Empresas y finanzas

La presidenta de la JUR niega que sus palabras a la prensa afectaran a la acción y liquidez de Popular

  • El BCE informó de que la liquidez era "muy justa" y el banco se deterioraba
  • König dijo que gracias al Santander no afectó a la estabilidad financiera
La presidenta de la JUR, Elke König.

La presidenta de la Junta Única de Resolución (JUR) europea, Elke König, ha negado ante el juez del caso Popular, José Luis Calama, que sus palabras a la prensa días antes de que se resolviera el banco (fue el 7 de junio de 2017) tuvieran impacto en la liquidez o la cotización de la entidad. König dio una entrevista a Bloomberg el 23 de mayo de ese año en la que aseguró que la JUR estaba revisando el Popular, no obstante, la presidenta del organismo europeo aseguró que no era la única entidad que se estaba revisando. Según ella, estas palabras no podían suponer una "alarma" para el mercado, porque éste espera que se supervise a todos los bancos. A su juicio, ni los periodistas ni el mercado reaccionaron a sus declaraciones.

Asimismo, König reconoció que el entonces presidente del Fondo de Resolución Ordenada Bancaria (Frob), Jaime Ponde, le remitió un correo después de esta entrevista aquejándose de las declaraciones y ella le respondió que sus palabras fueron neutras y sin impacto. Respecto a una segunda información publicada en Reuters ocho días después, el 31 de mayo, que le achacaban a ella la declaración de que la JUR se estaba ocupando del Popular, la presidenta negó que esas palabras salieran de su boca ni de nadie de su equipo. Además, añadió que entonces se encontraba en Washington. König explicó que la JUR hizo una investigación interna al respecto que concluyó que nadie de dentro había filtrado esa información. La noticia hizo que la fuga de depósitos en el Popular, que ya había empezado en abril, se incrementara un 200%.

Por otro lado, la presidenta del organismo europeo aseguró que nunca se reunió con Ángel Ron, expresidente del Popular, pero sí lo hizo con su sucesor, Emilio Saracho, que le contó sus planes para el banco, que entonces pasaban por una venta privada, la entrada de un socio fuerte o una recapitalización. También mantuvo conversaciones con el entonces ministro de Economía, Luis de Guindos. No obstante, estos planes no pudieron llevarse a cabo porque la fuga de depósitos dejó sin tiempo al banco. A su juicio, fue el mercado el que no dio tiempo a la entidad, que se vio abocada a una resolución.

La decisión de resolución se tomó en una sesión ejecutiva en la que estaban reunidos la JUR, el Frob y el Banco Central de Portugal. El Banco Central Europeo (BCE) ya había informado en abril a la JUR que la liquidez del Popular era "muy justa" y el banco estaba deteriorándose. A su juicio, los problemas de liquidez de una entidad son un reflejo de su solvencia.

Tras decidir resolver el banco, aseguró que la mejor opción era una venta privada (como finalmente se hizo al Santander). A preguntas del juez, aseguró que no se ofreció el banco a ninguna entidad extranjera porque era el propio Popular quien abrió esta venta y decidió a quién ofrecérsela. Respecto a por qué se aceptó la oferta del Santander si llegó fuera de tiempo (el tope eran las 00:00 horas del 6 de junio y la oferta llegó pasadas las 3 de la madrugada, aseguró que no estaban en condiciones de decir que no a la misma, ya que el Popular no podría abrir las ventanillas al día siguiente. Además, de lo contrario el JUR habría tenido que abrir su propia venta privada que hubiera sido más difícil y costosa y habrían tenido que hacer un bail-in a accionistas y bonistas y reestructurar la entidad por falta de liquidez, lo que hubiera afectado a la estabilidad financiera.

Respecto a por qué la JUR tenía valorado el Popular en 8,4 billones de euros y el informe de Deloitte lo valoró en negativo en su escenario más bajo (-8 billones), aseguró que se discutió esta información.

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