Empresas y finanzas

ACS, Ferrovial, Acciona, OHL, Sacyr y FCC piden más plazo para suspender las obras

  • Reclaman medidas de apoyo financiero al sector de la construcción
Florentino Pérez, presidente de ACS

La Asociación de Empresas Constructoras y Concesionarias de infraestructuras (Seopan) ha criticado hoy el escaso plazo dado por el Gobierno para proceder a la paralización de las obras. Las grandes constructoras se quejan de que "no se ha establecido plazo de preaviso alguno, y las empresas han dispuesto, únicamente, de 24 horas de prórroga para hacer efectivo el permiso retribuido recuperable en aquellas actividades donde sea imposible realizar una interrupción inmediata de la actividad, como así ocurre en la práctica totalidad de las obras".

Este plazo, que implica que ya mañana, martes 31 de marzo, la mayoría de las obras tendrán que estas suspendidas, será en algunos casos "insuficiente para poder implementar cuantas medidas de seguridad sean necesarias antes del inicio del periodo de inactividad, tanto para las empresas contratistas como para las direcciones facultativas de los clientes, públicos y privados, que necesariamente deberán supervisar y dar instrucciones a este fin", advierte la patronal de las grandes constructoras, entre las que figuran ACS, Ferrovial, Acciona, OHL, Sacyr y FCC.

Seopan también hace hincapié en que el Real Decreto-ley aprobado este domingo "tampoco prevé los retenes de personal y medidas a realizar durante el periodo de inactividad, ello dependiendo de la tipología y estado de las obras de los contratos". "La custodia de polvorines y pozos de achique en obras de túneles, el mantenimiento de desvíos provisionales en carreteras con tráfico, el acodalamiento de pantallas y encofrados o el apuntalamiento y entibación de excavaciones y zanjas, son ejemplos de actividades que requerirán una supervisión y mantenimiento durante el periodo de inactividad", asegura en un comunicado.

De una flexibilidad inicial en materia laboral para favorecer la supervivencia empresarial pasamos a una situación que ha limitado en el tiempo la posibilidad de los Ertes

La organización que preside Julián Núñez, lamenta, además, el "notorio giro de 180 grados del Gobierno" en el contenido de los últimos dos Reales decretos publicados, RDL 9/2020 y RDL 10/2020, respecto de los dos primeros, RDL 7/2020 y RDL 8/2020. "De una flexibilidad inicial en materia laboral para favorecer la supervivencia empresarial pasamos a una situación que ha limitado en el tiempo la posibilidad de los Ertes (expedientes de regulación de empleo temporal), trasladando además a las empresas el coste de sostenimiento de las rentas de sus trabajadores en proporción directa a la duración del periodo de inactividad", cuestiona.

Y este giro "radical", avisa, "afectará tanto al periodo de paralización que afrontamos como al de recuperación y reprogramación que requiere la obra civil". Esta situación, a juicio de Seopan "contraria a las medidas adoptadas por otros países de nuestro entorno, conlleva además el riesgo de transformar la crisis de actividad que afrontamos en una crisis financiera, ante el riesgo de impago de los compromisos contraídos con las entidades financieras".

Consideran "prioritario que el Gobierno traslade las instrucciones que procedan a los órganos de contratación para poder realizar una suspensión ordenada"

Por todo ello, las grandes constructoras, que no cuestionan la paralización por el Gobierno de los sectores no esenciales, como el de la construcción de obras, para reducir los desplazamientos y con ello contener aún más el avance del Covid-19, consideran "prioritario que el Gobierno traslade las instrucciones que procedan a los órganos de contratación para poder realizar una suspensión ordenada de la actividad, y segundo, y de mayor relevancia, que adopte medidas urgentes de apoyo financiero a nuestro sector, que en el caso de la contratación pública, entre otras posibles, no tendrían impacto al poder disponer anticipadamente de los créditos de gasto ya autorizados para posteriormente detraerlos durante el plazo restante de las obras".

La paralización de la actividad del sector de la construcción, en lo relativo a los contratos de obras, públicos y privados, afecta a cerca de 1.770.000 trabajadores - 1.268.600 directos y 500.000 indirectos -, al ser el segundo sector productivo de la economía en intensidad de mano de obra, solo superado por la agricultura, según Seopan.

El peso en la economía

En términos económicos, la construcción representa el 10% de la económica nacional con más de 124.000 millones de euros de producción anual, implicando una pérdida de actividad de 345 millones de euros por cada día de paralización. Ello tiene especial incidencia en el tejido productivo e industria nacional "al ser el sector con mayor generación de actividad económica inducida", de 1,92 euros por cada euro invertido, y el que menor cuota de importaciones requiere para el desempeño de su actividad, el 9%.

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