Empresas y finanzas

Cabify consigue un préstamo del BEI para adquirir 1.400 vehículos eléctricos

  • Busca que todos los viajes realizados en España sean cero emisiones en 2025

Cabify se apoya en el Banco Europeo de Inversiones (BEI) para su descarbonización. La compañía española ha conseguido un préstamo de 40 millones de euros para adquirir 1.400 vehículos eléctricos para su flota e instalar la infraestructura necesaria para su operación.

El BEI destaca en la aprobación del proyecto que apoya los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), en particular el ODS 13 "Acción por el clima", el ODS 11 "Ciudades y comunidades sostenibles" y el ODS 3 "Buena salud y bienestar". Además, también contribuye a reforzar la inversión en las industrias de automoción y en la infraestructura de recarga necesaria, mejorando la oferta de movilidad urbana sin emisiones en las ciudades donde opera Cabify en España.

Para el BEI, el proyecto tiene "un impacto social y medioambiental significativo y positivo. Tiene también importantes beneficios medioambientales en términos de externalidades positivas, incluida la reducción de las emisiones de CO2, NOx y partículas (PM)", tal y como señala la empresa en una nota enviada este miércoles.

Esta financiación supone un refuerzo para que Cabify alcance sus objetivos en materia de descarbonización de flota, que apuntan a que todos los viajes realizados en la plataforma española sean en vehículos cero emisiones en España en 2025 y en todo el mundo en 2030.

La compañía se ha apoyado en los últimos años en la deuda para seguir creciendo, dejando de lado las rondas de financiación que eran más habituales en sus primeros años. En este sentido, cabe recordar que antes de la irrupción del coronavirus el unicornio español llegó a captar 70 millones de dólares del Banco Iberoamericano de Desarrollo para sus operaciones en esta región. 

comentarios0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
FacebookTwitterlinkedin
Deja tu comentario
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y los mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.