Empresas y finanzas

La banca rectifica y descarta ofrecer criptomonedas por su elevado riesgo

  • Las entidades huyen de litigios ante la volatilidad de estos activos
  • Los grupos mantienen acero su exposición en estas divisas
  • Piden regulación ante su alta demanda entre los usuarios
Ejemplo de informaci?n que deber? incluir la publicidad en criptoactivos.

La banca tradicional da marcha atrás en su pretensión de ofrecer a los clientes inversión en criptomonedas. Los primeros ejecutivos de las grandes entidades del país han cerrado en los últimos días la puerta a estos productos, pese a ser conscientes de su demanda, por el elevado riesgo que entrañan para los inversores ante su falta de regulación y que puede acabar en una avalancha de litigios contra el sector. La férrea postura, con un discurso casi idéntico entre los distintos banqueros, viene precedida de la reciente circular publicada por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) en la que regula la publicidad de los criptoactivos para que los inversores sepan a lo que se enfrentan. La normativa entrará en vigor el 17 de febrero. El principal mensaje que el organismo obliga a indicar en estas campañas, independientemente si las publicita una empresa o una persona física como un influencer, es tajante: "La inversión en criptoactivos no está regulada, puede no ser adecuada para inversores minoristas y perderse la totalidad del importe invertido".

La consejera delegada de Bankinter, María Dolores Dancausa, ha pasado en tan solo tres meses de apuntar a que el banco mira de cerca los criptoaptivos y en el caso de ofrecerlos sería a través de la entidad digital Evo Banco a que el grupo, a día de hoy, no se plantea ofrecer nada. "En los últimos años la banca ha tenido una avalancha de demandas, si no hay seguridad jurídica con las criptomonedas, ¿a quién acabarían demandando los clientes y dando la razón en los tribunales?", cuestionaba la ejecutiva el pasado 20 de enero.

Tan solo siete días después, el consejero delegado del Sabadell, César González-Bueno, aseguró que desde el grupo no creen que la inversión en criptomonedas sea una buena herramienta para sus clientes y, por lo tanto, no están en ese mundo. "Creemos que no hay un subyacente claro y entrañan un elevado riesgo del que no queremos ser partícipes", dijo.

En la misma línea, el consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, señaló tan solo un día después que las criptodivisas presentan algunas características que les hacen mirarlas con precaución como su "enorme" volatilidad y recordó que, desde noviembre, han caído un 50%. "Nosotros tenemos una responsabilidad fiduciaria con nuestros clientes y cuando estamos hablando de activos con ese grado de volatilidad nos parece que no es evidente facilitar el acceso a los mismos. Desde luego, no de manera generalizada", añadió. Unas declaraciones que llegan tan solo cuatro meses después de que el banco comenzara a trabajar con Onyze en un proyecto piloto para estudiar la oferta de estos criptoactivos.

De momento, tan solo BBVA ofrece inversión en criptomonedas, solo con Bitcoin, pero no a los clientes particulares, sino a los de banca privada y en Suiza. El banco, en España, no ofrece la posibilidad de que se comercialice con estos activos y de hecho el director de banca privada de BBVA en España, Jorge Gordo, aseguró el año pasado que no aconsejan esta inversión a sus clientes por ser un instrumento complejo y sufrir una volatilidad extrema.

Desde el Santander señalan que en la actualidad estudian su estrategia respecto a los activos digitales, a tenor de su dinamismo y rápida evolución, con el propósito de dar el mejor servicio a los clientes, siempre de la mano de los reguladores y esperando que haya una normativa clara.

Sin exposición

Pese a la atención reconocida que los bancos tradicionales muestran por este tipo de activos, las tres grandes entidades del país, Santander, BBVA y CaixaBank, que acaparan el 54% de los activos bajo gestión en fondos de inversión, no tienen exposición en divisas digitales.

Santiago Rubio, director de estrategia de inversión de banca privada y personal de CaixaBank, reconocía en una entrevista a este diario que en materia de criptoactivos les da "miedo" entrar. "Nos cuesta entender sus movimientos. Y lo que no entendemos, preferimos evitarlo", dijo.

Del mismo modo, para BBVA no es un activo invertible, por lo que no tienen inversión ni planes de tenerla a falta de que se aclaren aún todos los asuntos en materia regulatoria.

Cristina Rodríguez, responsable de Global Multi Assets Solutions de Santander AM, también asegura que es difícil entender cómo alguien compra algo intangible que solo tiene valor en la medida en que otro lo reconoce.

Más allá de que los propios bancos no den el paso para invertir en este tipo de activos, la realidad es que es una demanda creciente por parte de los usuarios. Sin embargo, las grandes entidades de momento se mantienen al margen a la hora de ofertar esta opción entre los clientes particulares, aunque algunos, únicamente bajo demanda del cliente, ponen a disposición los ETP (productos cotizados en bolsa, por sus siglas en inglés), que permiten una exposición al precio de las principales criptodivisas. No obstante, su contratación requiere que el cliente cumpla las condiciones exigidas por la normativa, al tratarse de activos complejos y muy volátiles.

Cabe destacar que las criptomonedas, de las que existe una variedad amplia en el mercado y entre las más famosas están Bitcoin o Ethereum, carecen de respaldo regulatorio tanto en materia de supervisión, como de depositaría y liquidación.

Facebook, que lanzó hace tres años su proyecto para crear Libra, su propia criptomoneda, anunció el pasado viernes que abandonaba estos planes y ponía en venta su tecnología.

A la espera del euro digital

La banca acoge con impaciencia la llegada del euro  digital, que se espera que ya sea una realidad para 2025. De momento, está en fase de investigación, que se inició en octubre de 2021 y se alargará dos años. Su llegada (convivirá con la moneda física) apunta a revolucionar los medios de pago. Sin embargo, hay que diferenciar esta moneda de los criptoactivos, ya que el valor de un euro digital será de un euro, no estará expuesto a la volatilidad que tienen los criptoactivos y tendrá respaldo legal.

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