Empresas y finanzas

Las energéticas evitarán ampliar capital si logran los 80.000 millones de la UE

  • El sector presenta proyectos por este importe sin comprometer su rating
Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea. Foto: Reuters.

Las grandes cotizadas energéticas han diseñado proyectos ligados a la recepción de fondos europeos que suman 78.000 millones de euros, una cantidad que casi triplica los 27.000 millones que tendrá a su disposición el país para invertir en la transición energética, de acuerdo con los criterios de Bruselas. A casi todas les supondrá desembolsos adicionales a los previstos en su planes, a razón de una tercera parte de lo que se adjudiquen –otro tercio a sus socios y el resto con subvenciones–, pero no parece que vayan a tener problemas para ello en opinión de los analistas del mercado.

"No creo que las empresas entren en un exceso de deuda. Muchos de estos proyectos son compartidos con otras compañías y son proyectos con deuda sin recurso. Además, todos esos proyectos serán muy repartidos tanto entre número de empresas como en dilatados en el tiempo", señala Víctor Peiró, director de análisis de GVC Gaesco Valores.

Una percepción compartida por Álvaro Navarro, analista de Mirabaud Securities, quien no ve a priori que el perfil financiero de estas compañías vaya a cambiar, tengan que alterar su estructura, ni llevar a cabo ampliaciones de capital. "Se acelerarán los planes de inversiones, otros que sean más secundarios se pospondrán y tratarán de dar prioridad a los que reciban financiación y que tengan fecha límite para llevarlos a cabo", observa el experto.

Javier Revuelta, senior principal de Afry, se muestra menos optimista: "No van a salir ni la mitad de la mitad de los proyectos; aunque los fondos se pueden justificar hasta 2025, muchas de las cosas que se hablan, como las grandes plantas de hidrógeno, son inviables a tan corto plazo, aún con las ayudas públicas, y la UE quiere que haya diseminación, quiere evitar que se beneficien solo las grandes empresas".

Bruselas exige que más del 37% de los fondos para la recuperación de la economía tras la pandemia se dedique a la descarbonización y la transición energética. Por eso las grandes empresas del ramo se han lanzado a diseñar y presentar proyectos que deben materializarse antes de 2025.

Grandes planes

Endesa fue la primera en desvelar sus planes: ha presentado 110 proyectos por un importe de 19.000 millones, de los que, según la compañía, 15.000 millones son susceptibles de recibir ayudas de la UE. José Bogas, su consejero delegado, ha explicado que podría obtener de 4.000 a 5.000 millones en subvenciones, "si es que nos dieran el 100% de todo". Por consiguiente, la cifra que debería invertir ella –y sus socios– sería muy relevante, y en su plan ya prevé destinar 7.900 millones de 2021 a 2023.

Preguntada por elEconomista cómo financiará su parte, la empresa explica que "se utilizará la financiación corporativa, donde Endesa tiene mucha flexibilidad financiera teniendo un ratio de deuda neta/ebitda de 1,8 veces, uno de los más bajos del sector europeo".

Financiación corporativa

Una respuesta similar ha dado Enagás a este periódico: "El plan, prudentemente, considera que toda la financiación será corporativa. Cualquier financiación sin recurso a Enagás será un upside". La firma tiene proyectos de hidrógeno y otros gases renovables con más de 50 socios por más de 5.000 millones, mientras que su plan refleja una inversión comprometida de 577 millones hasta 2026.

Iberdrola, que ya forma parte del primer Perte, para producir coches eléctricos con Volkswagen, ha presentado más de 150 proyectos, con unas 350 empresas, que requieren una inversión superior a los 21.000 millones, igualmente adicionales al desembolso previsto en su plan, que prevé 14.000 millones para España hasta 2025. La compañía explica que "su financiación mantendrá el mismo esquema que las tradicionales que planteamos para otros proyectos que desarrolla la compañía y, en su momento y dependiendo de los timings y recursos necesarios, se decidirá la fórmula de financiación más óptima".

Repsol ha presentado proyectos por casi 6.000 millones, pero ha incluido varios ya previstos en su plan, que asigna 5.500 millones hasta 2025 en negocios bajos en carbono, la mayoría de ellos en España. Así, hay proyectos que se ejecutarán aunque no logren fondos europeos. La petrolera ha declinado aclarar cómo piensa financiarse.

Declinan hacer comentarios

Otras empresas del sector tampoco han querido comentar el modo en que van a dotarse de capital para los proyectos europeos, como Naturgy, que, pendiente de presentar su nuevo plan estratégico, ha cifrado en 13.000 millones las oportunidades de inversión ligadas a los fondos europeos. O como Acciona, que ha valorado en 7.000 millones sus propuestas, adicionales su plan de duplicar su parque de renovables hasta 2025, para lo que debería invertir unos 8.000 millones a precios de mercado. O EDP, que ha mencionado en el Senado que sus planes ligados al Fondo de Recuperación suman otros 7.000 millones.

Además de captar los fondos a corto plazo, las empresas deben superar un escollo imprevisto: la planificación de la red de electricidad 2021-2026, con carácter vinculante y en proceso de tramitación, no prevé el impacto de la incorporación de los proyectos resultantes de las ayudas de la UE, como ha señalado REE. La empresa apunta a elEconomista que ha presentado a los fondos europeos proyectos de energía y telecomunicaciones adicionales a los de su Plan Estratégico -invertirá 4.400 millones hasta 2025, pero no facilita su importe.

Óscar Barrero, socio de PwC especializado en energía, aporta otra perspectiva y cree que, "efectivamente, los fondos van a suponer adelantar o introducir nuevas inversiones que no estaban previstas en los próximos años, lo cual no se tiene por qué traducir en un incremento de la deuda en términos porcentuales; alguna compañía buscará vías alternativas de financiación, socios inversores, ampliaciones de capital o, simplemente, retrasarán las inversiones".

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Van a pasar de la inyección letal a la silla eléctrica o a la cámara de gas.

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Alguien debería recordar a IBEX que los fondos del Next Generación son para recuperar a las personas y pymes de los países que se han visto ahogadas por la pandemia y no para financiar sus Planes Estratégicos. A ver qué nos dicen en EU.

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