder dinero y tirar cosas que han pagado a la basura por puro placer.

O es que desconocen la demanda, como dice el comentario 8. Se ponen un restaurante y desconocen la demanda, manda huevos.

Pues si, también podemos poner funcionarios explicado res de demanda , seguro que también le parece una idea fantástica.





un negocio creen que

Puntuación 7
#14
Incrédulo
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Hurl, los empresarios son tan bobos que compran más de lo necesario, y por ende aumentan sus costes para luego tirarlo a la basura.BENDITA IGNORANCIA. Y te parece si el Estado parasitario sanciona a las empresas que tienen pérdidas. No porque llevar una empresa sea muy complicado, sino porque los empresarios quieren tener pérdidas.

Ya cualquiera opina de todo sin tener la más remota idea de lo que habla. Los que piensan como tú, evidentemente no son empresarios.

Puntuación 2
#15