Empresas y finanzas

Porvasal vuelve a pagar los platos rotos de la crisis y entra en concurso

  • La marca es uno de los últimos fabricantes de vajillas que produce en España
Platos de Porvasal en una edición de 'Masterchef'. Foto E. Press
Valencia

Una de las marcas de vajillas de porcelana que aún sobreviven con su producción en España, la valenciana Porvasal, vuelve a ver su futuro amenazado. La sociedad Porcelanas del Mare Nostrum, dueña de la factoría y la marca, ha tenido que recurrir al concurso de acreedores voluntario ante la imposibilidad de hacer frente a unos costes imparables cuando aún no se ha recuperado de la pandemia el que es su principal cliente, el sector hostelero y turístico.

Una historia que se repite apenas tres años después de haber evitado su desaparición con la llegada de un nuevo propietario, International Crane and Equipment Company (Icecsa). La firma, cuyos socios también controlan otro fabricante histórico, La Cartuja de Sevilla, se hizo a finales de 2019 con los activos de la compañía mediante la compra de la unidad productiva y la enseña de Porvasal en pleno proceso de liquidación.

Una operación valorada en 5 millones de euros y que fue aprobada por el juzgado, ya que entre otros aspectos garantizaba mantener los 147 empleos que tenía entonces la compañía de Chiva (Valencia).

La intención del nuevo propietario era mantener la actividad e incluso ampliar el negocio del fabricante valenciano de vajillas con el lanzamiento de una nueva línea bajo licencia de La Cartuja dirigida especialmente al canal de hostelería y alta restauración.

Precisamente una de las claves de la pervivencia de Porvasal frente a la competencia de los fabricantes de países de bajo coste que llevó al cierre de la mayoría de firmas españolas del sector ha sido su especialización en el sector de la hostelería y el turismo. La empresa valenciana se concentró en clientes como las cadenas de restauración y las grandes hoteleras, que no sólo compran por volumen sino que también buscan diseños más exclusivos y servicios postventa como la reposición de piezas.

Covid y gas en contra

Sin embargo, los planes de la empresa para volver a crecer chocaron a los pocos meses con la pandemia y la fuerte caída de la actividad en hostelería y turismo por las restricciones. En 2020 Porcelanas del Mare Nostrum apenas facturó 3,34 millones de euros, muy lejos de los cerca de 12 millones de Porvasal en 2016. El Covid le obligó a mantener a la mayoría de la plantilla en Erte y cerró ese año con unas pérdidas de algo más de medio millón de euros. Además, la empresa arrastraba de su anterior insolvencia una deuda con la Seguridad Social de casi 600.000 euros.

Unas dificultades a las que desde el año pasado se sumó también otro obstáculo que ha hecho aún más cuesta arriba su actividad: el encarecimiento del gas natural que utiliza como energía en sus hornos.

De Ikea a las mesas de 'Masterchef'

Los platos y tazas fabricados por Porvasal han vestido mesas muy diversas en 40 países. La fábrica valenciana llegó a ser proveedor de Ikea, aunque no de los estantes de sus tiendas, sino de los restaurantes de sus centros en España. Pero donde más reconocimiento consiguieron sus vajillas fue en la quinta y sexta temporadas del concurso de televisión 'Masterchef', para el que fabricó cerca de 1.300 platos.

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