Empresas y finanzas

BBVA reducirá riesgos en Turquía: espera bajar la morosidad del 6% este año

  • Se fija como objetivo de 2021 limitar a 200 puntos el coste de riesgo
Una sucursal de Garanti BBVA

BBVA se muestra optimista con la evolución de su negocio en Turquía a pesar de la crisis derivada de la pandemia y los desequilibrios del país. Su filial otomana, Garanti, se ha fijado como objetivo reducir la tasa de morosidad en 2021 desde cerca del 6,5% que cerrará 2020 hasta menos de un 6%.

Esta mejora del ratio de los impagos permitirá, a priori, disminuir el volumen de provisiones que tendrá que llevar a cabo para hacer frente a la entrada de insolvencias y, por tanto, incrementar el beneficio. Además, hay que tener en cuenta, que el banco (como todo el sector) ya ha realizado importantes dotaciones para cubrir pérdidas por la subida de los créditos morosos.

Según la guía de objetivos de Garanti para el presente ejercicio, anunciada la semana pasada, el recorte de la tasa de morosidad podrá ser una realidad gracias, en parte, a la venta de carteras de activos tóxicos y el traspaso a fallidos, además de un crecimiento de la cartera de préstamos. De hecho, a principios de 2020 el banco pudo contener la ratio de insolvencia debido al aumento significativo de los préstamos, sobre todo, aquellos vinculados a los planes gubernamentales para paliar las consecuencias del coronavirus. De hecho, prevé un alza de la inversión en liras superior al 25%.

La franquicia de BBVA espera que el coste del riesgo, además, baje drásticamente, a menos de 200 puntos básicos frente a los casi 300 puntos básicos de 2020 gracias al esfuerzo de anticipación con el colchón extraordinario que ha generado. A septiembre, Garanti había provisionado de manera especial 94 millones de euros para hacer frente a los riesgos del Covid-19, una cantidad que se ha sumado a la hucha de 280 millones por el desplome de la lira. A principios de noviembre, la moneda otomana se cambió a su mínimo histórico frente al euro, al situarse por encima de las 10 unidades. En la actualidad se encuentra en nueve.

La confianza de BBVA en esta filial siempre ha sido constante a pesar de los dolores de cabeza que le ha provocado en los últimos dos años. Hasta el punto que uno de los motivos de la fallida fusión con Sabadell fue la presión experimentada por el consejero delegado Onur Genç para que el grupo destinara el exceso de capital de la venta de EEUU en la adquisición del 50% que no posee de Garanti en vez de en la entidad catalana. No obstante, el presidente Carlos Torres ha señalado que por ahora no hay planes para llevar a cabo una inversión y que "BBVA se siente cómodo con su posición actual".

Rentabilidad, en la media

Además de la bajada de la morosidad, la franquicia otomana confía en conseguir un crecimiento de los préstamos como la media del sector, un comportamiento que será similar en 2020 en rentabilidad sobre recursos propios y en ingresos por comisiones, gracias al empuje de la digitalización.

Garanti basa sus proyecciones para el presente año en un aumento del Producto Interior Bruto (PIB) del 5%, frente al 1% en el que terminó 2020. Unos datos que hace a Turquía uno de los países más resilientes al Covid-19. La inflación, según el banco, bajará al 10% tras la escalada en la que se ha visto inmersa en los últimos meses, y por la que llegará hasta el en torno del 15%.

Estas expectativas tan positivas no son compartidas del todo por con analistas, ya que esperan que el beneficio que obtenga BBVA en Turquía descienda en 2021 y 2022 con respecto a 2020. Los analistas prevén ganancias de unos 400 millones frente a los 600 millones que obtendrá en el pasado ejercicio. Estos resultados, aún así, son mayores a las expectativas de hace meses, en pleno confinamiento de la población por el estallido de la pandemia. Para 2020 el consenso de expertos apenas preveía un beneficio de 400 millones para la filial turca.

Gana un pleito administrativo

Por otra parte, el Consejo de Estado del país otomano ha dado la razón a Garanti en su lucha por una multa administrativa impuesta por el Ministerio de Comercio, valorada en 110 millones de liras (12 millones de euros), por la que el banco había pagado ya 82,5 millones de liras (9 millones de euros) tras un descuento correspondiente. La Gobernación de Estambul (Dirección Provincial de Comercio) sancionó a la entidad con dicha cantidad como resultado de una auditoría realizada por el Ministerio de Comercio, una acción que fue anulada por el Tribunal Regional y que fue elevada, posteriormente, al Consejo de Estado por las autoridades.

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