Empresas y finanzas

Los fabricantes de equipos eléctricos detectan riesgo de apagones

  • Las empresas eléctricas no cuentan con stocks de repuestos para redes e infraestructuras
  • La patronal pide al Gobierno que se le considere un sector esencial para garantizar un servicio básico
Redes eléctricas de alta tensión. Foto: Archivo.

La industria de equipos para las redes e infraestructuras eléctricas advierte de que ni ella ni las compañías eléctricas tienen unos stocks relevantes de repuestos y que puede haber problemas para garantizar el suministro si el estado de alarma se prolonga. Por eso reclama que el Gobierno, como ha hecho Italia, le incluya entre los sectores considerados esenciales para mantener los servicios básicos.

En los últimos diez años el modo de trabajar de los fabricantes de equipamiento eléctrico -cerca de 4.000 millones de facturación y 15.000 empleos directos- ha cambiado sustancialmente; ni ellos ni sus clientes, las empresas eléctricas, tienen grandes almacenes de repuestos.

Como muchas otras industrias, sus factorías operan con el método denominado "justo a tiempo" -just in time en inglés-, de modo que los suministros llegan la fábrica poco antes de que se usen y sólo en las cantidades necesarias para cumplir con los pedidos de los clientes, al objeto de reducir al máximo el acopio de materias primas y las necesidades de trasladarlas desde los almacenes hasta las líneas de producción.

Este modo de trabajar no plantea problemas en el caso de que haya algún tipo de interrupción normal de la cadena de suministro, como sucede con una huelga de transporte, que puede durar una o dos semanas, pero en una situación extraordinaria, como la provocada por el Covid-19 y la declaración del estado de Alerta, la situación es muy otra.

"Incluso las grandes eléctricas no tienen stocks relevantes de los equipos que fabricamos", comenta a elEconomista Guillermo Amann, presidente de la Asociación Española de Fabricantes de Bienes de Equipo Eléctrico de Alta y Media Tensión (Afbel), entidad que ha remitido una nota de prensa en la que reclama al Gobierno que incluya su sector entre los considerados esenciales para garantizar suministros básicos.

Según Amann, "aunque la demanda de electricidad haya bajado desde el confinamiento de los ciudadanos y vaya a bajar aún más cuando se establezcan medidas más restrictivas que afecten a más actividades, es imprescindible mantener el sistema eléctrico en perfecto estado de funcionamiento para garantizar el suministro en todas las circunstancias. Si esta situación excepcional llegase a coincidir con un fenómeno meteorológico adverso, por local que fuera, las consecuencias de no tener la red eléctrica en plenitud de capacidad serian desastrosas".

Guillermo Amann, presidente de Afbel: "Si esta situación excepcional llegase a coincidir con un fenómeno meteorológico adverso, por local que fuera, las consecuencias de no tener la red eléctrica en plenitud de capacidad serian desastrosas

El Real Decreto 463/2020 que declara el estado de alarma, se refiere en varias ocasiones a la necesidad de mantener los servicios esenciales y las infraestructuras críticas, como las redes eléctricas, y faculta a la Autoridad a establecer los mecanismos para su correcto funcionamiento. Su artículo 18 establece que los operadores de servicios esenciales tienen que adoptar las medidas necesarias para asegurar su prestación y que dicha exigencia será asumida también por sus proveedores.

Esta exigencia trasladada a los proveedores, por otro lado, puede acabar en la reclamación de responsabilidades por parte de la Administración, incluidas las penales, en el caso de se produjera una situación de desabastecimiento de componentes críticos durante el estado de Alarma.

El precedente italiano

Amann recuerda que en Italia la pandemia va un paso por delante de España y que el país transalpino, el pasado domingo 22 de marzo, ordenó la suspensión de toda actividad industrial y comercial, salvo algunas claramente especificadas, entre las que se encuentra la fabricación de motores, transformadores y equipamiento de control para las redes eléctricas.

Por consiguiente, Anfel, para prevenir males mayores, se ha dirigido por carta al Ministerio de Industria para que incluya su sector dentro de las actividades consideradas esenciales -como acaba de ocurrir con el abastecimiento y la depuración de agua- y evitar barreras en la producción y en la cadena logística del sistema eléctrico.

Anfel, en una nota de prensa, señala que las empresas están dispuestas a mantener su actividad productiva, asegurando en todo momento que los operadores del sistema eléctrico tengan a su disposición todo lo que les permita mantener la red en perfecto estado de funcionamiento. Y recuerda que sus socios -desde ABB a Siemens, pasando por Ormazábal, Ingeteam o Schneider Electric- han adoptado los sistemas y procedimientos de control, higiene y protección para asegurar la integridad de sus trabajadores.

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