Empresas y finanzas

Iberdrola rescinde un contrato de 110 millones a una UTE de Acciona

  • La eléctrica tiene paralizada la ejecución de un embalse en Portugal por seguridad
  • La situación podría afectar a los plazos de un proyecto valorado en 1.500 millones
Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola

Iberdrola ha rescindido un contrato de 110 millones de euros a una UTE participada por Acciona que le construía la central hidroeléctrica portuguesa de Alto Támega, argumentando divergencias con incumplimientos y retrasos. La obra de la presa, que forma parte de un complejo hidroeléctrico mayor -en total exige la inversión de 1.500 millones-, está suspendida desde marzo por seguridad, tras haber sufrido un derrumbamiento. La eléctrica, no obstante, confía en cumplir los plazos previstos en el contrato de concesión y poner toda la infraestructura en marcha en 2023.

La empresa presidida por José Manuel Entrecanales anunció en abril de 2017 que Iberdrola le había otorgado la construcción de la presa de la central hidroeléctrica de Alto Támega, ubicada en el río homónimo, cerca de Oporto, a una UTE integrada por ella y por Mota Engil y Edivisa, dos firmas lusas con mayoría en el consorcio.

La presa forma parte del Complejo Hidroeléctrico del Alto Támega, integrado por tres embalses, el de Támega, el de Gouváes y el de Daivoes. Con una potencia total de 1.160 MW, se trata de la mayor obra hidroeléctrica de Europa de los últimos 25 años y debería estar terminado y produciendo energía en 2023. El proyecto surgió de un Plan Nacional de Embalses lanzado en 2007 por el primer ministro luso José Sócrates.

La UTE de Acciona debía encargarse de la pared del embalse, una estructura de hormigón de 106,5 metros de altura, y de la central hidroeléctrica, formada por dos grupos de 80 MW cada uno; también le correspondía el circuito hidráulico de la central, las obras de desvío del río y el túnel de acceso a la planta, entre otros trabajos.

Se trataba del segundo contrato logrado por la UTE, tras el del túnel de aducción de la central de Gouváes -otra de las tres del complejo hidroeléctrico-, por 50 millones.

Derrumbamiento en marzo

Las obras no han avanzado al ritmo adecuado y las desavenencias entre contratista y contratante se exacerbaron en marzo, cuando se produjo un derrumbamiento que obligó a paralizar los trabajos. Un mes después hubo otro accidente nocturno que evidenció la existencia de un problema serio.

En la actualidad el proyecto sigue parado por seguridad, porque según indica Iberdrola a elEconomista, se han identificado en el emplazamiento "condiciones geológicas no previstas durante la fase de estudio".

La eléctrica presidida por Ignacio Sánchez Galán explica que este mes de septiembre ha rescindido el contrato con la UTE correspondiente a la presa de Alto Támega -no el de la presa de Gouváes, donde las obras siguen a buen ritmo, al igual que en el resto del complejo-, "por divergencias relacionadas con incumplimiento y retrasos", puntualizando que "no están vinculados, y son previos, a la suspensión de las obras".

Otras fuentes indican, en cambio, que el contrato contiene una cláusula que permite su rescisión si la obra está parada durante más de seis meses, plazo que se habría alcanzado durante este mes de septiembre.

En los tribunales

Según el diario portugués Público, la UTE ya ha decidido acudir al Tribunal Administrativo y Fiscal de Sintra para impedir que Iberdrola le ejecute una garantía bancaria de 13 millones, otorgada por Kutxabank, Caixa Geral de Depósitos y Novo Banco, ejecutable por retrasos e incumplimientos.

El diario no informa de que ya se haya roto la relación contractual, pero da por seguro que el conflicto se resolverá en los tribunales, presumiblemente con un arbitraje para aclarar la responsabilidad de las partes, ya sea por retrasos e incumplimientos, ya por un problema de seguridad sobrevenido.

En cualquier caso, la Autoridades lusa en materia de seguridad de presas y embalses, el Laboratorio Nacional de Ingeniería Civil, obliga a modificar el proyecto original para garantizar su viabilidad sin riesgos. En consecuencia, Iberdrola tendrá que elaborarlo y licitar nuevamente su ejecución.

"Iberdrola en todo momento ha contado con proyectistas de reconocido prestigio para el desarrollo de la obra; concretamente el proyecto de la central está siendo desarrollado por Acciona Ingeniería"

La eléctrica no se muestra descontenta con el trabajo realizado por Acciona, e incluso reconoce su buena labor: "en todo momento ha contado con proyectistas de reconocido prestigio para el desarrollo de la obra; concretamente el proyecto de la central está siendo desarrollado por Acciona Ingeniería". Acciona, por su parte, ha declinado hacer cualquier comentario.

Más de la mitad del Complejo del Alto Támega está ya construido y en ningún momento se plantea que haya que abandonarlo. De hecho, habría margen temporal suficiente para que esté terminado en el plazo establecido, en 2023. Iberdrola subraya que "está comprometida a cumplir los plazos previstos en el contrato de concesión".

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