Empleo

Condenan a una empleada por "robar tiempo" mientras teletrabajaba

  • El software TimeCamp acusa a una trabajadora canadiense de "realizar tareas no relacionadas con su trabajo" en horario laboral
  • La acusada tiene que pagar a su ex empresa 2.312 euros en "salarios devueltos"
Foto: Dreamstime.

Con el teletrabajo, trabajo remoto o con el formato de trabajo híbrido algunas compañías han decidido utilizar softwares para monitorear las tareas de los empleados y evitar que realicen otras actividades durante la jornada laboral.

En este contexto, la mujer canadiense, Karlee Besse, recibió la orden de devolver miles de dólares a su empresa, tras ser acusada de "robo de tiempo" registrado por un software de seguimiento que instaló la compañía en su ordenador.

Besse fue contratada como contadora de Reach CPA, en la provincia canadiense Columbia Británica. La ex empleada, en una primera instancia, y según cuenta Fortune, intentó demandar a la empresa y exigió una compensación de 5.000 dólares por supuestos "salarios impagos", e indemnizaciones por "despido injustificado".

Pese a su intento, la acusada recibió una condena en su contra y deberá pagar la suma de 2.498 dólares (2.312 euros al cambio) en "salarios devueltos", luego de que el Civil Resolution Tribunal falló a favor de la empresa.

Control del trabajo y prueba de "delito"

En la corte, se reveló que la empresa Reach CPA había estado usando el software de supervisión TimeCamp en el ordenador de Besse, después de descubrir que su trabajo estaba por "encima del presupuesto y atrasado".

El software rastrea cómo los empleados pasan su tiempo, incluido cuánto tiempo está abierto un documento y cómo lo usan.

En el juicio, la compañía afirmó que su seguimiento demostró que Besse había desperdiciado "50 horas de tareas no relacionadas con el trabajo en el tiempo de la empresa" y dijo que habían "identificado irregularidades entre sus hojas de tiempo y los registros de uso del software".

Defensa de la acusada

En su defensa, Besse argumentó diciendo que en realidad había usado el tiempo para "imprimir documentos sobre lo que habría estado trabajando", razón por la cual, el software no tomó eso en cuenta. Sin embargo, la empresa dijo que tenía control de la impresora y monitorizaron poca actividad de impresión.

Besse también expresó su preocupación de que el software no podía distinguir entre el uso personal y laboral, pero la empresa demostró en el tribunal que el software lo hace automáticamente y separa los registros de tiempo de actividades como la transmisión de películas y televisión.

Besse admitió parte de su "deshonestidad" cuando la confrontaron en una reunión en video entre ella y Reach en la que, según los informes, dijo que había "conectado el tiempo a archivos que no toqué y que no eran correctos o apropiados de ninguna manera".

Monitoreo del trabajo

En 2021, una encuesta realizada por Digital.com a 1.250 empleadores de Estados Unidos encontró que el 60% de los empleados remotos usaban software de monitoreo del trabajo.

Casi nueve de cada 10 de esas empresas dijeron que habían despedido a empleados tras el uso del software de supervisión laboral.

Despido por falsear los partes de control horario 

En España, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, en sentencia de 18 de julio de 2022, estableció que es procedente "el despido disciplinario de un teletrabajador que falsea los partes diarios para ocultar su abandono del puesto de trabajo para realizar actividades privadas sin solicitar permiso previo a la empresa, en los que consigna haber realizado una jornada completa". 

En esta línea, con el falseamiento de los partes "se ha quebrado la confianza depositada en el trabajador" por parte de la empresa, máxime cuando se realizaba la actividad laboral fuera de las instalaciones de la empresa siendo más difícil su control.

comentariosicon-menu0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
arrow-comments
Deja tu comentario
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y los mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.