Empresas y finanzas

Santander y BBVA salen de la antigua Visa en Argentina por 98 millones

  • El fondo Advent compra el 49% que no controla de Prisma a la banca accionista

El Santander y BBVA completarán la salida de la argentina Prisma, empresa de medios de pago dueña de las licencias de Visa Argentina y de Banelco, la red de cajeros automáticos más grande del país, por unos 106,72 millones de dólares (casi 98,01 millones de euros al cambio actual).

La entidad presidida por Ana Botín venderá el 9,07% que aún conserva en la firma por unos 66,68 millones de dólares (61,43 millones de euros) y el grupo liderado por Carlos Torres su 5,45% por 40,04 millones (36,89 millones de euros), según han notificado ambas entidades a los reguladores del mercado en Argentina y Estados Unidos.

El comprador ha sido el fondo de inversión estadounidense y accionista mayoritario desde 2019 Advent, que elevará así su cuota accionarial en la entidad de medios de pago desde el 50% más una acción que actualmente controla al 100% del capital ya que han aceptado su oferta las 14 entidades financieras que permanecían en el capital. Junto a BBVA y Santander, transferirán también a Advent sus títulos en Prisma HSBC, Galicia, Macro, Bapro, ICBC, Patagonia, Itaú, Comafi, Nación, Santa Fe y Credicoop, según el diario local "Clarin".

Salida obligada

Con esta transacción se cierra, de hecho, un proceso de salida obligada para la banca que arrancó en 2016 por exigencia de la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC) que, después de analizar el mercado de medios de pago, consideró que la compañía tenía una posición dominante que impedía la libre competencia. No en vano, Prisma copaba por aquel entonces hasta un 70% de la tarta de negocio en pagos de acuerdo a las conclusiones del citado estudio.

Bajo la exigencia de la autoridad de competencia, las entidades y Visa Internacional acordaron en 2019 transferir al fondo americano la posición de control por 725 millones de dólares (635 millones de euros en aquel momento) y Advent les otorgó una opción de venta adicional por la participación remanente que ahora completarían.

Para esta segunda desinversión estaría ofreciendo unos 360 millones de dólares al cambio actual por el 49% que no controla, aunque la operación se cerrará en dos tramos diferenciados y con diferentes divisas. Un 30% será abonable en moneda local o pesos argentinos, ajustables conforme a una variable, y con un interés del 15% nominal anual, y el 70% restante lo harían en dólares, con una tasa del 10% nominal.

La operación se diferirá en un plazo máximo de seis años y sin que afecte a la operativa o negocio de los bancos. Las entidades tienen aún pendiente de cobrar además parte del talón vinculado a la transacción acordada en 2019, que recibirán en dos pagos también en los años 2026 y 2027.

Pagos pendientes

Según la prensa argentina, la crisis habría alargado el proceso último de salida de la banca porque las entidades aspiraban a obtener un desembolso superior por sus participaciones. Entre la venta de la participación de control hace tres años y la transmisión actual, la valoración de Prima en dólares se ha depreciado a la mitad y ha pasado desde los 1.420 millones de dólares de entonces a 720 millones ahora.

La diferencia se explicaría, según expertos citados por la prensa local, en que el primer precio incluía un pago estratégico o prima por transferir el control accionarial a Advent y ahora la tasación de Prisma ha minorado por la entrada de una mayor competencia en su nicho de negocio y una menor emisión de tarjetas a raiz de la crisis.

En la primera ventana el Santander ingresó, de hecho, unos 117 millones por su cuota accionarial y BBVA unos 71 millones al transferir sus títulos.

La transacción se cierra, pese a todo, porque se cumpliría el plazo otorgado por el organismo de Competencia para completar la desinversión y la crisis ha desaconsejado a sus accionistas apostar por otras vías como hubiese sido sacar la compañía a Bolsa.

92 millones de tarjetas

Es el parque de tarjetas procesadas por Prisma en Argentina donde es el primer jugador en pagos en comercios y cuenta con una red de 7.200 cajeros automáticos. Cuando Competencia exigió la desinversión, la firma participada por los bancos y Visa Internacional copaba entre el 70 y 60% de la cuota de mercado en tarjetas, terminales lectores en comercios (TPV) y dispensadores de efectivos.

Su posición es de jugador internacional ya que en Latinoamérica es el tercer operador en medios de pago y trabaja en todo el mundo con más de 60 bancos emisores de tarjetas en 15 países, además de contar con 676.000 comercios adheridos.

comentarios0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin