Empresas y finanzas

La moda de autor vio caer su facturación un 36% en el 2020

  • El 2021 es el inicio de la recuperación para el sector textil
Imagen: EP
Madrid

Este fin de semana la moda de autor, el textil y la confección españoles se han dado cita en IFEMA en dos eventos muy importantes para el sector: la Mercedes Benz Madrid Fashion Week (antes Pasarela Cibeles) y la Feria Internacional de Moda, Textil, Calzado y Accesorios, MOMAD. Las puertas del recinto ferial madrileño han abierto para que diseñadores y profesionales de todas partes del mundo volviesen a conectar, pudiesen presentar sus colecciones para 2022 y tuviesen la oportunidad de hacer negocios.

Las grandes firmas de la moda española como Pertegaz, Agatha Ruiz de la Prada, Annibal Laguna, Lola Casademunt, Duyos, Roberto Verino o Custo Barcelona, entre otros, han mostrado al mundo sus propuestas para 2022 en la pasarela madrileña que cuenta con un formato híbrido de desfiles presenciales y presentaciones en off, dado que todavía seguimos en pandemia. Un evento muy esperado por los grandes artistas del diseño español que han pasado un año muy duro durante la crisis del Covid-19.

El 2020 no se podría calificar como un buen año para la moda de autor. La Asociación de Creadores de Moda de España (ACMC), que agrupa más de 70 marcas y diseñadores nacionales, ha hecho una radiografía del sector y las cifras no son nada festejables.

Tras cerrar el 2019 en positivo, las ventas del diseño de autor español fueron cayendo. El informe cifra un cierre de 2020 con una caída de la facturación del 36%. Esto se traduce en una cifra de negocio agregada al cierre del ejercicio de 618 millones de euros, muy por debajo de los 967 millones del 2019.

El comercio de moda tuvo una caída del 41,26% el año pasado

Como si de un efecto dominó se tratase, esta caída afectó también al comercio. La Asociación Empresarial del Comercio Textil, Complementos y Piel (Acotex) resalta que en 2019 el área comercial creció un 2,22% y durante la pandemia -año 2020- el comercio de moda se "hundió" un 41,26%.

Si echamos un vistazo a las ventas de firmas de autor españolas, la cifra de cierre de 2020 ronda los 23 millones de euros a través de la explotación de sus marcas con derechos de autor, cánones y franquicias. Esto quiere decir que han caído un 17,1% con respecto al mismo ejercicio del 2019, año en el que habían experimentado un aumento del 2,6%.

Estas cifras suponen un lastre en el crecimiento en la moda de autor de nuestro país. Desde 2015, año en el que el sector comenzó a analizar sus resultados, el crecimiento había sido constante con un incremento en su cifra de negocio del 25% durante cuatro años.

Pero esta situación de merma de las ventas en el diseño español también se ha visto allén de nuestras fronteras. Las marcas españolas de autor cerraron el 2020 con una facturación exterior conjunta de 236 millones de euros, frente a los casi 380 millones del 2019. Esto se traduce en otro desplome del 37%. Otra vez, el crecimiento constante que el sector había mantenido hasta 2018 se ha colgado el plomo de la crisis provocada por la pandemia. Y esta cifra es muy importante, ya que el mercado exterior del diseño español supone un 38% del total de su facturación.

Y es que estos datos afectan a la economía del país ya que la aportación relativa al Producto Interior Bruto (PIB) del sector de la moda en España estuvo en un 2,8% en el año 2019, según el último Informe Económico de la Moda en España elaborado por Modaes.es en colaboración con el Centro de Información Textil y de Confección (Cityc) y de Accenture.

Para hacernos una idea de la magnitud y el peso que el sector que la moda de autor tiene sobre la economía de España, la asociación ha hecho esta comparativa: "Si las empresas de diseño de moda de autor asociadas conformaran una misma compañía, sería la quinta mayor empresa del sector de la moda en España en facturación", argumentan. Y es que firmas como Angel Shlesser, Adolfo Domínguez, Custo Barcelona, Dolores Cortés, Duyos, Roberto Verino, Francis Montesinos, Hannibal Laguna, Tous, Palomo Spain o Pedro del Hierro están bajo su paraguas.

Aún así, la perspectiva parece que aporta un pequeño rayo de esperanza a la facturación internacional ya que en el informe se refleja que las cifras de 2020 son un 95% más altas que en 2017, cuando se cerró el año con 121 millones d euros facturados. Esto demuestra que las empresas de diseño de autor española siguen apostando por la internacionalización y su hueco en otros países está bastante asentado.

Buen año para el textil

Citas como la Mercedes Benz Madrid Fashion Week son un escaparate muy grande para las firmas de autor españolas porque es un evento en el que todos estos diseñadores y diseñadoras pueden abrir su ventana al mundo y presentar sus ideas para la próxima temporada y así remontar el nefasto año 2020.

Pero, a pesar de todo este descalabre de cifras y el tremendo golpe de la crisis de 2020, parece que este año gracias a la buena marcha de la vacunación y la relajación de las restricciones, el sector de la moda de autor y el sector textil, de calzado y complementos vuelven poco a poco a ver la luz al final del túnel.

Según un informe elaborado por IFEMA Madrid con ocasión de MOMAD, el sector encara 2021 como la pista de despegue hacia su recuperación. La industria textil y de la confección en España aumentó hasta mayo del 2021 su facturación en un 25% y el comercio exterior ronda un aumento del 30%.

La mayoría de los expositores coinciden en una cosa: "ha sido un año raro". Alex Solís, de la firma malagueña Pepaloves, no tenía palabras para describir las situaciones que vivieron: "un día un cliente nos decía que no le mandásemos más género porque no vendía y, a la semana siguiente, nos estaba llamando porque se había quedado ya sin prendas y necesitaba más con urgencia".

Sorprendentemente hay a algunos a los que 2020 le ha ido bien. Es el caso de Alberto Serra y Jose Antonio Marí, de la marca Vintage Ibiza, que tuvieron ocasión de abrir mercado con Estados Unidos en una feria de París aunque reiteran que "otros años ha ido mejor".

Pero lo curioso es que muchos de los expositores contaban que durante la pandemia han decidido acercar su producción e incluso optar por fabricar en España: "Todos los gastos de transporte han subido una barbaridad, aseguran Alberto Serra y Jose Antonio Marí. Y es que al final lo diferenciador resulta clave: "el valor añadido es muy importante y por eso nosotros hemos traslado parte de la producción a España", dice Fernando Orellana de Glor S.L.

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