Empresas y finanzas

Las empresas del Ibex 35 elevan la deuda a 187.139 millones, un 16% más tras sumar los alquileres

  • La nueva normativa contable eleva el pasivo total en más de 25.000 millones
  • Telefónica, Repsol, Inditex o IAG son las más afectadas
  • El cambio no afecta a la posición de caja
Foto: Efe

La nueva normativa NIIF16, que obliga a contabilizar como deuda los alquileres, ha tenido un impacto muy significativo en el balance de las grandes empresas españolas. Las firmas que integran el Ibex han aumentado al cierre del primer semestre en casi un 16% su deuda neta, hasta alcanzar un total de 187.139 millones de euros, con un impacto en conjunto de más de 25.000 millones tras el cambio contable, que no afecta, sin embargo, a la caja.

Y eso sin tener en cuenta Inditex, que aún no ha presentado las cifras del primer semestre, pero que al cierre de los tres primeros meses de su ejercicio fiscal contabilizó ya un pasivo total por arrendamientos de 6.523 millones, insistiendo, eso sí, en que su posición neta de caja se eleva a 6.660 millones a la conclusión de este periodo.

Entre las empresas que registran un mayor incremento de sus compromisos de pago figuran Repsol, Telefónica o IAG. La petrolera ha contabilizado a 30 de junio una deuda neta de 7.464 millones de euros, casi tres veces más que al cierre del primer semestre de 2018 cuando era de solo 2.706 millones.

Sin la aplicación de la NIFF 16, el pasivo del grupo que preside Antonio Brufaul se habría reducido, sin embargo, hasta 3.662 millones de euros, por lo que el impacto ha sido de 3.802 millones. Repsol había reducido su deuda al cierre del segundo trimestre de 2018 en 1.424 millones de euros gracias a la venta del 20% de Naturgy, pero la vuelve así ahora a subir.

Incrementos significativos

Entre las empresas energéticas, destaca igualmente el incremento de la deuda en Naturgy, con una subida del 20%, hasta 14.826 millones; en Endesa, de un 17%, hasta 6.795 millones de euros o en Ibedrola, de un 6,7%, hasta 36.335 millones.

Ésta última asegura en sus cuentas que sus ratios de crédito mejoran a pesar del crecimiento de la deuda neta derivado del cambio contable, que ha tenido un impacto de 399 millones, del tipo de cambio, que ha supuesto otros 284 millones más, y las mayores inversiones acometidas, esperando una reducción del pasivo a lo largo del segundo semestre del año como consecuencia de la venta de activos no estratégicos actualmente en marcha, una operación por la que espera recaudar 3.500 millones de euros.

Muy significativo también ha sido el caso de Telefónica. La operadora asegura que la deuda neta se ha reducido entreabril y junio por noveno trimestre consecutivo, hasta contabilizar 40.230 millones al cierre del periodo, lo que supone una caída interanual del 5,7%. Pero el cambio contable ha tenido un impacto por arrendamientos, incluyendo los mantenidos para la venta, por importe de 7.542 millones, con lo que la deuda se eleva así a 47.772 millones de euros

En el caso de IAG los resultados del primer semestre no se harán públicos hasta hoy, aunque la empresa ha comunicado ya el impacto de la aplicación de la nueva norma, que le ha obligado a reconocer unos "préstamos a largo plazo con intereses" de 10.948 millones de euros al cierre del último ejercicio, con lo que su deuda aumentó un 65% con respecto a la cifra comunicada en un primer momento.

Este aumento responde a la obligación de registrar como deuda los compromisos de pago por leasing de los aviones, y el alquiler de edificios y otra serie de activos o equipamientos. Este reconocimiento contable también ha afectado a su activo, que ha pasado de los 28.034 millones de euros a los 32.614 millones de euros, al incluir el valor de la flota en alquiler (3.730 millones de euros), entre otras cosas, y a la cuenta de resultados. Los aviones en leasing son unos 280 de los 573 que tiene la compañía propietaria de British Airways, Iberia, Level y Vueling.

Meliá y Grifols

En cuanto al resto de compañías, entre las que sí que han presentado ya las cuentas correspondientes a los seis primeros meses del año destacan los casos de Melía o Grifols. La cadena hotelera se ha visto obligada a triplicar el importe de su deuda neta, desde 580,4 a 1.823 millones de euros. En el informe remitido a la CNMV, Melía explica, de todos modos, que la deuda neta, sin tener en cuenta la aplicación de la NIIF16, habría disminuido en un 21,8%, hasta 585,7 millones de euros.

En el caso de Grifols, la deuda pasa de 4.560 a 6.528 millones de euros. Según la firma, excluido el impacto del NIIF 16, la deuda financiera neta se habría situado en 5.845 millones de euros, incluyendo 554 millones de euros de caja. El ratio de endeudamiento neto ha mejorado significativamente hasta 4,5 veces el ebtida, pero la contabilización de los arrendamientos ha tenido un impacto de 683 millones.

Inmobiliarias

Frente a todas estas situaciones, las empresas a las que no ha afectado el cambio de la normativa han sido las inmobiliarias, ya que trabajan como trabajan como arrendadores y son ellas, por lo tanto, las que alquilan los activos a los arrendadores. En la misma línea, Aena ha logrado una reducción de su deuda, hasta 6.905 millones, un 7,2% menos, y otras compañías como Acciona apenas han sufrido el impacto del cambio, ya que aunque la deuda ha aumentado ligramente, hasta 4.951 millones de euros, la nueva NIIF tan solo ha tenido un coste en el balance de 213 millones de euros. Si se excluye, la deuda habría quedado así en 4.738 millones.

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