Empresas y finanzas

Robots para reiniciar la industria: la tecnología ayuda al sector secundario a reactivarse tras el parón sanitario

  • Inteligencia artificial, robótica o big data inundan los procesos industriales
  • El factor humano, clave en el éxito de la implantación de la Industria 4.0
Foto: Dreamstime.

Industria 4.0, ciberindustria o Industria Inteligente son conceptos intercambiables que hacen referencia a un mismo fenómeno. Un nuevo cambio de paradigma en la fabricación de bienes caracterizado por una interconexión y optimización de todos los elementos organizativos a través de tecnologías de última generación. Aunque se lleva ya un tiempo hablando del siguiente escalón evolutivo del siempre inquieto sector secundario, la crisis de la covid-19 podría acelerar su llegada. En un país como España, en el que la industria lleva tempo sin tener un papel protagonista y queda muy tocada por efecto de la crisis sanitaria, la revolución digital podría ser la llave que reactive los motores de las factorías en su vuelta a la actividad.

Se habla ya de una Cuarta Revolución Industrial que llega a lomos de las tecnologías más vanguardistas. Big data analytics, internet de las cosas, inteligencia artificial, realidad aumentada, robótica o machine learning la encabezan. Son las llamadas tecnologías "habilitadoras", aquellas que, resume José Luis Casal, senior advisor en innovación, "permiten reunir y analizar datos entre máquinas, agilizar los procesos y hacerlos más flexibles y eficientes". Una revolución para la que, además, no es necesario esperar ni un minuto más. Porque, como dice José Ramón Barriocanal, CEO de Kabel, "con la tecnología disponible hoy, los procesos productivos pueden verse mejorados end-to-end de una manera exponencial". Este experto lo tiene claro: "la tecnología es el puente que más rápidamente puede llevar a las empresas industriales a un estadio más alto de eficiencia, automatización y generación de valor".

La pandemia como acelerador

La crisis del coronavirus empujó a muchas compañías a aparcar temporalmente su propia producción y adaptar sus procesos a las necesidades sociales, muchas veces con sentido solidario y gracias a la colaboración altruista de sus trabajadores. Es el caso de SEAT, que fabricó respiradores en su planta de Martorell, de Inditex, que hizo lo propio con mascarillas y batas sanitarias, y de muchas otras. Un viraje que solo fue posible gracias a la flexibilidad que permiten avances como la impresión 3D o la inteligencia artificial. José Ramón Barriocanal cree que el paso adelante que dieron estas compañías les da una ventaja competitiva "de la que no se van a desprender una vez superada la crisis, y que va a obligar al resto a incorporar este tipo de soluciones en sus procesos para seguir siendo relevantes en el mercado".

"Asistimos a una transformación radical de los mercados guiada por varias olas tecnológicas de gran calado que se retroalimentan y que aceleran dicho cambio", insiste el CEO de Kabel. La milla extra de la digitalización en la Industria 4.0 la aporta su componente predictivo. Rubén Martínez, director de Desarrollo Organizativo de ASTI Mobile Robotics, subraya que los entornos industriales buscan "una robotización inteligente que no solo automatice lo que se repite, sino lo que se predice". De hecho, una de las aplicaciones industriales más interesantes de la inteligencia artificial, combinada con machine learning y la analítica de datos, es su capacidad para elaborar modelos predictivos que, por ejemplo, anticipen cuando máquina está a punto de fallar o romperse.

En ese contexto, "los datos son el nuevo petróleo", afirma José Luis Casal. Y su recopilación de diferentes fuentes y posterior evaluación "clave para apoyar la toma de decisiones en tiempo real". Miguel Ángel Sánchez Vidales, director del Máster en Industria 4.0 de UNIR, recuerda que esa facultad para obtener información actualizada de la marcha productiva marca una gran diferencia. "Antes los datos se tomaban a mano y se hacían extrapolaciones. Pero ahora, gracias al Internet de las cosas, es posible sensorizar toda la línea de producción y capturar datos de todo el proceso constantemente y en tiempo real".

Los 'gemelos digitales' son un modelo de pruebas que permite reproducir en un mundo virtual las mismas condiciones que se darían en el entorno de fabricación

Otro ejemplo interesante de tecnología aplicada a procesos industriales son los llamados "gemelos digitales". Básicamente, se trata de un modelo de pruebas que permite reproducir en un mundo virtual las mismas condiciones que se darían en el entorno de fabricación. Una especie de 'avatar' industrial sobre el que probar y optimizar diferentes ajustes de las máquinas a las nuevas necesidades, pero, por decirlo así, con balas de fogueo. De esta forma, explica José Luis Casal, "se puede ver que ocurriría antes de dar el paso al mundo real, con lo que se reducen tiempos, incidencias y costes".

Factor humano

Según José Ramón Barriocanal, el sector industrial está listo para sacarle partido a la tecnología. Aunque, apunta, "el gran reto es el de adoptarla e integrarla en los modelos organizativos sin que ese proceso en sí mismo sea el lastre que ralentice los tiempos de esta revolución". El factor humano será primordial. El profesor Sánchez Vidales subraya que el éxito o el fracaso de todo proceso de transformación depende de cómo se gestione el mismo en las personas que deben implementarlo. "La tecnología tiene que estar bien implantada, pero, sobre todo, bien explicada. La digitalización solo tiene sentido cuando no solo tiene efectos en los resultados de la empresa, sino cuando mejora la vida de las personas porque les ayuda a hacer mejor su trabajo", argumenta.

Y es que, aunque la automatización del trabajo es un proceso imparable, sigue levantando ampollas por sus implicaciones laborales. Frente a quienes ven en las máquinas una amenaza que llega para desplazar a las personas, Rubén Martínez sostiene que la robótica complementa la labor de los humanos. "No sólo es un aliado para una producción más competitiva y flexible, sino un colaborador eficaz que viene para ayudarnos, eliminando tareas repetitivas que no aportan valor y facilitando que las personas nos dediquemos a aquellos trabajos más especializados". Una visión con la que coincide Barriocanal: "los humanos pasaremos más tiempo pensando y menos haciendo".

"Los puestos imprescindibles serán los de analistas de datos, especialistas en inteligencia artificial y machine learning o expertos en big data"

Martínez va aun más lejos y defiende que el contexto covid-19 ha hecho que, ·por primera vez en mucho tiempo el robot se haya convertido en amigo del hombre". Esto es así en la medida en que los robots están facilitando un retorno seguro a los espacios de trabajo. Por ejemplo, ilustra José Luis Casal, "mediante el uso de vehículos de guiado automático (AGVs), que reducen la dependencia de personas, favorecen el distanciamiento social y permiten realizar labores de desinfección sin exponer a humanos a posibles contagios".

¿Qué clase talento será necesario para esta nueva y compleja etapa de la industria? Si antes de la crisis sanitaria los profesionales STEM ya eran muy demandados, lo van a ser todavía más en el momento del reinicio. "Analistas de datos, especialistas en inteligencia artificial y machine learning o expertos en big data, entre otros, serán imprescindibles", enumera Rubén Martínez. Eso, sí, puntualiza, estos perfiles serán más valiosos en la medida en que sean capaces de "hibridarse y complementarse con habilidades blandas como la innovación, la creatividad, el trabajo en equipo o la inteligencia emocional". Competencias que, recalca, "no puede desarrollar un robot".

La tecnología gana peso, y no solo como un mero instrumento productivo, sino como elemento troncal de la estrategia del sector industrial. "En todo comité de dirección debe haber una silla reservada para la tecnología", zanja Rubén Martínez. Y, remata: "durante los tiempos de crisis se conforman los gigantes del mañana. Aquellas empresas que sepan invertir en su digitalización en estos tiempos, saldrán reforzadas y tendrán mejores armas para convertir las oportunidades que nos traiga el futuro".

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Comentarios 2

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jupar
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En un entorno global no hay otra, o digitalizarlo todo e intervención de máquinas o comprarnos nuestros propios productos.

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#1
roger
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Pues si no queda otra, el problema es el Paro que dejara tras de si la nueva revolucion industrial o robotización mundial mas bien, sobra la mitad como mínimo de la actual mano de Obra y no tendrán otras salidas laborales porque incluso en el mejor de los casos los nuevos trabajos que surjan solo van a cubrir sobre un 10% o 15% de desempleo que se va a generar con tanto robot, no veo solución a no ser que hagan a todo el mundo funcionarios.

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#2