Empresas y finanzas

González deja BBVA con menos peso en México, pero más rentabilidad

  • El banco mantiene el liderazgo del sector en su principal mercado
Francisco González. Foto: Reuters.

Francisco González se sentará este jueves por última vez en el consejo de administración de BBVA, entidad que ha liderado en los últimos dos decenios. En la reunión el banquero podría ser nombrado presidente de honor, tal y que deseaba y como veía con buenos ojos el sucesor, Carlos Torres, que tomará las riendas del grupo el 1 de enero, cuando los cambios de la cúpula se hagan efectivos oficialmente.

En sus años de mandato, especialmente en los últimos, México ha sido el sostén del grupo. Los resultados de la filial azteca Bancomer han compensado en parte las pérdidas sufridas durante la crisis en España y los agujeros de otras inversiones, como las realizadas en China o Turquía.

Pero la situación en México podría cambiar de la noche a la mañana si el nuevo Gobierno populista que acaba de tomar el poder del país lleva a cabo medidas y proyectos, que han sido anunciados y desmentidos en varias ocasiones y que más de un susto ya han dado al banco español. En el ambiente está posibilidad de que una bajada sustancial o eliminación de las comisiones que las entidades cobran a sus clientes por determinados productos y servicios.

De materializarse iniciativas como esta, Bancomer -que aporta más del 40% de los beneficios de BBVA- sería el más castigado y obligaría a un cambio en la estrategia, ya que en los últimos ejercicios el grupo español ha primado la mejora de la rentabilidad a un mayor crecimiento en el país centroamericano. Esta política, de hecho, ha dado sus frutos, ya que la filial ha incrementado su rendimiento sobre recursos propios y ha perdido cuota de mercado en favor de otras entidades, que han ganado peso sacrificando otros parámetros.

Créditos y depósitos

En los últimos cinco ejercicios, la franquicia mexicana de BBVA se ha dejado casi tres puntos porcentuales de cuota de mercado en el negocio de los créditos, según datos de la CNBV, y más de 2 puntos en depósitos. Eso sí, continúa siendo el principal agente del mercado azteca, con un 22,6 y un 21,4%, respectivamente, con una amplia diferencia sobre sus competidores.

La estrategia le ha convertido en líder de rentabilidad también, superando a otros de sus principales rivales, alcanzando el 24,3%. La cifra es muy superior al ROE medio que consigue el grupo y al que logran el conjunto de bancos en España. La actividad en nuestro país genera en la actualidad rendimientos sobre el capital de apenas el 7%, menos de las exigencias de los reguladores y los inversores.

Desde hace tiempo, aunque con más intensidad en el pasado más reciente, Bancomer ha potenciado activamente la reducción de portafolios crediticios de mayor riesgo para poder crecer en aquellos más rentables. Desde la entidad, además, sostienen que se ha observado una mayor cultura financiera de los clientes, lo que ha derivado en pagos adelantados de los créditos principalmente en la cartera de tarjetas de crédito -donde los usuarios utilizan más este instrumento como medios de pago, en lugar de medio de financiamiento- y en vivienda -donde no se cobra penalización por pagos anticipados-.

BBVA, en España -segundo gran mercado-, ha logrado crecer gracias a las compras de CatalunyaCaixa y Unnim durante la crisis, pero en los últimos trimestres la ganancia de cuota está plana o en descenso. En el primeros meses de 2018 llegó a perder un punto porcertual de la cuota en préstamos.

En el tercer granero de beneficios e ingresos del grupo español, Turquía, el problema se encuentra en el deterioro de la participación de control de Garanti y la crisis económica como consecuencia de los desequilibrios y el desplome de la lira. Acumula minusvalías latentes en su inversión de más de 5.000 millones, más de dos tercios del total.

Con estas incertidumbres sobre la mesa, además de las consecuencias de la inestabilidad de Italia y los efectos de un Brexit descontrolado, González abandona el segundo mayor banco español, motivos por los cuales están lastrando a la entidad en bolsa.

El BCE pretendía que su sucesor en la presidencia del banco no tuviera funciones ejecutivas

La salida del banquero de Chantada se producirá un año antes de lo previsto inicialmente. Se esperaba para finales de 2019, cuando cumplirá los 75 años, la edad máxima que los estatutos reformados de BBVA permiten para sentarse en el consejo de administración. González ha decidido adelantar su marcha y lo ha hecho librando un pulso con el BCE, que pretendía que su sucesor en la presidencia no tuviera funciones ejecutivas.

Para los próximas semanas se esperan cambios tanto en el consejo como en la alta dirección. El más destacado ya fue anunciado en noviembre. El nuevo consejero delegado será el turco Onur Genç.

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