Economía

La recaudación fiscal crecerá en 2019 menos de la mitad que lo previsto por Moncloa, solo un 4,6%

  • Pronostica unos ingresos de 218.249 millones al no poder activar medidas adicionales
  • Esperaba obtener este año al menos cinco puntos más de incremento (9,5%)
Pedro Sánchez, presidente del Gobierno.

El no contar con Presupuestos Generales del Estado aprobados ha obligado al Gobierno de Pedro Sánchez, que continuará al frente del Ejecutivo tras la victoria del PSOE en las elecciones del 28 de abril, a renunciar a gran parte del incremento de la recaudación pública que se había pronosticado hasta ahora, precisamente en el proyecto de Cuentas. En la revisión del Programa de Estabilidad enviada a la Comisión Europea la pasada semana, Moncloa asume que los ingresos tributarios crecerán menos de la mitad de lo previsto, quedándose en los 218.249 millones de euros.

Este incremento supone solo un 4,6% más, cinco puntos menos que el pronosticado por el Ejecutivo en el proyecto de Cuentas, en el que aumento era del 9,5%. En gran medida, la causa de este descenso está en que no se han podido poner en marcha el conjunto de medidas previsto por Moncloa para lograr ingresos adicionales por valor de 5.654 millones de euros.

En el nuevo escenario diseñado por el Gobierno, el tributo cuyos ingresos más se resienten es el de Sociedades. El incremento de la recaudación a través de él cae casi 10 puntos – del 14,1% al 3,9%– .

Todo en marcha en 2020

Con todo, en el documento enviado a Bruselas, el Gobierno se compromete a que este grupo de iniciativas estará en marcha al completo para 2020, aunque no aclara si alguna de ellas tendrá impacto en 2019. De hecho, existe la posibilidad legal de que el Gobierno apruebe subidas fiscales antes de que termine el año,como las planteadas para rentas altas en el IRPF o a grandes empresas en el Impuesto sobre Sociedades y que las aplique retroactivamente a todo 2019, aunque desde el Ministerio de Hacienda descartan que se esté manejando esto.

Evolución de la recaudación prevista para 2019

En cambio, otras patas de la reforma fiscal de Pedro Sánchez como la aprobación de nuevos impuestos, como las tasas Google y Tobin, no se podrían acoger a esta posibilidad. Y no solo por cuestiones de carácter técnico: la tramitación de ambos, que tiene que desarrollarse como proyectos de ley – son necesarios una media de seis meses de para aprobarlos –, no termine hasta finales de 2019 o principios de 2020.

De esta manera, Moncloa fía los ingresos tributarios de este año al ciclo económico, lo cual puede provocar que las cifras cambien en los próximos meses y que se tengan que aplicar medidas de corrección. Este escenario no es en absoluto descartable: en plena desaceleración internacional, sobre todo en la Unión Europea, la economía española es especialmente sensible a las guerras arancelarias, a lo que hay que sumar el Brexit, que tendrá que un inevitable impacto en las cuentas públicas

¿Y el déficit?

Cabe preguntarse, con este nuevo horizonte de recaudación, si se podrá cumplir el objetivo de déficit. Fuentes del ámbito tributario indican que con el nuevo déficit propuesto a Bruselas, del 2 por ciento del PIB, es relativamente fácil hacerlo siempre y cuando no haya despilfarro. En cambio, en deuda pública, seguirán siendo necesarias medidas adicionales de consolidación fiscal.

Sin embargo, la nueva previsión de recaudación tributaria no implica que los ingresos no vayan a mejorar, en mayor medida, por otros canales. El incremento de las pensiones públicas y la subida del salario mínimo interprofesional (SMI) a 900 euros, dos medidas aprobadas justo antes de que terminara 2018, generarán un incremento de las cotizaciones sociales de 3.004 millones de euros. Además, las cotizaciones también se verán respaldadas por varias de las iniciativas aprobadas a lo largo de este año por el Gobierno en lo que fue conocido como los viernes sociales, como el subsidio de desempleo para los parados de más de 52 años, que en se traducirá en 193 millones.

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