Empresas y finanzas

Las tres barreras que complican a Iglesias manejar Bankia a su antojo

  • BCE, PNV y Calviño se oponen a que se instrumentalice como banco público
  • El supervisor tiene poder para bloquear la sustitución de Goirigolzarri
José Ignacio Goirigolzarri, presidente de Bankia. Foto: Fernando Villar.

Las consecuencias para Bankia de la llegada de Podemos al poder, si sale adelante el preacuerdo alcanzado esta semana entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias, pueden ser múltiples, pero es muy difícil que la sangre llegue al río y que José Ignacio Goirigolzarri abandone la presidencia o sea cesado de su cargo. Pero solo el riesgo de que esto pueda suceder añade una incertidumbre total sobre el futuro de la entidad en uno de los peores momentos, como se ha reflejado en la cotización en bolsa tras el denominado 'pacto del abrazo'.

El sector financiero en general se encuentra entre la espada y la pared y lo que menos necesita es inestabilidad, por lo que sería bueno que pronto se concretaran los planes, aunque todo parece indicar que las dudas se mantendrán durante un largo periodo de tiempo por el tira y afloja que pervivirá en el seno del Gobierno de coalición y de éste con los socios parlamentarios necesarios para adoptar medidas.

Tres son los efectos más demoledores para la banca de las propuestas de Podemos: menores beneficios por las subidas de impuestos específicos al sector (Sociedades y transacciones financieras); complicación para acelerar el saneamiento por medidas intervencionistas en el mercado inmobiliario; y la creación de una banca pública con Bankia como instrumento y sin Goirigolzarri.

Los primeros impactos son más factibles, sólo falta cuantificarlos y conocer su intensidad, en función de que las medidas se acuerden. La posible vicepresidencia de la ministra de Economía, Nadia Calviño, es un punto que juega a favor de las entidades, ya que su ideario político se acerca a las posturas de Bruselas y por tanto sería un dique de contención para limitar al máximo el alza de la tributación y determinados experimentos con la vivienda. De hecho, en los presupuestos pactados este año, que no salieron adelante y provocaron las elecciones de abril, no se incluyó por ejemplo la tasa especial que pretende imponer Podemos para que se recuperen las ayudas concedidas entre 2019 y 2013, que asciende a 60.000 millones.

El tercero es más improbable, por lo que Iglesias tendrá muy difícil manejar a su antojo la entidad. No sólo por la presencia de Calviño, que defiende la privatización de Bankia cuando las circunstancias del mercado lo permitan, sino por el poder que ejerce el BCE, de la que Luis de Guindos (PP) es su vicepresidente, sobre la entidad y el resto de competidores. No cabe duda de que la instrumentalización del grupo nacionalizado (de la que el Estado controla el 62%) como banco público requiere como poco la destitución o dimisión de Goirigolzarri de la presidencia, una figura que cuenta no sólo con el respaldo del regulador y de la ministra, sino del PNV, uno de los socios imprescindibles para que el Gobierno de coalición funcione. El partido vasco (o al menos una parte relevante de sus dirigentes) aboga no únicamente por la continuidad de Goirigolzarri en Bankia, sino por que lidere el grupo resultante de una fusión de ésta con BBVA.

Un sustituto del banquero vizcaíno de la entidad nacionalizada que llevara a cabo el proyecto de Podemos tendría que contar con la aprobación de BCE y éste es muy exigente en los test de idoneidad de cargos que realiza para dar el beneplácito para los directivos y consejeros del sector.

Caja de ahorros

Las tres barreras que tendría que derribar el líder del partido de extrema izquierda son una salvaguarda para que Bankia no se convierta en una especie de caja de ahorros. Hay que tener presente que la entidad es fruto de la integración de siete cajas en 2010, a las que se unieron otras tres en 2017, y que todavía tiene el deber de devolver algo más de 24.000 millones que recibió para su supervivencia. Estas instituciones, lideradas y controladas entonces por la clase política, son una de las causas que llevaron a la peor crisis financiera de nuestra historia. Los desmanes de sus dirigentes, colocados a dedo por los partidos, desembocaron en ruina para el sector.

Eso sí, el equilibrio de fuerzas necesario en el Gobierno y la necesidad de contar con apoyos de terceros, puede provocar un aplazamiento en la privatización y puede bloquear cualquier integración de la entidad, algo que no ayuda en nada a la devolución de las ayudas públicas. De momento el plazo para vender la participación que ostenta el Estado expira a finales de 2021, una fecha que se podría ampliar perfectamente como ya ha ocurrido en varias ocasiones. Pero esa consecuencia tampoco es relevante en el corto plazo porque la cotización se encuentra por los suelos y hace imposible una venta parcial y porque, de momento, ningún rival quiere llevar a cabo operaciones corporativas.

Y en el caso de que Bankia tuviera que materializar una fusión por problemas de solvencia, el veto podría levantarse por las consecuencias que acarrearía una intervención y adjudicación posterior, similar a la del Popular.

WhatsAppWhatsApp
FacebookFacebook
TwitterTwitter
Linkedinlinkedin
emailemail
imprimirprint
comentariosforum5
forum Comentarios 5
Deja tu comentario
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y los mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.

¡¡¡YA!!!
A Favor
En Contra

Coge el dinero antes de que te lo robe.

¡¡¡YA!!!

Puntuación 1
#1
busquets
A Favor
En Contra

Un estado serio, y ademas que quiere vivir en el capitalismo, tiene un mercado libre o libre mercado...y eso pasa pq bankia quebro y la rescataron y eso no deberia de haber existido.

En eeuu, han quebrado mas de 500 bancos, y ya no existen.

El que bankia siga existiendo, es un insulto a todas las pymes del pais...y mucho mas, si sigue debiendo 21.000 mm. y nadie se los reclama, como harian ellos si dejaramos de pagar una cuota de un prestamo o hipoteca.

Se puede ser de izquierda o derecha, pero lo obvio esta por encima...y lo justo ni te cuento...

Puntuación 4
#2
Usuario validado en Google+
Iker Arriaran
A Favor
En Contra

Podrá Iglesias esforzarse tanto como para hacerlo tan mal como los del pepé y sus salidas a bolsa fraudulentas, tarjetas black. Estafas a ancianos...

Puntuación 3
#3
Usuario validado en elEconomista.es
mapinocalderon
A Favor
En Contra

Lo de Bankia es un disparate por donde se mire, Rato lo quiso arreglar con 4.000 millones de euros, saqueando a sus clientes, luego llega el genio Gorrigolzarri, pide 24.000 millones con la promesa de devolver la inversión en un plazo máximo de tres o cuatro años, incapaz de lanzar el valor y sacar adelante su promesa, saca los trapos sucios de las tarjetas Blak, que actuó como tinta de calamar, pero ese no era el problema ni la solución, ante la incapacidad manifiesta de de generar las plusvalías necesarias, se fusiona con otra manzana podrida, BMN, que lejos de añadir valor bursátil a la entidad, suma más capital público a devolver, este hombre con magnífica prensa, después de recibir 24.000 millones su capitalización bursátil está en 5000 millones, yo opino que si no hay nadie que ponga a este señor en la calle, que sea Pablo Iglesias, político que no aguanto, pero si es para quitar del medio a este personaje que incumplió su promesa, que lo eche.

Puntuación -1
#4
Urelioso
A Favor
En Contra

En esta información hay varios errores. El más sobresaliente es cuando se dice que Bankia está pendiente de devolver unos 24.000 millones, cuando resulta que esta entidad recibió únicamente 10.620,71 millones (el resto lo recibieron otros). Además, ni siquiera está pendiente de devolver esta última cantidad, pues parte ya lo ha devuelto vía dividendos y otra parte no le corresponde al BFA pues éste vendió determinados paquetes de sus acciones en Bankia en dos momentos diferentes.

Por lo tanto, la cantidad pendiente de devolver es mucho menor y además, la única forma legal que tiene Bankia de hacerlo es vía dividendos y proporcionalmente igual para todos sus accionistas. Otra forma de hacerlo sería ilegal y probablemente delictivo.

Puntuación 2
#5